Mica Riera habló de la experiencia de interpretar a Susana Giménez: "Trabajé mucho en sacar su esencia"

La actriz atraviesa un gran presente con la segunda temporada de "Barrabrava" y "El chat de mamis" en teatro. Charlamos con ella sobre su presente, sus pasiones y su próximo gran desafío: ponerse en la piel de Susana Giménez.

Por Euge Castagnino

19 de julio de 2026, 14:21

Mica Riera vestida con una boina tejida y un cárdigan verde.

Mica Riera, una de las actrices del momento: del desafío de Barrabrava a interpretar a Susana Giménez en la serie de Moria Casán. - Inés Auquer

Mica Riera está en un lindo momento profesional: entre el éxito de la nueva temporada de Barrabrava, la serie de Prime Video, y su trabajo en El chat de mamis en teatro, la actriz reflexiona sobre el tiempo, el valor de cuidar la propia energía y el aprendizaje de decir que no.

¿Qué te atrajo de Miriam, tu personaje de Barrabrava?

Lo primero que me pasó con Miriam cuando me contaron el personaje fue como “ay, es muy parecido a Fabi (Cantilo)”. Y el desafío fue despegarla de ella. La hacemos un poco más profunda, con una conversación más intensa, porque la bajada era que era una persona con problemas de consumo, con una historia muy fuerte. Y traté de encontrarle como estos colores más oscuros.

¿Qué tomaste de Mica y de tus vivencias para construirla?

Hay algo de esa conversación interna que yo tengo mucho. Pensé en Miriam como una persona a la que le va a mil por hora la cabeza, ¿viste? De esas como que piensan un montón de escenarios y cosas antes de hablar, o por ahí hay cosas que ni habla. Yo siento que soy también bastante así ahora, ¿no? Como que me he encontrado en “che, capaz es mejor no hablar tanto y pensar antes de hablar”.

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Mica Riera interpreta a Miriam en la segunda temporada de Barrabrava. - Gentileza Prime Video

¿Ese aprendizaje fue gracias a la terapia? ¿O de la vida?

Puede ser un poco de terapia, aprendizaje de la vida y, no sé, la experiencia, los años. Capaz es tratar de no gastar tanta energía de la poca que me va quedando (risas). Puede ser que llegué a una edad que es como que yo administro mi energía. No estoy desparramando por todos lados como hacía antes.

Entiendo que en tu infancia y adolescencia viviste en un matriarcado, rodeada de mujeres.

Sí, viví con mi mamá, mi abuela materna y mi bisabuela. Esas mujeres marcaron mucho todo. Y de grande aprendí a verlas desde otro lugar. Tal vez cuando era chica no las entendía. Muchas cosas no comprendía, desde un lugar medio de enojo, de quiénes eran, de cómo se habían comportado en su vida... Y de repente sos grande y decís: “Ah, OK, ahora entiendo más”, porque entendés lo que era la mujer en esa época, lo difícil que era separarse. Bueno, ni siquiera: mi abuela en un momento se quiso separar y mi bisabuela le dijo: “Vos te casaste hasta la muerte”. Una lo piensa con la cabeza de hoy y es fácil juzgarlo, pero en ese momento tenían otra enseñanza, otra cultura. Eso es lo que fui aprendiendo con el tiempo, mirarlas sin juzgarlas. Yo te juro que agradezco eso, el movimiento feminista que nos trajo a donde estamos ahora, porque no es una boludez.

¿Sos parte del movimiento de actrices feministas?

Yo siento que acompaño desde otro lugar. Soy súper feminista en mis pensamientos y lo pongo en acción. También charlo mucho con varones cuando sucede algo, trato de encontrarle la vuelta desde mi lugar, ¿no? Capaz no tanto de lo masivo, pero sí desde mi grupo de amigos, de familia, y decir: “Che, esto no puede seguir siendo así”. A mis hermanos les he dicho: “Ustedes tienen que hablar con sus amigos”. Es como “¿cómo puede ser que ustedes tengan un grupo de amigos de veinte personas y ‘ah, pero de mi grupo nadie’?”. Es raro. No dan las cuentas. Hay que fijarse, meterse, hablar, ver, porque por ahí hay una persona medio encubierta que tira chistes. Hay que frenar los chistes, porque no son chistes.

Mica Riera en la moda de invierno en OHLALÁ!

Mica Riera - Inés Auquer

¿Cómo llegó a tu vida la cerámica? Es otra de tus pasiones...

La cerámica apareció porque yo tuve un momento en el que estaba sin trabajo, dando vueltas, no sabía si estaba bien la carrera que había elegido. Y ya tenía, no sé, 27 años, creo. Y dije: “Bueno ¿qué hago?”. Y a mí siempre me gustó mucho el dibujo. Y a la vuelta había una escuela de arte de cerámica donde hacían dibujo, pero además hacían otras cosas: alfarería, modelado, moldería. Y solo había cupo para la tecnicatura de cerámica que era todos los días cinco horas. Y me metí porque no había cupo para otra cosa, entonces dije: “Bueno, me meto acá”. Y amé la cerámica, me pareció una cosa increíble. Es como un cable a tierra para mí, me sucede que se me apaga el cerebro. Todas estas conversaciones que te digo que es una máquina adentro de vos..., es como que el cerebro pone una pausa y de repente, cuando te querés acordar, pasaron cuatro horas y decís: “¿Qué hice estas cuatro horas?”. No pensaste en nada, estuviste conectada con el barro, con una materia prima, o sea, metiéndole agua. Hay una cosa que es muy primitiva, muy linda.

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Mica Riera - Inés Auquer

Ya la rompiste como Fabi Cantilo y ahora se viene otro gran personaje basado en una persona muy icónica: Susana Giménez. ¿Cómo fue ese proceso para vos?

El personaje de Susana aparece muy poquito en Moria, no es un personaje que atraviesa todos los capítulos, y tiene muy poco peso dramático, el personaje. Lo que sí tenía que tratar de hacer era parecerme lo más que pudiera a Susana. Pero también hubo una bajada de línea de parte del director, y es que a él no le importaba que estuviésemos iguales físicamente: a él le importaba más que sacásemos la esencia del personaje. Entonces trabajé mucho en eso, en averiguar cómo estaba en ese momento Susana, cómo lo estaba viviendo, qué le pasaba con Porcel, con Olmedo, con Moria, con todo el mundillo ese del que, aparte, yo no sabía nada. Yo tengo mis TOC de que quería sacarle gestos, cositas. Ya ni me acuerdo si lo hice, espero que sí (risas).

¿La llegaste a conocer a Susana?

No, pero lo intenté. Me hubiese encantado conocerla. Le mandé un mensaje por Instagram a Susana diciendo: “Bueno, capaz, lo lee”. No me respondió nunca... No lo vio, o lo vio y no me respondió. Y después le mandé un mensaje a Teté Coustarot y le dije: “Por favor, decile a Susana que le mandé un mensaje por Instagram” y tampoco tuve novedades del tema..., y solté.

¿Qué sentís que es lo último que aprendiste sobre vos?

Yo creo que hay algo de aprender a escucharme. ¿Qué es lo que me sucede cuando estoy en ciertos lugares? Si no estoy bien, ¿cómo resuelvo eso? Si no me siento bien en algún lugar, ¿qué hago? Capaz es ir y hablar con alguien o enfrentar la situación, o si estás con rispideces con una persona, ir y decirle: “Che, siento que te pasa algo conmigo, ¿querés que lo hablemos?”. Enfrentar esas situaciones que por ahí yo antes terminaba como sobreviviendo a momentos, ¿no? Ahora enfrento el malestar y le busco una solución.

Maquilló y peinó Jor Antico.

Euge Castagnino

Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.