La cocina suele ser un lugar desafiante para las plantas: la humedad, el calor y los cambios bruscos de temperatura no siempre resultan el mejor ambiente. Sin embargo, hay especies resistentes que no solo sobreviven, sino que lucen espectaculares en estantes, mesadas o incluso colgadas.
Como sabemos que tener plantas en la cocina no solo suma frescura y estilo, sino que también aporta vida armamos una selección de las que mejor se adaptan para que tu rincón foodie también tenga verde.
Las mejores plantas para la cocina

Helecho de Boston: le encanta la humedad, así que el vapor de las cocciones puede jugar a su favor. Ideal en macetas colgantes.
Poto o potus: todoterreno y muy fácil de cuidar, se adapta bien a ambientes con poca luz y tolera cambios de temperatura. Perfecto para rincones altos, donde sus lianas caen con gracia.

Cintas (chlorophytum): resistentes y de rápido crecimiento, suman frescura y se ven geniales en repisas.
Hierbas aromáticas (albahaca, menta, romero, perejil): además de decorar, son prácticas para cocinar. Lo importante es colocarlas cerca de una ventana o donde reciban luz natural.

Sansevieria (lengua de suegra): una de las más duras. Soporta calor, sequía y poca luz. Un comodín verde que nunca falla.
Calatheas: disfrutan de la humedad y lucen con sus hojas de dibujos únicos. Perfectas si tu cocina no tiene sol directo.
Cómo integrarlas a la deco

- Macetas de cerámica o terracota para un look natural.
- Estantes flotantes verdes: colocá varias plantas pequeñas en fila para dar un efecto de jungla.
- Macramé o colgantes: una forma canchera de aprovechar el espacio aéreo.
- Mix con aromáticas: agrupá hierbas frescas en frascos de vidrio o macetas iguales para sumar orden y estilo.

