Romina Paula en la era de la madurez: teatro a sala llena, física cuántica y cápsulas del tiempo

Romina Paula está al frente de dos exitazos en la cartelera porteña; agota entradas con una obra clásica que reestrena 16 años después y otra pieza experimental donde un personaje dialoga consigo misma en dos edades.

Por Carola Birgin

2 de noviembre de 2026, 11:07

Romina Paula
Gentileza/ Sebastián Arpesella

La situación podría ser un ejemplo de teoría cuántica. Romina Paula en este momento tiene dos obras de teatro en cartel: Un sueño raro y El tiempo todo entero. Ambas fueron escritas y dirigidas por ella. Una es nueva y la otra es una reposición de una pieza que estrenó hace 16 años, con este mismo elenco.

En la escena de una obra hay dos mujeres conversando, una casi anciana y la otra casi adolescente; viven en la misma casa y mantienen un diálogo que prontamente se revela como "interior": es que en realidad son la misma persona; solo que en distintos momentos de su vida.

En la otra obra vemos a un grupo familiar –por cierto, bastante disfuncional– que originariamente estaba compuesto por integrantes más jóvenes (16 años más jóvenes) y hoy sigue funcionando perfectamente sobre la misma historia.

La primera, Un sueño raro, es una obra que llevó adelante una Romina Paula madura, que ya conoce muy bien algunas cosas de su profesión y elige cuidadosamente las condiciones de su hoy (un elenco pequeño para una pieza experimental en una sala del off como Arthaus). La segunda, El tiempo todo entero, que nació en el under y ahora es un éxito en una sala de Avenida Corrientes, fue producto de una aventura que salió muy bien: la de, ante la imposibilidad de pagar los derechos de El zoo de cristal, construir una versión propia y encararla con un equipo artístico grande y muy consolidado: la Compañía El Silencio.

Volvamos al inicio: en la nueva obra una mujer se encuentra en una dimensión espaciotemporal ambigua en la que se cruza con ella misma en dos versiones de distintos momentos de su vida. ¿Algo que ver con la Romina Paula profesional hoy?

El escenario como cruce de dimensiones

Las dos obras de Romina Paula conviven en la cartelera porteña y están siendo exitazos de cartelera, con todas sus funciones a sala llena.

En la Sala Picasso del Paseo La Plaza se presenta el regreso despedida de El tiempo todo entero, donde Pilar Gamboa, Esteban Lamothe, Susana Pampín y Esteban Bigliardi reeditan el clásico estrenado en 2010. En Arthaus Central, la muy poética Un sueño raro, interpretada por Susana Pampín y Carolina Saade bajo el paraguas de Paraíso Club.

Foto Martina Perosa20.jpg
Gentileza/Martina Perosa

― ¿Cómo vivís este fenómeno que se está dando con tus obras que vienen con entradas agotadas para todas las funciones?

―Te diría mi primera respuesta boicoteadora, que es que hacemos pocas funciones y por eso se llenan fácil. Pero no, la verdad es que es un lujo total. Con la situación del país y sabiendo que las entradas del teatro no siempre son accesibles, cada vez que se llena una función sentís un enorme privilegio. Nosotros, todos juntos y por separado, hace más de 20 años que nos dedicamos a esto y lo hacemos con muchísimo corazón. El tiempo todo entero no la armamos para ganar plata en el teatro comercial; es una obra nuestra que nos dio satisfacciones enormes en otro momento y ahora la hacemos ahí. Me parece implacable que, cuando le ponés todo de un modo genuino, es raro que falle.

 — En Un sueño raro, la protagonista, Irene, tenía una expectativa de vida corta, pero sobrevive, se hace actriz y abre un portal donde conviven su versión joven y su versión adulta. ¿Cómo fue construir ese diálogo que creaste puntualmente para este escenario y para estas actrices?

— Fue un proceso hermosísimo y muy desde el placer puro. Susana es una compañera histórica de nuestro grupo y Carolina es una actriz joven con la que no había trabajado nunca. Verlas compartir en escena ese 'rulo' temporal, donde envejecer se revela como un proceso desconcertante, genera un choque emocional muy potente  

Un sueño raro prensa 2.jpg
Romina Paula con el elenco de Un sueño raro. - Gentileza

Un sueño raro (2026)
Dramaturgia y dirección de Romina Paula.
Elenco: Susana Pampín y Carolina Saade.
Producción de Paraíso Club
Funciones los lunes a las 20 en Arthaus Central.

Tennessee Williams, la agorafobia y los ecos del feminismo

Como una reescritura basada en el universo de El zoo de cristal de Tennessee Williams, El tiempo todo entero traslada la dinámica familiar a un presente donde la historia se articula a través de la memoria de Antonia (Pilar Gamboa). Sin embargo, lejos de la fragilidad extrema e inhabilitante de la criatura de cristal del clásico original —marca poética que en la puesta se desplaza hábilmente al sustituir las frágiles figuritas de vidrio por un zoo de muñequitos de plástico estilo Lego—, las mujeres de esta reescritura se adueñan de su palabra y de sus decisiones con un empoderamiento singular, desmarcándose de la víctima pasiva o la patología.

0.8. ETTE foto Martina Perosa
Pilar Gamboa y Esteban Bigliardi en una escena memorable que deja al público tarareando "Si no te hubieras ido", de Marco Antonio Solís. - Gentileza Martina Perosa

― En la obra, el personaje de Antonia (Pilar Gamboa) decide no salir a la calle. Hoy, tras la experiencia de la pandemia y la saturación digital, esa decisión se decodifica de otra manera...

―Totalmente. Cuando ensayábamos en 2010 ni siquiera existían los teléfonos inteligentes. En ese momento, lo de Antonia era más una agorafobia o un cuadro no diagnosticado porque nadie en esa casa iba al psicólogo. Hoy la gente ve la obra y piensa inmediatamente en la juventud que se quedó adentro por las pantallas o la pandemia. El mundo cambió radicalmente.

― También hay una postura muy adelantada respecto a la mirada sobre la violencia hacia las mujeres. El texto fue escrito antes de la ola verde y del concepto masivo de femicidio...

― Es loco reescuchar la obra hoy. En los 2000 no se usaba la palabra "femicidio"; se hablaba de "crímenes pasionales". El personaje habla de eso relacionándolo con el cuadro de Frida Kahlo (Unos cuantos piquetitos). Para mí, la irrupción de la ola verde feminista en Argentina fue un alivio inmenso porque le puso nombre en español a cosas que una sentía desde chica pero que no sabía cómo nombrar. Crecí viendo en las revistas y en la televisión cómo se mezclaba la violencia amarillista con el consumo cotidiano. Que todo eso haya salido a la luz y se tematice colectivamente transforma la forma en que leemos esas obras del pasado.   

ETTE_Foto_Sebastian_Arpesella_04.jpg
La obra ya se había presentado en 2016 con el mismo elenco: todos eran 16 años más jóvenes que ahora.

― ¿Cómo ves a ese elenco de la Compañía El Silencio hoy, cuando varios de sus integrantes son figuras hiperreconocidas en la televisión, el cine y las redes? 

― Es hermoso porque los ves antes de salir a escena y son los mismos compañeros de teatro de siempre. Pasan texto antes de todas las funciones, aunque sea una obra que hicimos infinitas veces, y se ponen muy nerviosos. Pilar Gamboa, por ejemplo, es un animal de trabajo: el día anterior a nuestro reestreno había terminado una temporada agotadora en la misma sala y al día siguiente estaba ahí con una entrega absoluta. Esa vulnerabilidad es totalmente necesaria para que pase algo real en el escenario; habla de que el material sigue vivo entre nosotros. 

0.1. ETTE Elenco y directora.jpg
Romina Paula con el elenco de El tiempo todo entero.

El tiempo todo entero (2010 / Reposición 2026)
Dramaturgia y dirección de Romina Paula.
Elenco: Esteban Lamothe, Pilar Gamboa, Susana Pampín, Esteban Bigliardi.
Funciones los viernes y sábados en Paseo La Plaza  

La física cuántica, el caos y la gestión del deseo

Si El tiempo todo entero habla de la memoria familiar y el peso del pasado, Un sueño raro se aventura hacia los terrenos de la percepción y la física cuántica.

― ¿Cómo surgió la idea de trabajar con dimensiones paralelas y retrocausalidad en Un sueño raro?

― Quería escribir una obra chica para ordenar agendas, porque coordinar a cuatro actores consolidados en un grupo de WhatsApp se había vuelto una gesta imposible. Dije: "Hago una obra de dos personajes". Y al final terminaron siendo un solo personaje en dos momentos de su vida. Trabajamos con conceptos como la retrocausalidad –la idea de que el presente puede influir sobre el pasado– pero usados como disparadores poéticos y emocionales.

― En ambas obras aparece la idea de la coexistencia de tiempos. ¿Es algo que investigás racionalmente o un clima de época?

― Creo que es totalmente un clima de época. Estamos atravesando un cambio de paradigma digital donde las nociones de tiempo, espacio y presencia se hicieron pedazos. Todo lo cuántico ahora nos resulta más verosímil que la idea de una vida lineal y controlada. A mí el caos me parece liberador. La idea de que el ser humano controla el futuro o el tiempo fue un delirio. Aceptar que no sabemos qué va a pasar da angustia en lo cotidiano, pero abre un espacio enorme para la libertad de pensamiento y de creación.

Retrato Romina Paula - ph_.jpeg
Romina Paula tiene 47 años; es actriz, directora y escritora. - Gentileza/ Cata Bartolomé

La faceta escritora: "Los libros son cápsulas del tiempo"

Además de su labor teatral y cinematográfica (con su película De nuevo otra vez ganadora en San Sebastián, entre otros títulos), Romina Paula es una de las voces narrativas más singulares de la literatura argentina contemporánea. A sus novelas ¿Vos me querés a mí? (2005), Agosto (2009) y Acá todavía (2016), se le suma su reciente y aclamada novela Hija biográfica (Editorial Entropía).

En Hija biográfica, la protagonista, Leonor, se traslada junto a su madre Leticia a las sierras de Córdoba. Desde esa geografía atravesada por el viento, los árboles y los arroyos, Leonor reconstruye la historia de su madre –quien fue actriz y viajera– mientras indaga sobre su propia identidad y el deseo de conocer a su madre biológica. La obra deconstruye la noción de "hija biológica" para edificar, a través de la fuerza del relato, una auténtica "hija biográfica" sostenida por la memoria y la lengua del paisaje.

Hija biográfica Tapa.png
La última novela de Romina Paula: Hija biográfica.

― ¿Cómo dialoga tu escritura de ficción con tu trabajo en el teatro?

― Para mí la narrativa es literatura pura; no escribo novelas pensando en adaptarlas al cine o al teatro. Me fascina algo propio de los libros: son cápsulas del tiempo que siempre están en presente. Podés haber escrito una novela a los 25 años y hoy viene alguien, la lee por primera vez y para esa persona el texto está sucediendo ahora mismo.

― ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

―Me convocaron de la editorial La Bestia Equilátera / La Viera para escribir un relato de ciencia ficción ambientado dentro de 200 años, libre de distopías inmediatas. Me entusiasmó muchísimo volver a encender la maquinaria creativa por ahí. Y en cine, estoy explorando un proyecto muy personal e independiente a partir de videos familiares.

La dramaturgia como libro: habitar el teatro en el papel

La dramaturgia de Romina Paula es una escritura que se sube al escenario; pero también es literatura. Es que actualmente la lectura de obras de teatro vive un renovado interés, superando el viejo prejuicio de que el texto dramático es una herramienta técnica reservada únicamente para actores o directores. 

Y no hablamos de clásicos únicamente. En varias editoriales se están publicando piezas del teatro independiente y las de Romina no son la excepción.

Por un lado, la Editorial Entropía reunió en el volumen Sombras, por supuesto cinco de sus títulos emblemáticos (Algo de ruido hace, El tiempo todo entero, Fauna, Cimarrón y Sombras, por supuesto).

Por otro lado, la circulación del texto dramático se expande en formatos artesanales y al alcance de la mano gracias a Libros Drama, el proyecto independiente del dramaturgo y director Ariel Farace. En esta editorial alternativa, las obras se publican en pequeños volúmenes a color tipo fanzine y a precios muy accesibles, permitiendo que piezas como la mismísima Un sueño raro circulen en formato papel directamente entre los espectadores.

  — Mucha gente que es gran lectora de narrativa a veces siente cierta distancia o reserva hacia la lectura de obras de teatro. ¿Cómo ves esta experiencia de leer dramaturgia?

— A veces le decís a alguien que lee un montón "Tenés que leer teatro" y te miran con miedo, como si fuera algo raro o inalcanzable. ¡Y es al revés! Leer teatro es de una fluidez total. Es un formato súper amigable, ágil, en puro diálogo, donde podés avanzar volando o incluso leerte los personajes a vos misma en voz alta. Me pone muy contenta que existan apuestas como la de Entropía o lo que hace Ariel con Libros Drama, porque acercan la dramaturgia como una lectura cotidiana y disfrutable.

Carola Birgin

Carola Birgin Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UBA, ejerce el periodismo desde 1997 y trabaja en LN desde 2009. Fue Secretaria de Redacción de la revista OHLALÁ!, Editora del Suplemento Moda Belleza y hoy es editora digital del grupo de revistas.