Entre Ríos tiene un caudal de propuestas

A mano: no es fácil circular entre ríos, salvo que se disponga del medio adecuado y de la información necesaria que permita moverse con facilidad y aprovechar al máximo su natural oferta. El Parque Nacional El Palmar, como un regalo de la naturaleza, sigue siendo una de las opciones más atractivas, pero la provincia mesopotámica tiene mucho más para ofrecer.

Por Redacción OHLALÁ!

2 de agosto de 1996, 03:00

Entre Ríos tiene un caudal de propuestas

PARANA.- Cuando esos ríos son navegables y en ellos se puede pasear y pescar y, además, se unen y buscan en forma natural, se convierten en el paso obligado de aquellos que quieren recorrer una de las más atractivas provincias argentinas.

Entre Ríos, a menos de 200 kilómetros de Buenos Aires y no mucho más del doble de las principales capitales provinciales cercanas, dispone de casi todas las modalidades de acceso para llegar y recorrerla palmo a palmo.

Son muchas sus ciudades. Se las puede agrupar según sus dos corredores turísticos marcados uno, por el río Uruguay, y el otro, por el Paraná.

Hacia el Uruguay

  • Villa Paranacito e islas del Ibicuy. Ríos, arroyos y aguas mansas son el escenario de su actividad principal: la pesca. La mayoría son navegables y los que allí más pican son los surubíes, dorados, pejerreyes, bagres, sábalos y tarariras.

Se ofrecen guías especializados para la pesca deportiva por el 0446-92250.

La zona se viste con abundantes álamos, sauces, pinos, madreselvas, ceibos, juncales, membrillares, entre los que actúan nutrias, carpinchos, garzas, lobitos de río, tortugas y gran cantidad de pájaros, como el zorzal.

Los isleños son quienes contribuyen para que el lugar se convierta en el lugar ideal para descansar. El complejo Villa Paranacito ofrece 16 bungalows y un camping para 100 personas. En el arroyo Martínez se ubica una hostería Rose Marie, con capacidad para 30 personas, muelle y canchas de tenis.

Paseos en lancha, cabalgatas y vuelos en ultralivianos tienen un costo similar, aproximadamente 21 pesos por persona. Pero también hay salidas a caballo por sólo 11 pesos y paseos en catamarán por 10 pesos cada uno.

  • Gualeguaychú. El yaguar grande se impone en toda su zona de influencia a tal punto que da origen a su nombre de raíces guaraníes. Yaguarí Guazú o río del yaguar grande no sólo floreció por su lengua nativa sino también por la de poetas igualmente oriundos que dieron a conocer sus riquezas.

Las casas de Olegario Víctor Andrade, Fray Mocho, hoy devenidas monumentos históricos, forman parte de un paseo literario que merece ser visto y que incluye el Instituto Magnasco, el Palacio Clavarino y la Azotea de la Palma.

El circuito histórico y cultural de la zona abarca, además, el Solar de los Haedo, la catedral de San José, el Museo Ferroviario y la Capitanía del Puerto.

Con una temperatura media anual de entre 18 y 20 grados, favorecida por las amplias y bajas colinas pampeanas, el espejo del río Gualeguaychú sirve para la práctica de deportes náuticos, para lo cual dispone de amarras y servicios de embarcaciones; paseo en lanchas y botes, y lugares para la pesca.

Hay paseos en catamarán por 4 pesos, cuatro horas en velero por 20 pesos y un día por 40 pesos.

Las márgenes de los ríos Gualeguaychú y Uruguay y el tajamar de la ruta provincial 20 son asiento de diversos balnearios y campings.

Las más de 100 hectáreas del parque Unzué, al cual se accede por el ex puente La Balsa, en uno de los extremos de la avenida Costanera, ofrece dos áreas diferenciadas por la ruta provincial 42. En una hay clubes náuticos, juegos infantiles, zonas de recreación y servicios. En la otra, la vegetación es más abundante y agreste, con gran cantidad de especies autóctonas. Allí también hay un club náutico, otro de rugby, un velódromo y un kartódromo, entre otras instalaciones.

Se alquilan caballos, también hay salidas en lancha y recorridas por los campos de la estancia el Ñandubayzal con animales autóctonos.

  • Colón. La primitiva colonia agrícola San José, en las inmediaciones de la calera de Espiro, dio paso al actual emplazamiento portuario de Colón. Hoy toda la actividad se concentra en valorar su producto turístico: su suntuoso paisaje isleño, con sus extensos bancos de arena, tupida vegetación y exótico palmar.

El principal recurso de este departamento es el Parque Nacional El Palmar, ubicado a 50 kilómetros de la ciudad, entre la ruta nacional 14 y el río Uruguay. Se trata del palmeral más meridional del mundo, cuya especie dominante es una palma de gran porte denominada Siagrus Yatay.

Bandadas de pájaros multicolores recorren las casi 8500 hectáreas, que incluyen arroyos de aguas cristalinas, vegetación agreste y virgen, con caminos en buenas condiciones. Se ofrecen guías especializados para acompañar en cabalgatas y en la práctica de trekking.

El Mollar y sus aves, la glorieta y sus miradores que se abren a la barraca de más de 80 metros y que permiten contemplar innumerables islas y bancos de arena, entre los que se destaca la llamada Vuelta de San José. Dentro del predio yacen las ruinas jesuíticas en la antigua calera y se ubica una gruta que alberga la imagen de la Virgen del Palmar. Se organizan visitas nocturnas y diurnas con guía. Además se realiza birdwachting, 0447-21256, y cabalgatas por 6 pesos.

Hay un sector para la práctica de deportes, especialmente náuticos y la pesca, otro para el asentamiento de campamentos que disponen de servicios. Las recorridas en catamarán cuestan 8,90; los paseos en cuatriciclos, 15; en motos de agua, 15; en kayaks, 6, y en piraguas, 10 pesos.

  • Chajarí. La conocida como Ciudad de Amigos no sólo es paso obligado hacia las cataratas del Iguazú sino que bien merece un alto en el camino y disfrutar de una agradable estada. Las 78.300 hectáreas del lago Salto Grande, consecuente del emprendimiento hidroeléctrico, constituyen el mayor atractivo de la zona.

A 15 kilómetros de la ciudad grandes extensiones enarenadas y enripiadas bordean las tranquilas aguas del lago y favorecen la práctica de deportes náuticos: navegación a vela, piragüismo y windsurf.

Además del complejo hidroeléctrico y el lago, la agreste e impenetrable Selva de Montiel se ofrece como un desafío para todos aquellos que deseen incursionar en el turismo de aventura.

Delia Alicia Piña

Para morder el anzuelo hay que evitar los desbordes

Por el Paraná: si se está a la pesca de alguna aventura, nada mejor que salirse de cauce y terminar a la deriva en un paisaje, donde el río inunda con actividades.

PARANA.- Hacia el Paraná, el paisaje no decrece sino que se enriquece con aún más espejos de agua.

  • Villaguay. El centro equidistante de la provincia está en esta ciudad de llanuras surcada no sólo por el río Gualeguay sino por más de 20 arroyos.

El Parque Balneario Municipal, a dos kilómetros de la ciudad y rodeado de espinillos, algarrobos, ceibos y sauces, y la playa Zoila Bravo, sobre el arroyo Villaguay, son el ámbito de competencias de natación y de la práctica de remo y pesca deportiva. Entre otros atractivos se suman los parajes de Las Balsas, a orillas del Gualeguay.

La exposición de artesanías en cuero crudo, mimbre, chala de maíz y fibras vegetales, en Balcarce 1470, y, además de éstos, de tejidos en lana, en 9 de Julio y Paso, se ofrecen en forma permanente.

  • Villa Urquiza. Recostada a orillas del río Paraná, con barrancas, costas doradas, islas con panorámicas vistas, playas de arenas blancas, aguas tranquilas no contaminadas, esta ciudad ofrece toda la infraestructura necesaria para los balnearios, campings y bungalows de la zona.

Vuelos en ultraliviano, cabalgatas, trekking, motocross, regatas y concursos de pesca de dorado y patí, entre otros, son algunas de las actividades que se realizan.

  • Paraná. "La que nunca fue fundada" surgió como un conglomerado de gente procedente de la vecina orilla de Santa Fe. Los de la otra banda lograron consolidar su identidad que se sostiene en este gran balcón sobre el río Paraná.

Paseos en lancha, motonáutica, windsurf, esquí acuático, canotaje, regatas, paseos en veleros y por las islas, junto a la práctica deportiva permiten confirmar su lema: "Vivir el río todo el año". También se destacan el canotaje y la conocida regata de los 1000 kilómetros por el Delta.

La catedral de Paraná con la imagen de la patrona del Paraná, la Virgen del Rosario, y el Teatro Municipal Tres de Febrero son algunos de los hitos del circuito central. La Paraná Antigua, la Bajada Grande de los primeros pobladores y el Puerto Viejo, dentro del casco histórico, son otros de los puntos de interés urbano.

Las 44 hectáreas del parque Urquiza que dominan el río con sus álamos plateados, laureles de jardín, cipreses clavos, jacarandaes, aromitos, ceibos y cedros, junto a las 350 hectáreas del Parque General San Martín y sus montes de ñandubay, talas y algarrobos surcadas por el arroyo Las Conchas, constituyen la reserva natural más cercana a Paraná.

Se ofrecen safaris en gomón o motos de agua y cabalgatas en Oro Verde.

  • Victoria. La ciudad de las siete colinas se levanta a orillas del Paraná, en una zona de clima templado con una temperatura media anual de 18 grados.

La ciudad fue concebida al más puro estilo español de sus primeros pobladores inmigrantes, con un trazado de calles en desniveles notables delimitados por cuatro boulevares que separan de la zona de chacras al llamado Quinto Cuartel, pintoresca postal del pasado. El templo de la Virgen de Aranzazu, primitivo nombre de la ciudad, es una verdadera joya arquitectónica.

El riacho Victoria, la clásica avenida costanera, el balneario municipal y el club de pescadores, caza y náutica conforman el circuito turístico, en el que se destaca la pesca. El departamento de islas, que abarca una superficie de 370.000 hectáreas, se ofrece con un delta virgen ideal para la pesca, caza y safaris fotográficos.

La reserva pesquera se ubica en la zona del puerto, Cancha Larga, Tres Boca, Paranacito, Puerto Esquina y cualquier lugar entre riachos. Allí, las especies más abundantes son los bagres, bocas, dorados, maduves y surubíes, entre otros.

Se ofrecen safaris acuáticos, avistaje de pájaros y salidas nocturnas por 0436-21423 y servicios de pesca por 0436-24343.

Concordia tiene con qué calmar la sed

CONCORDIA.- El surgimiento de aguas termales ubica a Concordia ante un importante desafío: el aprovechamiento turístico de sus recursos naturales. El pasado 23 de junio, un potente chorro de agua caliente inundó el predio conocido como El Espinillar, ubicado en el cruce de las avenidas Monseñor Rosch y Requema, como consecuencia de los trabajos de perforación.

El agua termal afloró con fuerza cuando la excavación alcanzó los 1170 metros, aunque el acuífero se inicia a los 970 metros.

Expertos de la empresa que realizó la investigación sobre la existencia de aguas termales, adelantaron que es probable que el caudal crezca y aumente de temperatura.

A la fecha, llega a los 47° -cuando surgió se registraron 43°-, aflora con una presión de 6,8 kilogramos por centímetro cuadrado y posee un caudal de 400.000 litros por hora.

Este provechoso acontecimiento es el resultado de cuatro años de intensas gestiones realizadas por el actual gobernador y el subsecretario de Turismo de Entre Ríos, Jorge Pedro Busti y Alejandro Bahler, respectivamente. Finalizados los trabajos técnicos y liberado el pozo, el gobernador llegó a un acuerdo con la Unión Transitoria de Empresas (UTE) para desarrollar un pretencioso proyecto termal.

En tren de nostalgias, Colón va sobre rieles

Tramo: una locomotora inglesa de 1828 tira de dos confortables vagones de pasajeros uniendo Caseros-San Salvador para mostrar el rico paisaje entrerriano.

COLON.- Remontar épocas pasadas, disfrutando del seductor paisaje entrerriano, es el destino final de un simpático trencito que transita los escasos 36 kilómetros que separan Villa Elisa del famoso Palacio San José.

Cuidadosamente restaurado por el Ferroclub Central Entrerriano, el tramo del ramal Caseros-San Salvador, trazado en 1907 y clausurado en 1980, vuelve a la vida todos los domingos por la tarde cuando, desde la estación del ferrocarril de esa pintoresca localidad, parte el convoy turístico rumbo a la majestuosa residencia particular del general Justo José de Urquiza.

Una forma muy particular de redescubrir los encantos de la provincia de Entre Ríos, reemplazando las clásicas excursiones en ómnibus, para vivenciar y disfrutar del principal medio de transporte de fines del siglo pasado y comienzos del actual.

Sobre rieles

A 30 kilómetros por hora, la sólida locomotora inglesa de 1828 conduce los dos vagones, cálidamente ambientados y provistos de asientos de madera, para 44 pasajeros, bufet y baño, en un lento ronroneo.

Atrás van quedando las estaciones 1° de Mayo y Pronunciamiento, matizadas por campos desbordantes de girasol y maíz, tambos y explotaciones avícolas.

Al atravesar Paso de Piedra, la voz de Rafael Pirolla, guía y presidente del Ferroclub, narra una historia lugareña que asegura que entre quienes los empleados que construyeron el viaducto se hallaba un yugoslavo llamado José Broz "Tito", futuro presidente de su país.

Además de su paso por esta ciudad, Broz también participó de otros emprendimientos ferroviarios de magnitud en la Argentina.

Elegante y lujoso

Desde Caseros, punto final del recorrido y distante sólo a 5 kilómetros del Palacio San José, hay que transitar el último tramo en ómnibus.

Para conocer todos los detalles de esta construcción, iniciada en 1848 y finalizada unos diez años después, se impone una visita guiada.

Su emplazamiento en medio del monte entrerriano no significó obstáculo alguno al refinamiento y el lujo que conservan sus 38 salas, 5 patios y la capilla, a los que se suma un lago artificial y espléndidas pajareras, recubiertas de cristales con el fin de resguardar las vistosas aves provenientes de todos los rincones del planeta.

Pero pese a los adelantos de la época, la desgracia se hizo presente el 11 de abril de 1870, convirtiendo a San José en escenario del trágico asesinato de Urquiza.

Ciudad Jardín

De regreso a Villa Elisa, las opciones son varias. Conocida como la Ciudad Jardín, por la belleza y el colorido de sus parques y plazas, esta localidad de apenas nueve mil habitantes ofrece la posibilidad de ahondar en la vida de aquellos pobladores europeos que llegaron a esta parte del continente a mediados del siglo pasado.

Ese recuerdo viene a la memoria mediante una recorrida por las salas de la Estancia-Museo El Porvenir. Bien valen una visita el Mini-Zoo contiguo, las aguas de vertiente del Balneario-Camping Municipal, el monumento al Sembrador y la iglesia Virgen Niña. Una alternativa sumamente válida a la hora de elegir nuestro próximo destino turístico.

Proyectos

Agregar dos coches más al convoy turístico y reciclar las estaciones y playones contiguos como predios de recreación y camping constituyen el objetivo principal de los integrantes del Ferroclub. Y, a mediano plazo, cubrir los 64 kilómetros que unen Villa Elisa con San Salvador, trasponiendo imponentes puentes ferroviarios de 70 metros de largo, para internarse en la zona prepalmar, a sólo 15 kilómetros del Parque Nacional.

Andrea Takáts

Información

"Un paraíso entre dos ríos" es el principal argumento que sostienen las promotoras que durante semanas recorrieron el centro de la Capital Federal, distribuyendo folletos promocionales sobre sus pagos.

"A pocos kilómetros de Buenos Aires"; "Cada rincón tiene su encanto" y "Donde uno se maravilla a partir del momento que cruza el puente Zárate-Brazo Largo" son otras de las tentadoras frases que invitan a disfrutar de la calma y del consecuente antiestrés tan anhelado en esta época del año. Como alternativa proponen trekking, cabalgatas, safaris fotográficos, excursiones de pesca y visita a lugares históricos, entre otros paseos.

Por más datos, está la Casa de la Provincia de Entre Ríos en Buenos Aires, Suipacha 844, Capital. Teléfonos: 328-0112 o 328-0114. Reservas: (0447) 8-0472