Lihué Calel es siempre sinónimo de vida

Un cerro exclusivo: el denominado Sociedad Científica Argentina, que integra las sierras con ese nombre, muestra el magnífico trabajo de la naturaleza. La Nación On Line continúa brindándole toda la información sobre la Patagonia, ese paraíso turístico que espera ansiosamente ser descubierto

Por Redacción OHLALÁ!

3 de enero de 1997, 03:00

Lihué Calel es siempre sinónimo de vida

SANTA ROSA.- Una travesía por la Patagonia no excluye las sorpresas para el turista, igualmente si antes está precedida de una incursión por las áridas llanuras del sudoeste pampeano. Allí aparecen al costado de la ruta nacional 152 un grupo de pequeñas elevaciones: son las sierras de Lihué Calel, palabras indígenas que significan sierras de la vida.

Esta denominación de por sí sintetiza la majestuosidad del lugar. Convertido en parque nacional desde 1977, posee todas las comodidades que requiere el visitante.

Al pie de las serranías se colocaron amplias mesas con asientos, fogones, instalaciones sanitarias, cartelería, con la esmerada atención de los guardaparques para orientar al turista.

El ascenso más seductor es el que ofrece el cerro Sociedad Científica Argentina, de casi 600 metros de altura, que posee un sendero perfectamente señalizado.

Por donde comienza el mismo se atraviesa una zona con abundante vegetación arbórea y arbustiva, que pronto desaparece, y comienzan a verse inmensas rocas perfectamente ensambladas, que forman una auténtica montaña de piedras y que muestran el maravilloso trabajo que la naturaleza realizó durante cientos de miles de años.

Toda clase de matices

A medida que se asciende por la ladera del cerro, el panorama muestra una infinidad de matices dados por los líquenes y musgos que crecen sobre la superficie de las piedras, y que les dan variados colores dentro de la gama del rojo y del amarillo.

En primavera y verano abundan plantas con flores blancas, amarillas y anaranjadas que se concentran en mayor cantidad en los lugares húmedos, lo que da la sensación de estar en un gran jardín cuidadosamente diseñado. Los zigzagueantes cursos de agua suelen estar acompañados en sus márgenes por distintos tipos de árboles, como el caldén y el sombra de toro. Varias especies de cactos, que crecen generalmente en las grietas de las rocas, lucen hermosas flores que permanecen durante un breve período, como si un extraño pudor apenas les permitiera mostrarse para cumplir con su ciclo vital y nada más.

Pinturitas

En otro sector del parque un sentimiento muy especial, difícil de definir con palabras, se apodera del visitante ante la presencia de las pinturas rupestres perfectamente visibles, en especial las que se encuentran en el techo de una cavidad, que seguramente habría sido utilizada como refugio por los antiguos pobladores.

Según los antropólogos, estos vestigios culturales corresponderían a los tehuelches del Norte o serranos, como los llamaron algunos cronistas de la época colonial. Luego, en tiempos muchísimo más cercanos, las sierras de Lihué Calel fueron refugio de los últimos araucanos (que habían absorbido la cultura mencionada anteriormente) y de los renombrados caciques Cafulcurá y Namuncurá, que debieron retirarse hacia el Sur ante el avance de la Conquista del Desierto.

Muy probablemente alguna manada de guanacos se divise desde lejos cuando se recorren los múltiples senderos serranos. El Parque Nacional Lihué Calel es un lugar ideal como lo demuestra la gran cantidad de vehículos y casas rodantes que a diario hacen escala en su viaje de Buenos Aires a Bariloche o a San Martín de los Andes. En efecto, ubicado en el kilómetro 844 de la ruta nacional 152 y distante a 122 km de Gral. Acha, está en la mitad del recorrido entre la Capital Federal y los centros turísticos mencionados.

Fotos: Secretaría de Turismo de la Nación

Información

La Casa de Santa Cruz atiende consultas en los teléfonos 343-8478 y 334-8327, en 25 de Mayo 279.

La información sobre Chubut se consigue en el número 382-8126 de la Casa de esa provincia en Buenos Aires.

Para más datos sobre Río Negro, la Casa atiende consultas en Tucumán 1916 (teléfonos 371-5599/7078/7273), y la de Neuquén, en el 326-9265 o en su dirección de Tte. Gral. Perón 685.

La Casa de la provincia de La Pampa se encuentran en Suipacha 346, teléfonos 326-0485 o 394-2488.

Gabriel Omar Rodríguez