En el corazón de la Argentina, Córdoba:

Las grietas milenarias de la Quebrada del Condorito o las imponentes rocas de Los Gigantes, en Villa Carlos Paz, merecen ser pisadas y disponer de tiempo para poder disfrutar de un acontecimiento natural pocas veces visto.

Por Redacción OHLALÁ!

2 de agosto de 1996, 03:00

En el corazón de la Argentina, Córdoba:

En el corazón de la Argentina, Córdoba propone una infinidad de alternativas turísticas. Un acontecimiento natural pocas veces visto.

VILLA CARLOS PAZ.- La caída incesante de una gota puede colmar un vaso, el soplo del viento puede quebrar la rama de un árbol, pero si esa agua y ese viento caen y soplan sin parar durante más de 620 millones de años convierten el paraje donde fueron a parar en un paisaje de una belleza inigualable.

Más allá de este resumido origen, poco ortodoxo, las grietas milenarias de la Quebrada del Condorito o las imponentes rocas de Los Gigantes, en Villa Carlos Paz, merecen ser pisadas y disponer de tiempo, en el que el silencio hace honor al apellido del fundador de la ciudad contigua, para poder disfrutar de un acontecimiento natural pocas veces visto.

El avistaje de cóndores es el principal atractivo en la quebrada que hizo suyo el nombre de sus dueños. Estas aves de origen andino encuentran su refugio, el más oriental de América, en esa singular apertura de las Sierras Grandes, que tiene una profundidad de 600 metros.

Aún es un proyecto la intención de los lugareños de convertir las 40.000 hectáreas de la Quebrada del Condorito en un parque nacional. Sin embargo, o por eso, no dejan de promover el lugar. Algunas de las propuestas es realizar trekking, dedicarse a la observación de aves, la captura fotográfica, cabalgar, es decir, lo que los expertos llaman interpretación ambiental.

La travesía es otra alternativa y consiste en excursiones a campo traviesa con cartas topográficas y otras técnicas, sin dejar de lado la práctica de supervivencia, cuyo fin es alcanzar el punto panorámico que permite divisar el majestuoso vuelo de las aves. Se observan cóndores, águilas escudadas, pechitos colorados y halcones peregrinos.

Las formas abruptas y los relieves accidentados son el lugar ideal para efectuar montañismo, escalada en roca, cabalgatas y trekking. Esto es lo que ofrecen Los Gigantes con sus 2374 metros sobre el nivel del mar, formados a lo largo de millones de años, durante los cuales se integraron a la Sierras Grandes.

La erosión en las paredes de granito de este cerro talló gigantes y marcó el símbolo de los amantes de la montaña. En su cima existe un refugio del Club Andino Córdoba donde se puede pernoctar, ya que la excursión al lugar bien puede extenderse más de un día. Hay otras dos posibilidades más, dormir en carpas o, simplemente, en las cuevas naturales de la montaña.

Desafío en el techo de Córdoba

Sacarse una foto frente al famoso Cucú, sentarse a la orilla del lago San Roque a mirar cómo pasan los barcos o darse una vuelta por el camino son actividades comunes, convencionales, pero que restringen, y mucho, las vastas alternativas que ofrece Villa Carlos Paz.

Lanzarse a la aventura es la propuesta de la Municipalidad de Villa Carlos Paz, que organiza paseos y entretenimientos más atrevidos.

Entre éstos, el cerro Champaquí es un desafío para verdaderos osados. Es el punto más alto de la provincia, ubicado en el cordón montañoso de la sierra de Comechingones, dentro de la cadena de las Sierras Grandes.

Para acceder a su cúspide de 2886 metros sobre el nivel del mar, hay que realizar una travesía que dura cerca de tres días, en la que se cruzan quebradas, profundos valles de coníferas, innumerables cursos de agua cristalina, cascadas y cuevas naturales en la piedra. La recorrida se puede realizar a pie o a caballo.

El esfuerzo bien vale la pena, el premio es de un valor incalculable. Se alcanza la vista más espectacular de Córdoba: se ve todo el valle de Traslasierra, el dique La Viña y, en sentido contrario, el valle de Calamuchita con sus embalses del río Tercero y Los Molinos.

Atravesar a lomo de caballo durante tres días las Sierras Grandes es otra de las interesantes propuestas que ofrece a cualquier turista avezado. La cabalgata se inicia en San Antonio de Arredondo, desde donde se asciende por las Altas Cumbres; esta travesía lleva un día.

Al siguiente, se parte desde Copina, por el antiguo camino que cruza los cinco puentes colgantes, y pasa por El Cóndor, el punto más alto y bello de las sierras. Desde la estancia Giullio Césare se inicia el descenso hacia la localidad de Mina Clavero, atravesando el río. Una vez finalizada la cabalgata se regresa a Carlos Paz en combi.

Decisión, tiempo y muchas ganas de disfrutar del placer que provoca mirar, observar y contemplar paisajes naturales son algunos de los elementos imprescindibles para meter en la mochila, con vistas a Villa Carlos Paz.