Las Vegas apuesta a cambiar de imagen

Si bien es un destino al que no se llega por azar, esta ciudad muestra una nueva arista con múltiples esparcimientos que se suman a los que ofrecen las ruletas

Por Redacción OHLALÁ!

24 de abril de 1998, 03:00

Las Vegas apuesta a cambiar de imagen

L AS VEGAS (The New York Times).- Más de un lector se preguntará si esta ciudad ha limpiado realmente su rostro turbio. Si, en verdad, se ha transformado en un lugar de esparcimiento amistoso y familiar. La respuesta es: en su mayor parte, sí.

La hotelería poco costosa, los elegantes paseos de compras, los restaurantes de primer nivel y los espectáculos callejeros gratuitos -como el volcán en erupción de Mirage y el dragón de Excalibur escupiendo fuego- hacen de Las Vegas una meta disfrutable hasta para quienes no sabrían distinguir entre una ruleta y una rueda gigante.

Pese a esta inyección de aire puro, Las Vegas no es un parque de diversiones a lo Disneylandia. Los chicos mayorcitos quedarán encantados con Race for Atlantis , el nuevo paseo IMAX 3-D en Caesars Palace, y el Big Shot del hotel-casino Stratosphere, pero ninguno de los dos es apto para los más pequeños.

La razón de ser

Otro lunar: cuando se forma una larga cola para Star Trek , la última atracción del Las Vegas Hilton, no es raro que usted deba esperar su turno para abordar la nave espacial dentro del casino. Lo mismo sucede en el Mirage. Para ver a los ilusionistas y sus tigres hay que cruzar el casino.

Una antigua característica de Las Vegas impide que su imagen se vuelva demasiado inofensiva: los cuerpos ligeros de ropa siguen siendo un importante ingrediente comercial, aunque menos notorio que en los viejos tiempos. Las veredas están sembradas de folletos que ofrecen acompañantes en forma harto explícita. Los taxis llevan en el techo anuncios de clubes nocturnos con fotografías de mujeres -en su mayoría, desnudas- bailando danzas exóticas.

A puro ritmo

Por otro lado, nunca escasean los actores cómicos ni los grupos musicales. Si quieren saber con anticipación qué espectáculos ofrecerán los casinos, consulten en Internet (www.lasvegas24hours.com) o por el 892-7575. Los prefijos son 1-702.

Desde luego, los hoteles y sus casinos constituyen de por sí uno de los mejores espectáculos. Comencemos por el New York New York (3790 Las Vegas Blvd. South; 740-6969), en el extremo sur del tramo del bulevar conocido como The Strip. Por fuera muestra un hotel de 47 pisos, réplica del Empire State Building, una reproducción del Puente de Brooklyn (90 metros de altura) y otra de la Estatua de la Libertad (45 metros). Adentro, los cafés y locales comerciales imitan un paisaje urbano neoyorquino, incluidas las infaltables tragamonedas de 1 dólar.

En la zona céntrica, fuera de The Strip, el Fremont Street Experience (678-5777) ofrece un espectáculo de luz y sonido, con 2 millones de lámparas y 540.000 vatios, en un dosel gigantesco tendido sobre la calle; la función diaria empieza al atardecer. El antiguo sector de los casinos ha renacido como paseo peatonal rodeado de 10 hoteles-casinos.

¿Está dispuesto a gastar en serio? Vea a los magos que, noche tras noche, llenan las salas de estos lugares. Uno de los mejores espectáculos -y de los que más han permanecido en cartel- es el de los ilusionistas Siegfried y Roiy, en el Mirage. Actúan allí desde 1990 con una troupe de animales salvajes, entre ellos los raros tigres blancos. Hay dos funciones, de viernes a martes, a las 19.30 y 23; entrada y dos tragos, 89,39 dólares. Informes: 792-7777.

No es preciso ser astronauta para disfrutar de Star Trek: The Experience en el hotel Las Vegas Hilton (3000 Paradise Road), una de las atracciones más nuevas. Tras recorrer el museo dedicado a la famosa serie televisiva y cinematográfica, los visitantes tienen la sensación de ser lanzados en el tiempo y el espacio, y terminar a bordo del Enterprise. Luego, en un viaje espacial de 22 minutos, participan en una batalla de las galaxias. Abre a diario, de 11 a 22; entrada, 9,95 dólares; información local (888) 462-6535.

Por todas partes invitan a estos viajes imaginarios, pero el parque temático MGM Grand Adventures (3799 Las Vegas Blvd.; 891-7979) es un auténtico lugar de diversiones con 7,2 hectáreas de paseos automatizados, restaurantes y quioscos. En verano abre a diario, de 10 a 18; en invierno, cierra los martes y miércoles; por 12 dólares tendrá acceso ilimitado a las atracciones.

En una ciudad construida, en gran parte, en el último medio siglo, hay pocos lugares de interés histórico y cultural, pero en ninguna encontrarán algo parecido al Museo Liberace (1775 East Tropicana; 798-5595), un templo al kitsch donde se exponen los pianos tachonados y los ropajes centelleantes del famoso animador. Horario: domingos, de 13 a 17; demás días, de 10 a 17. Entrada: 6,95 dólares.

Excursiones

Si toman hacia el Sur por la autopista 93-95, a unos 40 kilómetros verán una estructura impresionante hecha por el hombre, que no vomita fuego ni monedas: la Represa Hoover. Las imágenes del viejo noticiero, filmado en los años treinta, que pasan en el Centro de Visitantes, son un buen complemento para la visita guiada. Subir al mirador y contemplar el río Colorado desde una altura aproximada de 210 metros da vértigo.

Unos pocos kilómetros al Sudoeste está Boulder City, pueblo creado para alojar a quienes construyeron la represa y a sus familias. Aún se conservan muchas casas originales de ladrillo estucado. El Boulder Dam Hotel, actualmente en restauración, fue en un tiempo el único hotel importante de la parte sur de Nevada.

Las visitas guiadas a la represa duran 35 minutos, cuestan 8 dólares y salen a diario, aproximadamente cada 10 minutos, entre las 8.45 y las 17.15; informes: 293-8367. Respecto de Boulder City pueden consultar por el 293-2034.

Por último, si están hartos de ver la mano del hombre y añoran las obras de la naturaleza salgan de Las Vegas por la ruta I-15, tomen hacia el Norte hasta la autopista 169 y llegarán al Parque Estatal Valley of Fire, a 88 kilómetros al noreste de la ciudad. Se visita desde el amanecer hasta el atardecer y ésas son, precisamente, las horas en que la luz sesgada del sol realza los rojos de las formaciones de piedra arenisca que han dado nombre (Valle de Fuego) a este parque de 14.164 hectáreas, el más antiguo de Nevada. Entrada: 4 dólares por auto; informes: 397-2034.

Brett Pulley (Traducción de Zoraida J. Valcárcel)