El dormitorio ocupa un lugar especial. Es el espacio más íntimo de la casa, donde buscamos refugio, descanso y también expresión personal. Dentro de ese mundo, el respaldo de la cama cumple una doble función: práctica, como parte del mueble cama que aporta confort y estructura, y estética, como protagonista de la pared que lo sostiene, capaz de definir el estilo del ambiente.
Así, el respaldo puede ser un elemento de diseño, incluir revestimientos, murales, iluminación o color. Puede sumar guardado, ocultar instalaciones, delimitar zonas o simplemente embellecer.
En esta nota, te mostramos 7 ejemplos reales publicados por LIVING, que ilustran cómo distintas personas resolvieron este elemento clave en sus dormitorios, según sus necesidades, gustos y estilos de vida.
1. Compossé arty
En Núñez, dos jóvenes arquitectas del Estudio Florida reformaron por completo un PH centenario. La clave fue abrir la planta baja al patio y sumar una planta alta y una terraza.
La ambientación, a cargo de Karina Contini, se inspiró en los ventanales de hierro y vidrio repartido y en la pared del patio, con un estilo industrial moderno y funcional.

Ubicado en la nueva planta alta, el dormitorio principal se diseñó con un respaldo de cama que funciona como punto de anclaje entre diseño y practicidad.
Hecho en madera de paraíso, este panel reviste la pared bajo la ventana y oculta radiadores, al mismo tiempo que ofrece espacio de guardado.
Sobre él, una obra hecha con pantones aporta color y conecta con estética de la ropa de cama de Lote Propio.

2. Revestimiento
Camila Castillo y Joy Zimmerman, socias del estudio Ideï Arquitectura, reformaron la casa de una de ellas con una mirada profesional y afectiva. El jardín fue el punto de partida del proyecto, que refleja su recorrido como arquitectas y amigas.

El dormitorio principal, en suite, mira hacia este jardín a través de un ventanal negro que deja pasar toda la luz. La cama, de líneas puras, incorpora un respaldo de MDF pintado en gris que refuerza la paleta neutra y acompaña sin sobrecargar.
3. Ladrillo a la vista
Guido Leone y su papá transformaron un antiguo depósito en un espectacular loft de Vicente López.
La premisa fue no construir paredes. Inspirado por su experiencia en Italia, Guido apostó por un estilo industrial y se encargó de la obra junto a su padre, haciendo desde los bajomesadas hasta la instalación eléctrica.

Para mantener el concepto de loft integrado, el dormitorio se separó del resto mediante una biblioteca de hierro con estantes de madera y metal desplegado.
Así, el dormitorio se delimita y separa del living. El respaldo es una pared de ladrillo a la vista.
La cama, vestida a medida, respeta la estética urbana con textiles oscuros y columnas pintadas en tonos a juego.

4. En fibras naturales
En Benavídez, Luján Gagliolo y Facundo Urien diseñaron su casa para instalarse definitivamente en las afueras.
Ella es interiorista y él carpintero, y juntos pensaron cada detalle. El proyecto, realizado junto al estudio ART Arquitectos, refleja un espíritu relajado y familiar.

Ubicado en planta baja para mayor comodidad, el dormitorio se ambientó con un respaldo de caña y ratán, muebles de madera y un mural botánico que cubre toda la pared.
La ropa de cama y los textiles refuerzan la atmósfera de descanso.
5. Bien Stone
Leticia Rocco, diseñadora y creadora de 11.11 Home & Deco, reformó una de las primeras casas del Tortugas Country Club, que había alquilado años atrás.
La obra respetó el estilo español original y sumó luz, textiles neutros y muebles diseñados por ella.

El respaldo de la cama en cuero y hierro ocupa toda la pared y define la estética urbana del dormitorio de su hijo Gonzalo.
La cama cajón se viste con lino fino, tussor negro y terciopelo rojo, en una composición sofisticada y masculina.
6. Fiel reflejo
La interiorista María Santos reformó este piso familiar en Madrid con su sello de claridad y elegancia.

La cama tiene respaldo tapizado y, desde allí hacia arriba, la pared se revistió con espejo.
El recurso amplía el espacio y refleja elementos naturales, como los troncos que aparecen en la fotografía. El arte, en este caso, es parte esencial del diseño.

7. Apuesta al color
En Caballito, Hernán Milberg y Denise Schvartzman reformaron un departamento con vista a una plaza.
Aficionado a la decoración, Hernán se encargó de gran parte de la obra, incluyendo muebles hechos por él mismo.

El respaldo de la cama no es un objeto sino un recurso cromático: con pintura verde intenso ‘6193’ de Loxon, que se lleva toda la atención.
Los muebles fueron hechos por su dueño y textiles son naturales, de esta manera son piezas que acompañan sin competir, creando una atmósfera cálida y envolvente.

Cada uno de estos ejemplos muestra que el respaldo de la cama es mucho más que un accesorio. Puede ser soporte, textura, color o incluso arte. Puede adaptarse a un estilo clásico, moderno, natural o ecléctico.
Lo importante es que dialogue con el espacio y con quienes lo habitan. ¿Ya sabés cuál es el tuyo?
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