El desierto y el mar en Guaymas

Esta ciudad colonial, refugio de norteamericanos que buscan tranquilidad, ofrece las condiciones ideales para la pesca, los deportes náuticos y las caminatas, además de una gran riqueza marina

Por Redacción OHLALÁ!

24 de abril de 1998, 03:00

El desierto y el mar en Guaymas

CIUDAD DE MEXICO (World´s Fare).- Hace más de una década fue Bo Derek, con sus trencitas, en la película Diez, la mujer perfecta, la que incluyó el lugar de veraneo Las Hadas en los mapas turísticos. Y cuando Antonio Banderas marque su Z de El Zorro en las pantallas de todo el mundo, Guaymas, en el Estado de Sonora, al noroeste de México, relucirá con toda su belleza de naturaleza virgen.

Hasta ese momento, esta parte del mundo auténticamente mexicana seguirá siendo el secreto bien guardado que es para los norteamericanos desde la década del 60. Fue en esa época cuando el desarrollo impulsó a los habitantes del Sudoeste a construir su segundo hogar en las colinas por encima de sus puertos naturales y a atracar sus veleros y barcos pesqueros en sus espaciosas marinas, lugares ideales para la preciada pesca del dorado y la barracuda.

Este Estado constituye la puerta de entrada ideal para arribar por tierra a México. El proyecto Arizona-Sonora, un esfuerzo conjunto entre los gobiernos de Estados Unidos y México, facilita el paso a los conductores que visitan a México, ofreciéndoles un sistema simplificado que reduce todo tipo de trámite burocrático, pero sólo en el punto de entrada de Nogales, a aproximadamente 400 kilómetros al norte de Guaymas. La autopista de conexión es una ruta segura, sencilla y de muy buena ingeniería.

La ciudad colonial de Guaymas fue fundada, en 1701, por la Misión de San José de la Laguna, y desde ese entonces funciona como puerto de alta mar. Al caminar por las calles de Guaymas, se encontrará con la iglesia de San Fernando con su imponente arquitectura neoclásica, edificios municipales en estilo morisco y una feria tradicional que ofrece pescado y mariscos frescos, frutas exóticas -como las pitahayas, fruto de un cacto- y artesanías hechas con conchillas. En el puerto, viejos embarcaciones pesqueras herrumbrosas se balancean en la marea.

A veinte minutos de allí, en San Carlos, encontrará el complejo de La Plaza San Carlos, donde se alojó Antonio Banderas durante el rodaje de La máscara del Zorro ; el Club Med se encuentra en la punta opuesta, sobre una playa en forma de medialuna flanqueada en un extremo por la Marina Real. La Plaza San Carlos es un complejo moderno con servicio completo y una encantadora playa privada. Junto a las instalaciones, hallará una pequeña caballeriza que le proveerá de caballos para cabalgar por la playa por tan sólo 7 dólares la hora.

Para zambullirse

San Carlos es un destino excelente para los viajeros activos y para los adoradores del sol. Entre las actividades deportivas, se puede disfrutar de la navegación en kayak o velero, el buceo con tanques, el snorkeling, la pesca en alta mar y en la costa, y la exploración de cuevas en la isla cercana de San Pedro Nolasco, un santuario para los leones marinos y los pelícanos.

El cañón de Nacapule está entrelazado con kilómetros de huellas y lomadas que seducen a los amantes del hiking. Los aficionados al buceo podrán explorar dos embarcaciones hundidas en la bahía, que forman arrecifes artificiales que atraen a una amplia variedad de peces tropicales, anguilas morenas, enormes almejas comestibles y langostas, más una serie maravillosa de estrellas de mar y anémonas.

Para los que buscan la aventura en un espacio ecológicamente equilibrado, la Villa Ecoturística en el cañón Las Barajitas, a 20 kilómetros al norte de San Carlos, es una zona de 1000 hectáreas de desierto y cañón y 2 kilómetros de costas prístinas donde convergen tres ecosistemas diferentes.

En el cañón, coexisten un hábitat semidesértico y otro subtropical. Gran parte de la flora y fauna del desierto de Sonora se encuentra aquí: mapaches, conejos, ardillas, coyotes, zorros grises, ciervos de cola blanca, jabalíes, pumas, serpientes, lagartos y más de setenta especies de aves.

Los saguaros, los cactos raros sólo vistos aquí y en Arizona, elevan sus gráciles brazos en este salvaje y virgen cañón al borde del Mar de Cortéz. El cañón Las Barajitas está considerado como un lugar sagrado por los indios seri y se accede sólo por mar.

La Villa Ecoturística traslada a los visitantes en barco desde la marina en sus oficinas de San Carlos hasta su campamento. La comida de Sonora se sirve en los comedores del club y los invitados pasan la noche en cómodas cabañas sobre riscos que dan al mar. El agua caliente de las duchas proviene de un sistema de energía solar. Las caminatas guiadas están a cargo de gente conocedora de las propiedades medicinales de las plantas y de los usos que les dan los seri. Hay también un pequeño observatorio astronómico.

Entre ciervos y rituales

Varias especies de ciervos se encuentran en el Estado de Sonora y el Masso Pakuo , el ritual indio yanqui dedicado a su animal sagrado, podrá ser visto por los visitantes más osados.

Además, Sonora ofrece soberbios bifes y pescados al igual que una gran abundancia de mariscos frescos.

El Oeste -propiedad de la familia Saragusa- es la mejor churrasquería, que ofrece excelentes bifes y una exquisita lista de vinos, entre los que se encuentran las selecciones de los viñedos de los famosos Domecq españoles que cultivaron algunos de sus cepas allí en Sonora. Las entradas oscilan entre 20 y 35 dólares, el plato más caro del menú, una combinación a la parrilla para dos que incluye lomo.

El restaurante está decorado con montañas de trofeos de las cacerías de la familia Saragusa en Sonora y por todo el mundo.

Sonora es un destino adonde se puede ir de vacaciones en cualquier época del año. El verano es la estación lluviosa, especialmente durante julio y agosto, los meses predilectos por los turistas mexicanos. El otoño y la primavera son más secos y atraen al turismo norteamericano y canadiense. Y en los meses de invierno, el agua puede resultar fría para nadar; es similar a la de Los Angeles.

El lugar más elegido para terminar el día en cualquier época del año es el Mirador Escénico, donde se filmaron las escenas de la playa para La máscara del Zorro. Está sólo a cinco minutos en automóvil desde el Hotel Plaza San Carlos donde se alojó Banderas. Aprovechen, éste es el momento de disfrutar Sonora antes de que el resto del mundo le eche el ojo.

Susan Price (Traducción de Andrea Arko

Datos de interés

Si se está en los Estados Unidos y se quiere llegar a Guaymas puede llamar al 1-800-44- México, o bien puede visitar el site de la Web http://www.mexico-travel.com, donde hallará información completa sobre servicios y traslados.

Servicio aéreo: Aeroméxico desde Tucson, Arizona, ofrece vuelos directos a Guaymas. America West vuela a la mayoría de las ciudades en Phoenix, Arizona, y tiene conexiones directas a Guaymas.

La agencia de viajes Hacienda Tours puede armarle su estada: Casilla de Correo 110, San Carlos, Guaymas Sonora, México C/P 85506. Tel.: (622) 60297 o 61103 o fax (622) 60313. Para practicar buceo y pescar en San Carlos Marina haga su reserva llamando por el (602) 955-4120.

Consejos para viajar y dormir

Aéreo

El boleto de ida y vuelta a Guaymas Aeroméxico sale 1000 dólares en temporada baja -hasta el 1º de julio.- A 117 kilómetros al sur de Hermosillo, la capital de Sonora, Guaymas se conecta con la frontera de Estados Unidos y el resto del país a través de la Carretera Federal Nº 15, de cuatro carriles.

Alojamiento

Plaza San Carlos Se trata de un hotel 5 estrellas ubicado a orillas de la Playa de los Algodones, en San Carlos.

Consta de habitaciones estándares y suites, provistas de dos camas matrimoniales, balcón al mar, teléfono, televisor color, minibar y baño.

Completan las instalaciones una cafetería, dos restaurantes, uno de comida internacional y otro de mariscos, con mesas al aire libre; un bar, tres piscinas y jacuzzi.

Habitación doble: 143 dólares la standard; 189, la junior suite.

Best Western Hacienda Tetakawi Frente al mar, a pasos de una serie de restaurantes y una discoteca, el hotel Hacienda dispone de amplias habitaciones equipadas con baño, televisor, teléfono y frigobar. De sus tres restaurantes, Rancho Grande se especializa en carnes y mariscos; el resto sirve comidas rápidas y a la carta.

Habitación doble: 55 dólares la standard; 65 la suite junior.

Fiesta San Carlos Todos sus cuartos poseen vistas al mar, camas extragrandes, baño privado y algunos tienen cocina. No hay teléfono ni televisión.

Su restaurante prepara deliciosos platos de langosta, camarones y carnes, y cuenta con una selecta bodega nacional e importada.

Un casino bar prolonga la diversión hasta horas de la madrugada.

Habitación doble: 50 dólares (incluye desayuno americano e impuestos).

Moneda

Peso mexicano. Un dólar equivale a 8,30.

Documentación

Para ingresar a México debe presentarse pasaporte, pasajes de ida y vuelta, y constancia de solvencia económica tal como una tarjeta de crédito internacional.

Para mayor información

Oficina de Turismo de México , Santa Fe 920, Capital Federal. Atención al público, de 10 a 14 .

En Hermosillo Dirección General de Turismo (62) 146304.