Empiezo a escribir este post en un comedor de madera con ventanales, hace frío pero el invierno ya deja adivinar los colores de la primavera, hay tonos rosados y violáceos que se mezclan entre los árboles altos y las montañas, veo el cielo limpio y una huerta enorme de la que salen muchos de los vegetales que se comen en Umepay, muy cerca de Yacanto de Calamuchita, Córdoba.
Umepay es una aldea con un centro que realiza actividades relacionadas con un estilo de vida consciente en donde se integra la alimentación, el movimiento corporal y la espiritualidad. Iniciado por un grupo de amigos que decidió cambiar el paisaje de la ciudad por uno montañoso para disfrutar y criar a sus hijos, se abre a recibir gente que también busque la calma por un tiempo determinado, que puede ser un fin de semana o toda su vida. Ya había hablado con Matías Echenguren hace unos meses, el me había contado el origen de Umepay pero nada se compara a transitarlo en persona.
El jueves pasado salimos a la madrugada con Sebastian Delfino, de la radio online Ensalada Verde, y Candy Rivas, que se ocupó en este viaje de la producción fotográfica. La idea era participar del encuentro Evento Madre: Genera vida, genera bosque , y transmitir el programa desde acá. Nunca había plantado un árbol, era una cuenta que tenía pendiente. Cuando Sebas me comento que se haría este evento, no dudé ni un segundo, quería participar, conocer el lugar que había visto solo en fotos y formar parte de la experiencia.

Vista del Río de Umepay.

Cartel de bienvenida, después de un largo viaje. Foto: Candy Rivas.

Cabanas construidas bajo el concepto de biosustentabilidad. Foto: Candy Rivas.
Es difícil transmitir los sentimientos, la cantidad de emociones que puede generar un acto creador para un grupo que comparte el mismo objetivo, que es mucho mas grande que nosotros mismos. Fueron días muy intensos. Al principio nos toco hacer los pozos a puro pico, pala y barreta. Para mis manitos acostumbradas a la suavidad del teclado fue un gran desafío. En un momento charlamos sobre esto y coincidíamos en que sentimos que nos enfrentábamos a las piedras como una metáfora de las cosas que cada uno de nosotros vino a trabajar, tener paciencia y constancia, manejar la ira, saber cuales son las piedras que queremos sacar y cuales preferimos evitar, cavar hondo, conocernos.
El grupo, compuesto por gente de la aldea y de otras provincias, se fue vinculando por afinidad en forma natural con las charlas y los mates. También pusimos en practica el trabajo en equipo y comprobamos que podíamos avanzar mejor si nos ayudábamos entre nosotros, algo que a veces olvidamos por elegir el individualismo. Una vez que terminamos los cien pozos, al día siguiente emprendimos la tarea más linda: plantamos los árboles pequeños que ya necesitaban más espacio para desarrollar sus raíces, les brindamos un lugar elegido para que reciban la energía del sol, el agua y la tierra enriquecida. Guiados por Hugo, un vecino experto en biodinámica, aprendimos el orden más conveniente de compost y tierra para las acacias y aguaribays. Al terminar los regamos y cada uno le puso una intención.

Grupo Genera árbol, genera vida. Foto: Candy Rivas.

Plantar intenciones.

Foto del segundo día, final de la plantación.
Como me gusta decir cuando paro y miro hacia atrás, gracias a las personas y circunstancias que me trajeron hasta acá. En especial a Sebas Delfino y a la gente del Centro Umepay. Además de probar comida vegetariana increíble, compartir almuerzos y cenas nutritivos con otras personas, tuve actividades que disfruté mucho, una clase de Yoga, juegos de psicomagia, baile, tardes en el río, charlas interesantes, música en vivo, una lectura de aura, un cumpleaños, conexión con la naturaleza, atardeceres de colores, cielos de mil estrellas y hasta una estrella fugaz.
Vine en un momento de cambio, después de sufrir el robo de mi computadora, concretar una mudanza, modificar una situación que me estaba haciendo mal. El viaje me sirvió para aclarar ideas y recuperar energía, siento como si hubieran pasado semanas en lugar de días. Vuelvo con las ideas más claras, los objetivos mas firmes, y las ganas renovadas para afrontar las consecuencias de mis decisiones. Sé que mis sueños ahora están enraizados.
Espero que disfruten de las fotos y los inspire para animarse a la aventura de mirar las cosas desde otro punto de vista.
Me pueden escribir a kariuenverde@gmail.com
Abrazo grande.
Kariu
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