Parece un jazmín pero es más fácil de cuidar e ideal para el verano

Aunque muchas plantas reciben el nombre de jazmín por sus flores o su perfume, no todas pertenecen a la misma familia botánica. Una paisajista explica cómo reconocerlas y comparte consejos para cuidarlas.

Por Alejandra Bielous

16 de octubre de 2026, 10:59

Jazmín azul o celestina
Dentro de los "falsos jazmines" está el llamado Jazmín azul o celestina. - Getty

¿No les pasa que a toda flor blanca con aroma a jazmín le dicen jazmín? A veces, incluso como paisajista, escribo o comento algo equivocado. Lamentablemente, estamos programados y nos cuesta sacarnos algunos conceptos erróneos de la cabeza.

¡Pero tampoco vamos a perder el sueño por esto! En esta nota voy a tratar, y espero lograrlo, que todos terminemos de leer comprendiendo al menos lo básico.

¿Cuál es el verdadero jazmín?

La fragancia del jazmín del país es muy potente y agradable.
Jazmín común o jazmín blanco (Jasminum officinale) - GettyImages

Arranquemos por el origen. Los verdaderos jazmines son aquellos que pertenecen al género Jasminum, dentro de la familia de las oleáceas. Para no marearte, te dejo una lista.

Principales especies de jazmines verdaderos (Jasminum)

  • Jazmín común o jazmín blanco (Jasminum officinale): trepadora muy popular, de flores blancas con cinco pétalos y un perfume intenso.
  • Jazmín real o español (Jasminum grandiflorum): arbusto trepador con flores blancas grandes y muy aromáticas.
  • Jazmín chino (Jasminum polyanthum): trepadora de floración abundante y capullos rosados que se abren en flores blancas.
  • Jazmín amarillo de invierno (Jasminum nudiflorum): arbusto que florece en invierno, con flores amarillas de seis pétalos y sin perfume.
  • Jazmín de Arabia (Jasminum sambac): arbusto con flores blancas muy perfumadas que se utilizan para aromatizar el té.
  • Jazmín azórico (Jasminum azoricum): trepadora perenne con flores blancas en forma de estrella.

Plantas que parecen jazmines, pero no lo son

gardenia para el balcon
Jazmín del Cabo (Gardenia jasminoides) - Archivo LN (Revista Jardín)

¡Y con ustedes, redoble de tambor... las otras!

Muchas plantas reciben el nombre de "jazmín" por su apariencia o su perfume, pero pertenecen a familias botánicas completamente distintas. Algunas, incluso, segregan un látex que puede resultar tóxico.

Estos son algunos de los llamados falsos jazmines:

  • Jazmín de leche o jazmín estrellado (Trachelospermum jasminoides): pertenece a la familia de las apocináceas. Es una enredadera muy común, con flores en forma de hélice.
  • Jazmín del Cabo (Gardenia jasminoides): en realidad, es una gardenia de la familia de las rubiáceas, famosa por sus grandes flores blancas y hojas brillantes.
  • Jazmín del Paraguay (Brunfelsia australis): arbusto cuyas flores cambian de violeta a lavanda y blanco.
  • Jazmín azul o celestina (Plumbago auriculata): arbusto trepador con racimos de flores celestes.

Cómo cuidar los jazmines y falsos jazmines

Muchos de ellos toleran el sol o se adaptan a la sombra. Algunos se bancan crecer en macetas y no todos tienen flores blancas.

Pero hay algo que todos necesitan: que los observes para aprender a regarlos según las condiciones de tu espacio y que los nutras con fertilizantes granulados, líquidos o enmiendas, lo que te resulte más cómodo, respetando las necesidades de cada especie y sus períodos de crecimiento.

Consejos para preparar un buen sustrato

Una mezcla orientativa para jazmines y falsos jazmines puede incluir:

  • 5 partes de tierra negra.
  • 1 parte de compost o humus de lombriz.
  • 1 parte de arena de río.
  • 1 parte de perlita.
  • 2 partes de materia orgánica (pinocha, hojas secas, fibra de coco, entre otras opciones).

La composición puede ajustarse según la especie y sus necesidades de drenaje y acidez.

El perfume de los jazmines y su conexión con los recuerdos

Ahora hablemos de lo más importante. No importa si son o no verdaderos jazmines. Lo que importa es que a vos te gusten, que te llenen la casa de flores, con ese aroma que nos hace sonreír hasta en el día más gris. Ese perfume que nos devuelve la esperanza, incluso cuando nos costó ponernos de pie al sonar el despertador. Que nos relaja cuando nos repetimos: "Respirá, respirá, que todo se acomoda".

Los aromas nos emocionan a través de los recuerdos. Y si te pasa que no tenés un vínculo emocional con este grupo de plantas, no te preocupes. Capaz que eso suceda en tu jardín: que alguien las vea, las huela y genere recuerdos gracias a vos.

Alejandra Bielous

Alejandra Bielous Paisajista, jardinera y docente.