La Navidad tiene algo especial: es una época en la que la casa se transforma. Aparecen los adornos que guardamos durante todo el año, las luces que vuelven a encenderse, los objetos que pasan de generación en generación y las mesas que se preparan para recibir a familiares y amigos. Pero también es una oportunidad para renovar algunos detalles, probar nuevas combinaciones y encontrar una manera propia de vestir los espacios.
Para esta temporada, las tendencias de decoración invitan a explorar una estética conectada con la naturaleza, los materiales nobles y las sensaciones que transmiten los ambientes. Los tonos tierra, los verdes, los rosados terrosos y los acentos de borravino aparecen como alternativas para construir una Navidad cálida, menos rígida y con mucha personalidad.
La propuesta también dialoga con las tendencias de color para 2027 que presenta Alba en su informe ColourFutures. Bajo el concepto La vida esencial, la marca propone recuperar los tonos que nos conectan con lo natural y ayudan a crear hogares más cálidos y reconfortantes. Su Color del Año es Piedra Diáfana, un verde suave y grisáceo que funciona como punto de partida para distintas combinaciones.
La idea es que la decoración no se limite a sumar objetos navideños, sino que acompañe la identidad de cada casa. En lugar de cambiarlo todo, se trata de incorporar algunos elementos, recuperar piezas que tienen historia y crear una atmósfera que invite a compartir.
1. Los colores de una Navidad más natural

El rojo y el verde tradicionales pueden dar paso a combinaciones más sutiles. Los tonos tierra, los verdes salvia, musgo y oliva, los rosados terrosos y los acentos de borravino permiten crear una paleta cálida y contemporánea.z
En su informe de tendencias para 2027, Alba destaca el protagonismo de los colores inspirados en el paisaje: arcillas, marrones cálidos, verdes y tonalidades suaves que transmiten calma. La propuesta incluye Piedra Diáfana, su Color del Año, junto con una familia de verdes que combina especialmente bien con madera, piedra, mimbre y bambú.
Para llevar esta tendencia a la Navidad no hace falta pintar las paredes ni cambiar los muebles. Se puede empezar por pequeños detalles: almohadones en tonos naturales, adornos verdes, cintas de tela, velas, manteles y objetos decorativos en colores que se complementen.
El borravino, por su parte, aporta profundidad y un contraste interesante. Combinado con madera y fibras naturales, suma calidez sin necesidad de recurrir a los brillos tradicionales.
2. La mesa navideña: texturas, madera y flores naturales

La mesa es una de las grandes protagonistas de las celebraciones. Para Carla Vilate, de CeCé Piume, el punto de partida no debería ser solamente elegir platos, copas y servilletas, sino pensar qué queremos transmitirles a las personas que se van a sentar alrededor.
"Cuando pienso en una mesa de Navidad, empiezo por una pregunta: cómo quiero que se sientan las personas que se van a sentar alrededor?", plantea.
Desde esa mirada, propone combinar tonos tierra, verdes, rosados terrosos y acentos de borravino. La madera, las fibras naturales y los tejidos ayudan a construir una escena cálida, que invita a acercarse y quedarse.
¿Cómo llevarlo a casa? Dejar que la madera de la mesa respire, sumar un camino de lino o telas superpuestas, elegir servilletas rosadas, incorporar cerámicas borravino y completar con pequeños centros de mesa de follaje natural.
Un detalle importante: los arreglos conviene que sean bajos. La idea es que las personas puedan mirarse, conversar y compartir sin que la decoración se interponga.
En una línea similar, Maga Muchnik, que comparte sus propuestas en @magamuchnik, tiene una premisa para recibir en casa: "Menos cantidad, más sentido". Para ella, una mesa linda no es necesariamente la más cargada, sino aquella en la que cada elemento tiene una intención y quienes llegan se sienten cómodos.
Su punto de partida también son los materiales nobles y naturales: un mantel de lino, madera y fibras. A partir de esa base, propone sumar detalles sin buscar una composición demasiado perfecta.
3. Centros de mesa naturales: ramas, flores y frutas

No hace falta comprar grandes arreglos ni llenar la mesa de adornos. Las ramas verdes, las flores de estación y algunos elementos que tenemos en casa pueden convertirse en protagonistas.
Maga propone armar los centros de mesa con lo que haya a mano: follaje, flores naturales y, por qué no, frutas como naranjas o granadas. La idea es lograr una composición espontánea, sin que parezca preparada especialmente para la ocasión.
Carla también destaca el valor de incorporar plantas y flores que tengan un significado personal. En su caso, el jazmín le recuerda el patio de su abuela. Ese vínculo entre los objetos, los aromas y la memoria forma parte de su concepto de diseño emocional.
Para una mesa donde se comparte comida, recomienda elegir aromas suaves que acompañen sin invadir.
La naturaleza también puede extenderse al resto de la casa: unas ramas en un florero, las plantas que ya tenemos o una corona hecha a mano son recursos simples para sumar frescura.

4. Vajilla combinada y detalles con historia
Otra de las claves es animarse a mezclar. En lugar de buscar una vajilla idéntica y perfectamente coordinada, Maga propone combinar copas, vasos, platos y textiles diferentes.
Esa mezcla aporta un aire personal y relajado, mucho más interesante que un juego uniforme. Se pueden combinar piezas heredadas con otras más actuales, sumar servilletas de distintos tonos o incorporar fuentes de cerámica artesanal.
La madera, el lino, el mimbre y las fibras naturales también ayudan a construir una escena con distintas texturas. Una fuente familiar, una pieza de cerámica que trajimos de un viaje o un adorno hecho por los chicos pueden convertirse en protagonistas de la mesa.
Para Carla, los objetos queridos no solo decoran: también abren conversaciones, traen recuerdos y nos conectan con nuestra historia.
5. Luces cálidas y velas para crear una atmósfera especial


La iluminación es uno de los recursos que más pueden transformar un ambiente. Para una Navidad cálida, la propuesta es elegir luces de tono cálido, sumar velas y distribuir pequeños puntos de iluminación a distintas alturas.
Maga considera que las velas son un recurso fundamental para recibir: pueden colocarse en candelabros, frascos o recipientes diferentes y jugar con distintas alturas. Su luz transforma rápidamente cualquier ambiente.
La clave está en evitar que la iluminación sea demasiado estridente. Combinar las luces del árbol con velas sobre la mesa, alguna guirnalda luminosa y lámparas ambientales permite crear una atmósfera más íntima.
6. La comida también forma parte de la decoración

Hay otro detalle que hace a la experiencia de recibir y que no siempre tenemos en cuenta cuando pensamos en la decoración: la comida.
Para Maga, cocinar es una de sus maneras favoritas de recibir. Las cosas ricas hechas en casa forman parte de la bienvenida y también de la identidad de la mesa. Propone jugar con las alturas de la vajilla para generar movimiento: combinar fuentes, platos y recipientes de distintos tamaños ayuda a que la composición se vea más dinámica.
No se trata de armar una producción complicada, sino de integrar lo que servimos con el resto de los elementos. Una fuente de cerámica, una tabla de madera o un recipiente especial pueden sumar tanto como cualquier objeto decorativo.
7. Decorar con nuestra propia historia
Más allá de las tendencias, hay algo que no debería faltar en ninguna decoración navideña: los objetos que tienen un significado especial.
El pesebre, si forma parte de nuestra tradición, los adornos que heredamos, las piezas artesanales o las pequeñas creaciones de los chicos pueden convivir con elementos nuevos. No hace falta elegir entre una decoración actual y otra cargada de recuerdos.
Para Carla Vilate, esa combinación es justamente lo que vuelve especial a un ambiente. Su mirada está vinculada con el diseño emocional: pensar los espacios desde los sentidos y desde el significado que tienen para quienes los habitan. "Lo más valioso es combinarla con nuestra propia historia", resume.
Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.




