Hola chicas y chicos. Buen lunes, maestruli. Es un lindo día, me desperté contenta. El fin de semana fue genial, no hice nada de lo que no quería hacer. Me desperté temprano, hice unos ricos mates, me senté en el living, el sol entraba por la ventana…todo hermoso…hasta acá, gran lunes. Ahí es cuando veo mi mueble intruso. El que mandé a hacer. El que dejé de prueba a ver si me acostumbraba a verlo, ¿se acuerdan? Bueno, no me acostumbré.
Llamé a la casa donde lo adquirí y conté la situación. "Ok", me dijeron, "no podemos hacer nada. Imagináte, es a medida"- Todas cosas que yo ya sabía. Así fue que me dijo: " Si querés, lo dejamos acá en la vidriera. Si lo vendo, te llamo". Lo importante era sacarlo de mi living, así que me voy con el santo de mi novio a dejarlo. Sí, caminando.









