La primavera es una buena oportunidad para renovar los espacios al aire libre y empezar a disfrutar más del patio, el jardín, el balcón o la terraza. No hace falta encarar una gran reforma ni invertir demasiado: sumar plantas, incorporar muebles funcionales, jugar con el color o mejorar la iluminación puede transformar por completo estos rincones de la casa.
A partir de casas publicadas en Revista Living de LA NACION, reunimos algunas ideas para poner en práctica antes de que lleguen los días más cálidos. Desde soluciones para aprovechar cada metro cuadrado hasta detalles decorativos que suman personalidad, hay propuestas para distintos espacios y presupuestos.
1. Agrupar las macetas para crear un rincón verde

Si te gustan las plantas y cada visita al vivero termina con una nueva incorporación a tu colección, una buena idea es agrupar las macetas. Además de lograr una composición más ordenada, reunir especies con necesidades similares de luz y riego facilita su cuidado.
También se pueden aprovechar las paredes con estantes, soportes de hierro o estructuras que permitan colgar plantas. En una terraza, una estructura vertical puede servir para sumar verde, disimular una pared y aprovechar la altura sin recargar el espacio.
2. Crear un comedor al aire libre

Una mesa y algunas sillas pueden convertir el patio o el balcón en un lugar para desayunar, almorzar o compartir una cena. En los espacios pequeños, una mesa alta con banquetas o una barra rebatible son alternativas para ganar funcionalidad sin ocupar demasiado lugar.
Si el proyecto incluye una parrilla o un horno pizzero, conviene pensar cómo integrarlos al conjunto y qué espacio quedará disponible para circular. Las soluciones a medida permiten aprovechar mejor cada rincón, aunque también se puede renovar un sector con muebles sencillos y una buena distribución.
3. Sumar una planta para cambiar la vista

Cuando el balcón da a una medianera o a un paisaje poco atractivo, una planta de gran porte puede ayudar a transformar la perspectiva. El verde también aporta privacidad y permite crear un pequeño refugio, especialmente en los balcones que dan al dormitorio.
Antes de elegir las especies, es importante tener en cuenta la orientación, la cantidad de horas de sol y el espacio disponible para que crezcan.
4. Aprovechar las paredes y los rincones difíciles

Los metros cuadrados no siempre sobran, pero hay recursos que permiten sacarles más partido. Las mesas rebatibles, las barras adosadas a la pared y los muebles diseñados a medida ayudan a sumar superficies de apoyo sin ocupar todo el balcón.
También se pueden aprovechar los sectores de paso con un banco, un pequeño cantero o una composición de macetas. La clave está en pensar cada rincón según su uso, sin llenarlo de objetos que después dificulten la circulación.
5. Incorporar color para renovar el espacio

Pintar una pared, elegir macetas de un mismo tono o sumar una silla de color intenso son formas sencillas de darle otra personalidad al patio o al balcón.
En uno de los ejemplos publicados por Living, los pisos y las escaleras se pintaron de azul lavanda para renovar el acceso a una terraza. En otros espacios, los muebles coloridos contrastan con el verde de las plantas y aportan luminosidad.
No hace falta cambiar todo: a veces, un solo elemento alcanza para transformar el conjunto.
6. Usar espejos y objetos decorativos

Los espejos también pueden tener un lugar en los espacios exteriores. Ubicados entre las plantas o sobre una barra, suman un detalle inesperado y reflejan partes del entorno. Para incorporarlos, conviene elegir materiales y modelos adecuados para las condiciones de humedad y exposición del lugar.
Las esculturas, las macetas con formas originales y los objetos artesanales son otras alternativas para darle identidad al jardín. No se trata de acumular adornos, sino de elegir algunos detalles que generen interés y dialoguen con el resto de la decoración.
7. Crear un jardín vertical con ingenio

Para quienes quieren sumar plantas sin ocupar demasiado espacio, las estructuras verticales son una buena alternativa. Se pueden instalar soportes, estantes o sistemas colgantes que aprovechen las paredes y permitan organizar distintas especies.
En una de las casas que visitó Living, el arquitecto Felipe Ocampo armó un jardín vertical con canaletas de PVC y construyó un banco con hierro y madera sobrante de obra. Una muestra de que, con creatividad, es posible renovar un espacio sin necesidad de comprar todo nuevo.
8. Mejorar la iluminación y sumar un lugar para quedarse

La iluminación ayuda a prolongar el uso del patio o la terraza cuando cae el sol. Los faroles y las luces ubicadas en puntos estratégicos pueden destacar las plantas, acompañar un comedor exterior o crear un ambiente más íntimo.
También vale la pena pensar en los lugares para sentarse. Un banco fijo, un sillón cómodo o incluso una hamaca pueden convertir un rincón olvidado en un espacio para leer, descansar o conversar.
Fuente: Revista Living de LA NACION.
Redacción OHLALÁ! El equipo de redacción de Somos OHLALÁ! está conformado por un grupo de periodistas especializado en diferentes temáticas. Buscamos compartir las noticias más relevantes de la agenda pública y aquellos temas que nos impactan a todos, también queremos construir herramientas que ayuden a navegar la actualidad.


