"... ¿Quién es el mar?/¿Quién es aquel violento/ y antiguo ser que roe los/ pilares de la tierra y es uno y/ muchos mares y abismo/ y resplandor y azar y/ viento?...", se preguntaba Jorge Luis Borges en su poema El mar , grabado en un pilar a la entrada del Ecocentro de Puerto Madryn, en Chubut.
El viernes último, el primer espacio del país dedicado exclusivamente a la interpretación de los sistemas marinos cumplió su primer aniversario.
Allí es posible recorrer con los pies, literalmente, la geografía de Península Valdés, mientras se leen las palabras del escritor Pedro Mairal sobre sus rincones donde "... la soledad parece alcanzar cada centímetro", al decir del presidente del Ecocentro, Alfredo Lichter. Espacios para deambular, aceptando la invitación a contemplar una fotografía, leer un texto o escuchar los sonidos de una ballena, pero en los cuales basta con alzar la vista para encontrar el mar, del que cada ventana ofrece una nueva perspectiva.
Tras el rastro de Eko
En el laboratorio se realizan los proyectos de investigación. Entre otros, en la actualidad se sigue el rastro de un elefante marino bautizado Eko, que puede verse en Internet en la dirección http://www.ecocentro.org.ar
En el primer piso está la galería destinada a las expresiones artísticas y en la torre, la biblioteca constituye un refugio para los lectores adultos y niños.
Los programas educativos logran acercar los conocimientos a las escuelas de la provincia, o atraer a sus alumnos hasta el recinto. "El otro país posible, Ecocentro, ejemplo de seriedad y optimismo", tituló el periodista Germán Sopeña su nota del 21 de agosto de 2000 en La Nación , en la que describía el sitio por primera vez.
Claudio Campagna y Mirtha Lewis, investigadores del Centro Nacional Patagónico (Cenpat); Valeria Falabella, coordinadora del programa científico, y Mariana Martínez Rivarola, directora de educación, y Alfredo Lichter, entre otros, hacen posible con su lucha que este museo no convencional siga adelante.









