Palabras clave para trabar la lengua

Salvo que uno se sienta un devas, lo mejor es evitar hablar el idioma local; caso contrario, puede ser mirado como un trei hasta por las apsaras

Por Redacción OHLALÁ!

17 de abril de 1998, 03:00

Palabras clave para trabar la lengua

La lengua Khmer resulta muy complicada para los occidentales, tanto en la escritura como en la pronunciación. Por eso, si uno no tiene una necesidad especial de aprenderla, es mejor abandonar la idea.

Aquí van algunas palabras y conceptos interesantes a la hora de viajar.

Apsaras: hermosas mujeres danzantes. Es posible verlas esculpidas en los frisos de varios templos de Angkor.

Ar kun: quiere decir gracias, y es un signo de cordialidad decirlo con frecuencia.

Asura: es un ser mítico que en el arte Khmer representa a las fuerzas de la oscuridad y los demonios. Es enemiga de los dioses.

Bat: significa sí y es usado únicamente por los hombres.

Devaraja: la palabra está asociada con los que gobernaron Angkor. Quiere decir dios y rey , y también, rey de los dioses . Según la creencia Khmer, el rey era considerado una representación de algún dios en la Tierra.

Devas: dios. Las deidades que el imperio Khmer dejó esculpidas en Angkor son eternamente jóvenes y con un aire elegante, aunque en sus rostros no hay otra expresión más que una serenidad que parece imperturbable.

Es posible verlas sentadas, paradas o reclinadas. Según la leyenda, el dios hindú Brahma, el creador, nació de una flor de loto de oro que emergió del ombligo del dios Vishnu, el que preserva. Brahma se distingue por sus cuatro rostros, que simbolizan su dominio absoluto sobre todas las regiones del espacio.

Jas: es la respuesta afirmativa utilizada por las mujeres.

Linga: es un poste erecto construido en piedra. Simboliza la energía creativa de los poderes de la naturaleza y es posible verlo en cada santuario sagrado de los templos de Angkor.

Maan: pollo. Uno de los platos típicos del país, el khao phoune , basado en fideos finos de arroz con salsa de coco; lleva frecuentemente trozos de pollo.

Naga: quiere decir serpiente y constituye un ser semidivino que obsesionó a la civilización Khmer y es posible ver en todos los templos de Angkor. Naga era una serpiente, diosa de las aguas, que vivía en un mundo de agua, situado debajo de la Tierra.

Phnom: colina. El significado que tiene el nombre de la capital debe su origen a la combinación entre esta palabra y Penh, que es el nombre de una mujer.

Prasat: torre. En Angkor Wat hay cinco torres que sólo se descubren mirando desde un punto estratégico. Si no, vistas de frente, son las tres torres que aparecen en la bandera de Camboya.

Psar: mercado. El psar de Siem Reap tiene las mejores frutas y puestos de comida.

Suom: por favor.

Te: no.

Trei: pescado. Es uno de los alimentos con más proteías que ingieren los camboyanos.

Tonley: lago. Durante octubre y noviembre se celebra el Festival del Agua debido al regreso de la corriente al río Tonlé Sap, que conecta el lago del mismo nombre con el río Mekong.

Vihara: es el santuario de cada templo. En general, se mantiene pintado con coloridas escenas de la vida de Buda y decorado con ofrendas.

Wat: monasterio. Durante el estricto régimen del Khmer Rouge, tres mil monasterios resultaron destruidos y la mayoría de los monjes del país, asesinada.

El camino al NirvanaLa meta última de los monjes camboyanos es el nibbana, la erradicación de todo lo que causa el sufrimiento y las enfermedades

PHNOM PENH.- Algunos jóvenes y otros no tanto, los monjes con túnicas naranjas merodean los monumentos de Angkor durante el amanecer. Para los turistas se trata de ruinas y monumentos, pero para los monjes budistas los sitios arqueológicos son templos, lugares sagrados y de culto.

En la mayoría de los templos de Angkor hay referencias al hinduismo, que floreció en el imperio Khmer entre los siglos I y XIV. Sin embargo, cuando el budismo fue introducido en Camboya, entre los siglos XIII y XIV, vino para quedarse y rápidamente se convirtió en la religión del Estado hasta 1975.

Dentro del budismo existen dos corrientes: Mahayana y Theravada (la doctrina de los mayores).

Para el budismo Mahayana, la suma de las creencias de cada uno de sus seguidores será suficiente para encauzar a la humanidad en un camino hacia la salvación.

La doctrina Theravad se basa en las enseñanzas de la primera era budista y sostiene que el camino al Nirvana es una búsqueda individual más que colectiva.

El lugar de acción del budismo Mahayana es hacia el norte del subcontinente indio: Nepal, Tíbet, China, Corea, Mongolia y Japón.

La escuela Theravada de budismo, también conocida como la Escuela del Sur, se extendió, por el contrario, desde la India, su lugar de origen, hacia el sudeste asiático.

Seguidores de la versión Theravada del budismo, la meta última de los monjes camboyanos es el nibbana, del sánscrito nirvana, que significa literalmente la erradicación de todo lo que causa el sufrimiento y las enfermedades. Esto quiere decir el final de la existencia corporal.

Los monjes que van y vienen dándole color a la selva con sus túnicas conforman la Sangha o Hermandad Budista y elevan plegarias bien temprano en la mañana.

Tanto en Camboya como en otros países del sudeste asiático está bien visto por la sociedad que un varón sea novicio durante un período de su vida; preferiblemente luego de terminar el colegio, es decir, antes del casamiento. En efecto, para la familia es un símbolo de status que sus hijos sean miembros de la Hermandad Budista, aunque sea por un tiempo corto.

Los monjes que se ordenan para toda la vida deben cumplir 227 votos como parte de una disciplina monástica y con el tiempo se convierten en maestros.

Si bien su status por pertenecer a la Hermandad no es tan alto como el de los hombres, en la actualidad también hay monjas en los templos de Angkor. Su vestimenta no consiste en túnicas naranjas, sino blancas. Además, tienen una seña particular: llevan la cabeza totalmente afeitada.

Durante la época del Khmer Rouge, la mayoría de los monjes fue asesinada y se desmantelaron alrededor de tres mil templos.

En 1980, el Estado adoptó nuevamente la religión budista y hoy el naranja intenso de las túnicas de los monjes está nuevamente en la calle. En Tep Pranam, Angkor, hay un Buda muy alto. No se trata de un vestigio de otro tiempo, sino que marca la presencia actual del budismo. En las cercanías, en un monasterio de madera, viven y estudian las enseñanzas de Buda una decena de monjes.

Calendario de celebraciones

Si bien hay varios días feriados durante el año, ciertas fiestas son imperdibles para los viajeros que recorren el cálido territorio camboyano.

A través de estos festejos se tiene una aproximación a la cultura camboyana, rica en aspectos religiosos y populares.

A su vez, los festejos tienen la esencia popular que los convierte en una experiencia única para el viajero que está imbuido por una cultura diametralmente opuesta a la de ellos.

Pese a que los camboyanos conservan numerosos festejos tradicionales a través de todo el año, se destacan cuatro que son una buena síntesis de lo que un turista ávido de emociones puede estar buscando durante un viaje a estas remotas tierras asiáticas.

Si bien hay épocas que se destacan sobre otras para realizar una recorrida, estas festividades son una buena invitación para dejar de lado las cuestiones meteorológicas e incorporar más excusas para pensar en una travesía diferente.

  • En enero y febrero se festeja el Año Nuevo para China y Vietnam. Aunque son dos minorías en Camboya, es posible ver coloridos desfiles por las calles de Phnom Penh. Los que quieran comprar souvenirs deben tener en cuenta que muchos negocios estarán cerrados.
  • El 7 de enero es considerado un feriado nacional, ya que se conmemora el Día de la Caída del Khmer Rouge, en 1979.
  • En un día de abril por determinar cada año según el calendario lunar, se celebra el Chaul Chhnam, Año Nuevo de Camboya. Los festejos se prolongan durante tres días y hay que cuidarse o dejarse mojar, porque los camboyanos tiran agua en todas direcciones sin tener miramientos si se trata de un visitante o no.
  • Durante octubre y noviembre, el Festival del Agua alegra al país. Se celebra el regreso de la corriente del río Tonlé Sap que, debido a las copiosas lluvias, entre junio y octubre revierte la dirección de sus aguas.