La primavera ya arrancó, pero a veces la rutina nos hace definir cuestiones en el jardín cuando ya vemos que el resto de las casas se llenaron de flores.
Pero no hay que desesperar, porque acá te traemos muchas opciones coloridas, aromáticas y hasta de fácil cuidado. Porque, vamos a ser sinceros: amamos los jardines, pero no solemos dedicarles mucho tiempo, en ocasiones por falta de tiempo y, en otras, porque no sabemos qué hacer cuando debemos tomar una decisión y elegir a nuestras nuevas convivientes vegetales.
Hoy les vengo a proponer que empecemos con lo básico: ¿se copan?
Les voy a dejar un listado de preguntas que siempre uso con mis alumnos para que puedan encontrar respuestas que muchas veces están delante de nuestros ojos, pero que pocas veces logramos ver. Y el cuestionario es así:
- ¿Mi jardín es soleado o sombrío? (Yo considero soleado un jardín cuando, en las épocas cálidas, el sol está presente durante al menos cuatro horas entre las 10 y las 18 h. Es el sol que más daña).
- ¿Quiero plantas que den flores con aroma o sin aroma?
- ¿Tengo tiempo para regarlas o prefiero un jardín de bajo consumo hídrico?
- ¿Necesito una planta para el suelo directo o para una maceta?
- ¿Quiero un árbol, un arbusto o una herbácea? (Esto depende de lo que quieras lograr en el espacio, porque capaz buscás herbáceas o arbustos bajos y no ejemplares altos y más protagónicos).
Con estas cinco respuestas vamos a poder identificar qué es lo que deseamos y, sobre todo, qué planta es la indicada para adaptarse al espacio y no morir en el intento.
Llega la primavera y las plantas se despiertan del período de dormición que mantuvo la gran mayoría durante los meses en que el frío hacía de las suyas. Entonces empezamos a notar que necesitamos algo más que brotes y hojas: necesitamos color, ritmo, alegría, aromas y texturas. Y, por más que no lo admitamos, necesitamos que la gente que visite nuestros espacios nos deje un cálido «¡Qué hermoso jardín que tenés!».
No se trata de ser competitivos; creo que necesitamos un reconocimiento por la labor botánica que tanto disfrutamos. O tal vez no… ¡Vieron que cada uno sabe lo que le cuesta la jardinería!
Ahora bien, ¿qué podemos recomendarte hoy?
Para sectores sombríos
- Clivia miniata (clivia): planta herbácea rizomatosa de hojas verde oscuro que ama la sombra y, encima, florece en un tono naranja que se convierte en el atractivo del espacio, aunque no tenga aroma. Requiere poco riego y pocos cuidados. Puede plantarse directamente en el suelo, formando macizos, o bien en macetas.

- Brunfelsia australis (jazmín paraguayo): arbusto que impacta con su floración violácea, cuyas flores cambian de color con el paso del tiempo hasta volverse blancas antes de caer. Es muy aromático y se convierte en protagonista de los espacios. Requiere un riego moderado y se adapta tanto al suelo directo como a las macetas.

- Gardenia jasminoides (jazmín del Cabo): arbusto que ama la media sombra o la sombra. En el sol no la pasa tan bien como creés. Sus flores blancas y aromáticas no pueden menos que sacarte una sonrisa. Se adapta a las macetas y también crece muy bien plantado directamente en el suelo. Requiere un riego moderado y la aplicación de sulfato de hierro para evitar la clorosis.

Para sectores soleados
- Salvia officinalis (salvia): herbácea de porte globoso, con inflorescencias violáceas que contrastan con su follaje verde grisáceo. No solo atrae polinizadores, sino que también podemos usarla en la cocina. Sus notas aromáticas son muy especiales. Necesita riegos abundantes, pero espaciados, cuando el suelo se seca. Es importante evitar el encharcamiento de sus raíces. Le encanta estar en canteros, aunque también se adapta a las macetas.

- Bauhinia forficata (pezuña de vaca): es un arbusto que seguramente conocés por su porte de árbol. Sus flores, similares a las orquídeas, decoran el jardín y sus hojas se utilizan en infusiones para controlar los niveles de glucosa en sangre. Es una hermosa protagonista del jardín y prefiere plantarse directamente en el suelo. ¡Ideal para sentarse debajo a leer un libro!

- Gaura lindheimeri (gaura): herbácea que combina muy bien con salvias, estipas y verbenas. No necesita mucho riego y se adapta tanto a las macetas como a los canteros en suelo directo. Sus flores blancas, de estilo silvestre, no tienen aroma, pero enamoran de todas formas.

¡Lógicamente, hay muchas más opciones! Pero no pretendo marearte, aunque sí tentarte a seguir buscando información para que tu jardín esté cada día más cerca de convertirse en ese refugio que tanto buscás. Y, entre nos… ¡la envidia del barrio!
Alejandra Bielous Paisajista, jardinera y docente.


