A diferencia de los Oscar de este año, la entrega de 2016 estaba bastante peleada. Una carrera codo a codo por el premio mayor, entre El renacido –cinta que le dio la estatuilla dorada a Leonardo DiCaprio–, En primera plana (la ganadora) y La gran apuesta, una dramedia que analiza con mucho humor las causas y consecuencias de la crisis financiara que sufrió Estados Unidos entre 2005 y 2010.
Para que podamos entender los complicados términos económicos y las altas y bajas de la bolsa de valores, el director Adam McKay junta a uno de los mejores elencos de todos los tiempos, encabezado por Christian Bale, Brad Pitt, Ryan Gosling, Steve Carell y Jeremy Strong, antes de convertirse en el Kendall Roy de Succession. Como si estos nombres no fueran suficientes, Margot Robbie y Selena Gomez se suman de manera sorpresiva a lo largo de la historia. Una de las grandes películas de la última década que no te podés perder, ideal para ir palpitando la próxima ceremonia del 10 de marzo.
¿Cuál es la historia?

McKay, guionista y director egresado de Saturday Night Live, y uno de los realizadores más emblemáticos de la llamada ‘nueva comedia norteamericana’, se pone un poco más serio para adaptar el libro homónimo de Michael Lewis, que repasa los pormenores de la crisis financiera por la acumulación de viviendas y la burbuja económica, a través de un grupo de inversionistas que vieron venir el colapso y decidieron apostar a su favor. Una historia basada en hechos reales que se atreve a romper la cuarta pared y se agarra de diferentes recursos narrativos para explicarnos un tema complicado que, al final, resulta muy divertido… y emotivo.
Los cameos de Margot y Selena

Antes de Barbie, Robbie y Gosling formaron parte de esta otra película nominada a la estatuilla dorada, aunque sus personajes nunca se cruzan en la pantalla. La aparición de la actriz australiana es un tanto sorpresiva, no para la historia en sí, sino para su estructura narrativa, que invita a varios famosos a explicar complicados asuntos económicos en situaciones bastante extrañas. El director pone a Margot –haciendo de Margot– rodeada de burbujas literales y económicas; también suma a Selena Gomez y al fallecido Anthony Bourdain, que no puede evitar las alegorías gastronómicas. Otro cameo que, seguro, no van a notar es el de Michael Burry, el genio financiero que descubrió el problema de la burbuja del mercado inmobiliario; acá interpretado por Christian Bale, quien recibió una nueva nominación al Oscar.
Cuando Adam se puso serio

Después de escribir guiones para Saturday Night Live –originalmente audicionó para formar parte del elenco, pero no quedó seleccionado–, Adam McKay forjó una estrecha relación (y una productora) con Will Ferrell, desde donde crearon clásicos de la comedia cinematográfica como Anchorman: The Legend of Ron Burgundy y Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby. Pero un día, el realizador se puso serio y empezó a mezclar el humor con temas más apremiantes para la sociedad, desde la economía y la política estadounidense. Y no solo películas como La gran apuesta o No miren arriba, McKay es uno de los productores ejecutivos responsable del éxito de Succession y Winning Time: The Rise of the Lakers Dynasty, otra gran serie de HBO.
¿Dónde la podés ver?
Podés encontrar La gran apuesta en la grilla de Netflix, junto con otras grandes películas nominadas a la estatuilla dorada.
Jessica Blady Diseñadora de Imagen y Sonido devenida en periodista especializada en cine y series.














