El culto al arte ruso se conserva intacto

Los iconos moscovitas, los cuadros de la zona rural, el valioso legado literario o una apoteótica muestra de art nouveau, son pinceladas de una capital con fuerte tradición

Por Redacción OHLALÁ!

13 de marzo de 1998, 03:00

El culto al arte ruso se conserva intacto

M OSCU.- Hay innumerables iglesias que, a pesar de su estrecha similitud de estilo, se las ingenian para tener todas techos distintos. Muchas están vacías o son museos, aunque algunas están en uso y, si se acierta a visitarlas durante un servicio religioso, se escuchará música hermosa y con notable frecuencia habrá algún sacerdote con una de esas impresionantes voces de bajo rusas.

Puede incluso haber otros beneficios. Recientemente, en uno de ellos se adivinaba, aun sin saber ruso, que el oficiante se estaba trabando como el párroco en Cuatro bodas y un funeral , y las caras de los presentes (hasta los que no interrumpían las innumerables reverencias sucesivas a las que a veces se dedican) eran impagables.

Entre los museos de arte se destacan el Pushkin, dedicado al arte universal, con una amplia colección de impresionistas, y la Galería Tretyakov, especializada en arte ruso, descollando con su colección de iconos.

Los cuadros de la Tretyakov incluyen muchos que -penosamente académicos en su estilo- son muy ilustrativos de la vida en la Rusia de ayer. Al salir Moscú se verán pueblitos con casas de madera y huertas de repollos iguales que los de la Rusia rural representados en dichos cuadros, con el solo agregado de algunos tractores y camiones aquí y allá.

La mayoría de las pinturas modernas expuestas en la Tretyakov portan leyendas en ruso e inglés; los iconos, en cambio, sólo en ruso. Para buscar los del gran maestro ruso Andrei Rubliev, difundidos por la película homónima de Andrei Tarkovsky, y los de quien fue a su vez su maestro, Teófanes el Griego, hay que recurrir a la ayuda de los cuidadores.

Entonces se descubre que la razón por la que no se encontraba ningún cartelito que dijera Teófanes, incluso descifrando el alfabeto cirílico, es porque en ruso esconden el nombre con efes, rebautizándolo Feofan .

El interesado en la danza enfilará pronto al Bolshoi; para preguntar cómo llegar, recordar que en ruso se pronuncia balshói . La palabra significa simplemente grande, y para dar muchas gracias se puede decir grandes gracias: balshói spasíva .

En la capital de la ex Unión Soviética se siente el ritmo de las nuevas generaciones

En un país que toma muy en serio su legado literario, hay muchos museos dedicados a escritores; no confundir el Museo-casa de Alexandr Pushkin (donde vivió mientras cortejaba a la mujer con la cual luego se casó, y por quien más tarde murió en un duelo) ni el Museo de Pushkin (a secas), con el Museo Pushkin de Arte.

El Museo-casa de Máximo Gorki guarda pocas pertenencias del escritor, pero su interior es la apoteosis del art nouveau. Para el fanático de ese estilo, ver la escalera principal de esta casa es poder morir contento luego.

También hay numerosos monumentos dedicados a los escritores rusos, especialmente uno muy grande al poeta Vladimir Mayakovski. De Nicolai Gogol hay dos estatuas: la original que refleja su carácter torturado, y la enérgica y marcial que Stalin ordenó emplazar en lugar de la otra, porque le parecía más digno y apropiado.

El mapa de Moscú tiene un cierto parecido básico con el de París. Acá también hay un río, en este caso el Moscova (Moscú), que se ha subdividido para englobar una isla en el centro de la ciudad. Esta se expande luego en círculos concéntricos desde allí.

En dicha expansión ha abarcado grandes fincas, monasterios, etcétera, que antes estaban en sus afueras, y a los que ahora se puede llegar en subterráneo urbano.

El convento fortificado de Novodevichy, al sudoeste del centro, es uno de los más lindos y contiguo a él está el cementerio, que es el lugar más buscado para ser enterrado en Moscú, después del muro del Kremlin. Buscando la tumba de Anton Chéjov (y encontrando, al pasar, las de figuras tan disímiles como Nicolai Gogol y Nikita Khrushchev), pregunté a una mujer (enfatizando la ubicación de los acentos): -Por favor, ¿dónde está Chejov?

-¡Chiéjov!, corrigió con espanto y sorna en la voz.

No se juega en Rusia con la memoria de sus próceres literarios, ni siquiera en la pronunciación de sus nombres ni aun cuando se es un extranjero que apenas balbucea la pregunta.

Entre las grandes mansiones rodeadas de parque, la Kuskovo, de un atrayente estilo neoclásico y enfrentada a un lago, es un bálsamo para el espíritu, excepto sin duda para los siervos que tuvieron que construirla.

Tiene el atractivo adicional que para llegar hasta ella desde la estación de subte más cercana, la Ryazansky Prospekt, se puede caminar entre los plateados troncos de un pequeño bosque de abedules, que parece salido de Doctor Zhivago .

Nicolás Meyer

Para decidir cerca del Kremlin

Aéreo

La única línea aérea con vuelos directos de Buenos Aires a esta ciudad es Aeroflot. Hace una escala técnica en Cabo Verde. El pasaje de ida y vuelta, en clase económica y en baja temporada (hasta mayo), cuesta 961 dólares, incluyendo impuestos. Duración del vuelo: 18 horas

Alojamiento

En Moscú la hotelería está relativamente poco desarrollada, en especial en el sector de precio medio.

Sin embargo, como en otras partes de la ex Unión Soviética, hay más hoteles de lo que parece, porque cuando se desató la empresa privada lo hizo hasta un punto en que puede sorprender incluso a los capitalistas avezados de Occidente. En cualquier casa de departamentos se abre un hotelito, bar o restaurante, y desde la calle puede no saberse.

Hotel Metropol

Para el que no necesita reparar en gastos, el hotel más encumbrado es el Metropol. Se emplaza en el centro de la ciudad, a 35 kilómetros del aeropuerto, y consta de 370 habitaciones, de las cuales 70 son suites. Todas disponen de room-service las 24 horas, lavado, planchado, contestador automático, tv con canales de cable, minibar y baño completamente equipado.

Sus tres restaurantes sirven diferentes especialidades. Habitación doble: 410 dólares por noche, sin desayuno.

Hotel Kempinski Baltschug

Domina su fachada el clásico estilo europeo del siglo XIX, con bellas vistas al Kremlin. Contempla una amplio abanico de servicios, habitaciones totalmente equipadas, hay un piso para no fumadores, piscina y salón de banquetes para 200 personas.

Respecto de la gastronomía, Le Romanoff se especializa en cocina ruso-europea y Baltschug sirve comidas de buffet y menús con influencias italianas y tailandesas. Habitación doble: 350 dólares la estándar; y 450, de lujo.

Hotel National

En el centro de Moscú, opuesto al Kremlin y la Plaza Roja, este establecimiento ofrece 231 habitaciones con aire acondicionado, teléfono con discado directo, y también dos restaurantes, business center y sala de conferencias. Habitación doble: 320 dólares, sin desayuno.

Hotel Moskva

Es posible optar desde habitaciones simples y económicas hasta de lujo. Adyacente al Bolshoi, en el comienzo de la calle Tverskaya, el Moskva satisface las necesidades de un hotel moderno, contando con aire/calefacción, teléfono, radio, tv y baño privado. Acepta tarjetas de crédito. Habitación doble: 110 dólares; exclusiva, de 130 a 210; de lujo, de 260 a 310.

Para mochileros y otros que se las arreglan en camas litera, aunque también tiene unas pocas habitaciones individuales bastante elementales, la pionera es la Travellers´ Guest House.

Puede ser difícil de hallar; es uno de los emprendimientos privados antes descriptos, en el piso 10° de una casa de departamentos. Por eso se incluyen sus datos: 50 de la calle Bólshaya Pereyaslávskaya (cuando uno aprendió a decirlo, ya se está yendo de Moscú), fax 7-095-280-7686, correo electrónico tgh@glas.apc.org.

Moneda

Rublo. Un dólar equivale a 6 rublos. (se le han suprimido tres ceros).

Visa

Se tramita en el consulado ruso presentando tres fotos, pasaporte vigente y la confirmación de los servicios terrestres. El costo es de 27 pesos. Algunos operadores, como Turismo Mundial, se ocupan del trámite por 32 pesos.

Para mayor información

Consulado ruso: Guido 1677, Capital Federal, Tel.: 812-1794. Funciona los martes, de 15 a 19, y los viernes, de 9 a 13.