Los pescadores tienen su lugar

Por Redacción OHLALÁ!

30 de enero de 1998, 03:00

Los pescadores tienen su lugar

ESQUEL.- Los pescadores más reconocidos del mundo sostienen que la pesca es un momento que trasciende a la práctica en sí. El entorno, el lago, la montaña y los compañeros forman parte de una salida de pesca.

Entonces, ¿ porqué no practicarlo en un entorno bello e indómito? Si hay pique, mejor. Si no lo hay, no es para tanto. La pesca es el arte de la astucia, la observación y la relajación; los entendidos disfrutan de los suaves movimientos, del acto de arrojar, de cómo se desliza el hilo desde la punta de la caña hasta que cae al agua, del suave y a veces casi imperceptible sacudón que el pez produce en la muñeca.

"No es solamente cuestión de que te pique el pez y tironearlo hasta que llegue a vos. Es mucho más que eso, es una práctica que demanda estilo, elegancia... La buena pesca, como yo la entiendo, es un acto de elegancia, pero hay que cultivar la destreza", dice un pescador aficionado de excursión por Trevelin. "Yo siempre devuelvo todos los peces que capturo. Si quiero comer uno, compro los de criadero".

Un pescador extranjero, hoy instalado en el Sur, recuerda lo que expresaba cuando conoció por primera vez el río Rivadavia del Parque Los Alerces: "Madre, no te preocupes cuando empieces a envejecer. Yo voy a construir una hermosa cabaña y entonces podremos vivir y pescar juntos". Poco importan las condiciones climáticas.

Si la pesca llega a ser una pasión para sus aficionados, hacerlo en el Parque Nacional Los Alerces o el complejo de lagos y ríos que hay en Chubut hasta la frontera cordillerana con Santa Cruz puede transformarse en un entusiasta deporte para toda la vida.

Los permisos de pesca que se otorgan en la Patagonia son útiles tanto para las zonas de Parques Nacionales como para las provincias al sur del río Colorado. El costo es de $ 50 por persona, para la temporada. Son 30 pesos si es mensual y 15 el semanal. Para el caso de los extranjeros, el valor se duplica. Las condiciones de pesca están ajustadas a un estricto reglamento, que además de contener especificaciones generales, posee restricciones propias para cada ámbito pesquero.

Para obtener los permisos hay que dirigirse a la Administración de Parques Nacionales (Avda. Santa Fe 690, 311-0303), a las Intendencia del Parque Los Alerces o a la Asociación Argentina de Pesca de Mosca (773-0821).

A lo largo del corredor truchero de Chubut, se ofrecen opciones exclusivas para el pescador, con todo incluido. Acogedoras cabañas, hosterías o lodges, en coordinación con los mejores guías de pesca locales, hacen de Los Alerces y las tierras aledañas un territorio que en el tema pesca se promociona internacionalmente. En Esquel y Villa Futalaufquen existen varios guías reconocidos como Andrés Müller, Raúl San Martín, Guillermo Saguí, también en Trevelin que brindan muy buenos servicios.

Se puede tomar un paquete organizado centralizado en el tema pesca, pero asimismo los lodges o los organizadores arman buenas propuestas para los acompañantes, sea una cabalgata, una caminata o paseos por el parque nacional.

Hay programas de pesca de aproximadamente $ 150 pesos, por día y por persona, pero también los hay por encima de los 250. Se comprenden programas de un día a diez días de duración. Igualmente, con la sola tenencia del permiso personal de pesca y con el cumplimiento estricto de las reglas, cualquier pescador puede aventurarse en forma individual a todos los sitios de público acceso.

Los ríos Arrayanes, Grande o Futaleufú, Corcovado, Menéndez, Pico, Rivadavia, Chubut, Frey y los arroyos Pescado, Nant Y Fall; los lagos Fontana, La Plata, Krugger, 1, 2, 3, 4, 5, Las Margaritas, Engaño, Futalaufquen, Guacho, Cholila, Verde, Rosario, Vintter y otros más, forman un conjunto variadísimo en modalidades de pesca y paisaje para armar la excursión a medida.