JERUSALEN impone meditación

Esta ciudad ofrece un itinerario fascinante de historia y tradiciones religiosas entre sus viejos muros

Por Redacción OHLALÁ!

27 de marzo de 1998, 03:00

JERUSALEN impone meditación

J ERUSALEN.- Hay ciudades que son consideradas sagradas debido a su ubicación natural y hay ciudades que son santas por contener, entre sus muros, objetos de veneración y santuarios.

Cuando hablamos de Jerusalén como la Ciudad Santa, nos referimos a las tres grandes religiones representadas en ella: judaísmo, cristianismo e islamismo, que se consagran en este espacio común, con sus raíces comunes y sus respectivas tradiciones.

En los tres mil años de relación que guarda Jerusalén con el judaísmo, la ciudad ha sido centro de la vida judía tanto para el que vive en ella como para el judío del exilio.

Los tres mil años de historia que conmemoró, tiempo atrás, el Estado de Israel comienzan en el 1003 a. C., cuando el rey David transformó la ciudad en capital, alrededor de la cual reunió a las diferentes tribus de Israel. Cincuenta años más tarde, el rey Salomón inició la construcción del primer templo, y a su poder político Jerusalén aúna su poder religioso.

La Ciudad Vieja de Jerusalén es una de las más antiguas ciudades continuamente habitadas: los arqueólogos calculan su edad en más de 4500 años. Las murallas que encierran la ciudad histórica comprenden un área de sólo un kilómetro cuadrado y fueron construidas por el sultán Suleimán el Magnífico en el siglo XVI, siguiendo aproximadamente la línea de murallas construidas por los romanos para circundar Jerusalén en el siglo II.

Hitos del catolicismo

Si el caminante penetra por la Puerta de los Leones en la Vieja Ciudad de Jerusalén, tras admirar la mezquita de La Roca -los musulmanes consideran que desde esta roca Mohamed se elevó hacia los cielos-, se topa con una pequeña calle, convulsionada por el intenso paso de personas, vehículos y burros cargados con mercancías. Aquí se encuentra el inicio de la Vía Dolorosa, calle que en menos de un kilómetro concentra los aspectos más marcados de la religión católica.

En las cercanías de este punto se encontraba antiguamente la Fortaleza Antonia, residencia del procurador romano. Se supone que su patio, donde Poncio Pilatos se lavó las manos, es el de una escuela secundaria árabe. Siguiendo la Vía Dolorosa, que está compuesta de 14 estaciones, pasamos por la Capilla de la Flagelación; el Arco de Ecce Homo, donde se encuentra la prisión donde Jesús habría pasado la última noche. Algo más adelante se encuentra la cuarta estación donde Cristo encontró a María. Las últimas cuatro estaciones (Jesús crucificado, Muerte en la Cruz, Lavado del cuerpo, Jesús es sepultado y resucita) se encuentran en el interior de la iglesia del Santo Sepulcro, edificio que data de la época de los cruzados, pero que ha sufrido repetidas modificaciones y aditamentos.

Las murallas de la ciudad cuentan con ocho puertas; siete están abiertas y una permanece sellada. Las cuatro puertas principales (la de Yafo, la de Damasco, la de los Leones y la de Sión) fueron construidas de acuerdo con los cuatro puntos cardinales, y se dirigen hacia las principales ciudades de la región. Actualmente, las murallas han sido restauradas y no se puede obviar un paseo por las mismas.

Este se inicia en la Puerta de Yafo y termina en la Puerta de Damasco, que es la principal entrada en el barrio musulmán y el zoco de Jerusalén. La Puerta Dorada, que mira hacia el Este, también llamada Puerta de la Misericordia, es, de acuerdo con la tradición judía, la puerta a través de la cual el Mesías hará su entrada en la ciudad. Para impedirlo, los árabes sellaron esta puerta hace ya varios siglos.

Los romanos que reconstruyeron Jerusalén después de haberla arrasado en su guerra contra los judíos construyeron dos calles principales (una de Norte a Sur, otra de Este a Oeste) formando así cuatro secciones que son hoy en día los barrios armenio, musulmán y judío.

El barrio más grande y de mayor actividad es el musulmán, donde se encuentra un mercado muy colorido y típico. Aquí encontrará todo tipo de artesanías, objetos religiosos, indumentaria y también un sector de alimentación con algunos pequeños bares y restaurantes con comida tradicional árabe: homos (puré de garbanzos), shishlick (brochette de cordero), tahina, etcétera. Cuando haga una compra en el zoco, no olvide regatear.

El barrio judío que fuera totalmente destruido durante la ocupación jordana (1948-1967) ha sido reconstruido conservando el espíritu del viejo barrio. Actualmente, una moderna y amplia plaza permite la congregación de miles de fieles en el Muro Occidental (los judíos no hablan de Muro de los Lamentos), único remanente de lo que fuera el primer Templo.

Los olivares

Saliendo por la Puerta de los Leones, se encuentra el Monte de los Olivos, lugar que guarda una gran importancia en la religión cristiana: Getsemaní, Lagar del Aceite , es el sitio de la agonía de Jesús y donde rezó luego de enterarse de la traición. Aquí, Cristo fue arrestado y pronunció la profecía sobre la Segunda Venida frente a sus discípulos Pedro, Jacobo, Juan y Andrés. La basílica de la Agonía y la Iglesia de Todas las Naciones conmemoran estos acontecimientos. De acuerdo con la tradición, los ocho olivares añejos del jardín de Getsemaní son tan antiguos que fueron testigos de las plegarias de Jesús. Desde el Monte de los Olivos se tiene una vista espectacular de la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde el sol hace destellar la cúpula de la mezquita Al Aksa.

Si bien la totalidad de los grandes hoteles se encuentra en la parte nueva de la ciudad, existe en la Ciudad Vieja una serie de hosterías de precio muy accesible, aunque en algunos casos el confort es limitado.

Por supuesto, la visita a Jerusalén no se limita solamente a la ciudad intramuros; una pujante y moderna Jerusalén espera con lugares de gran interés: el Museo de Israel, la Kneset, el barrio judío ortodoxo de Mea-Shearim, el Museo del Holocausto, etcétera. La calle peatonal de Bem Yehuda también presenta muchos atractivos con sus shoppings, bares y restaurantes con especialidades del mundo entero.

Marcos Joly

Una guía práctica de visita

Aéreo

El pasaje de ida y vuelta a Tel Aviv volando con Aerolíneas Argentinas sale 1315 dólares en temporada baja (hasta el 31 de mayo), 1650 (desde el 1º al 4 de junio) y 1888 (desde 5 de junio al 31 de julio). Este vuelo conecta en Madrid con El-Al, la compañía de bandera de Israel.

Los precios mencionados incluyen tasas e impuestos.

Transportes

Tomar un ómnibus desde Tel Aviv a Jerusalén cuesta 10 dólares.

Alojamiento

Siempre habrá un hotel de acuerdo con el gusto y presupuesto del turista ya que dispone de una vasta gama de establecimientos que contemplan todas las categorías.

Los hoteles de tres estrellas valen entre 50 y 100 dólares y los de cinco entre 180 y 270.

Gastronomía

Si de cocina típica se trata, estos son los algunos platos que nadie debe dejar de probar en Jerusalén: kreplaj (raviolones de queso), barenikes (raviolones de papa, cebolla o carne), gefilte-fish (budín de pescado).

De todos modos, las opciones a la hora de comer son múltiples. Hay establecimientos europeos, otros especializados en recetas orientales, y también hay locales de comida vegetariana.

Compras

Dentro de las murallas de la Ciudad Vieja se pueden encontrar verdaderos tesoros. En los bazares o shuk abundan las antigüedades, cristalería, maderas de olivo, pieles de oveja entre muchas curiosidades. Otras piezas irresistibles para el visitante son las labradas en plata y en cobre.

Clima

En Israel se puede gozar de veranos largos, calurosos y secos que se extienden de abril a octubre, y tiene inviernos suaves, algo más secos y fríos en las regiones montañosas como Jerusalén y Safed.

Visa

Se precisa solamente el pasaporte en condiciones.

Para mayor información

En el Consulado de Israel, situado en la Avenida de Mayo 701, 10º piso. Se atienden consultas po r el 342-1465, 1497/1733 o 342-5307.