London Fashion Week comenzó hace apenas unos días —la edición 2026 se desarrolla entre el 17 y el 21 de septiembre—, pero el street style ya dejó algunas pistas bastante claras sobre lo que viene. Después de varias temporadas dominadas por los neutros, las prendas minimalistas y esa estética de clean look que parecía haberse instalado para quedarse, algo empezó a cambiar.
Primero fue Copenhague. Después, Nueva York. Y ahora Londres vuelve a confirmar la misma señal: la moda empieza a recuperar el color, el volumen y una cuota más divertida y llamativa.
Las calles de la capital británica se llenaron de looks que, incluso cuando parten de prendas básicas, suman algún elemento capaz de transformar por completo el conjunto. Un trench fucsia sobre un outfit negro, una cartera de color intenso, zapatillas con tonos fuertes o una estampa animal que rompe con una base más clásica.
También aparecen siluetas amplias, pantalones cada vez más cortos y accesorios que ganan protagonismo. La lógica parece ser bastante clara: después de años de buscar la perfección en lo minimalista, la moda vuelve a querer llamar la atención.
Colores vibrantes



Si hubo una tendencia que se hizo notar en el street style londinense, fue el color. La paleta de pasteles y tonos comodín que dominó buena parte de las últimas temporadas empieza a convivir con colores mucho más intensos: rojo, fucsia, azul, naranja y verde aparecen tanto en prendas como en accesorios.
La clave no necesariamente está en armar un look completamente colorido. De hecho, una de las formas más fáciles de llevar esta tendencia es partir de una base neutra y sumar una pieza protagonista.
Un conjunto negro puede cambiar por completo con un trench fucsia. Un jean y una remera blanca pueden actualizarse con unas zapatillas en colores fuertes. Una cartera naranja puede convertirse en el punto central de un look mucho más clásico.
También empiezan a aparecer combinaciones que hasta hace poco podían resultar inesperadas: naranja con marrón, celeste con rojo o rosa con verde o violeta con rojo. El color deja de funcionar solamente como un detalle y empieza a tener un lugar mucho más importante dentro del look.
Y esto también se nota en los accesorios. Las carteras, los zapatos y las zapatillas dejan atrás los tonos neutros y se animan a convertirse en protagonistas.
Pantalones capri

Primero fueron los jeans un poco más cortos. Después, las bermudas se convirtieron en una de las prendas protagonistas del verano. Ahora, el largo vuelve a subir y los pantalones capri empiezan a ganar espacio en el street style.
En Londres aparecen en diferentes versiones y colores, desde los clásicos negros hasta opciones más llamativas. Y hay algo que acompaña especialmente este regreso: el protagonismo del calzado.
Los capri pueden llevarse con stilettos, botas altas o diferentes tipos de zapatos que quedan completamente a la vista. Por eso, cuando el pantalón se acorta, el calzado adquiere un papel todavía más importante dentro del look.
Prendas oversize

Las prendas oversize tampoco parecen tener fecha de vencimiento. En Londres volvieron a aparecer camperas amplias, conjuntos sastreros de proporciones grandes y prendas que priorizan la comodidad por encima de una silueta completamente ajustada.
Incluso cuando el calzado suma una cuota más sofisticada —como unos zapatos en punta o unas botas—, el resto del look mantiene cierta amplitud.
La fórmula que se repite es sencilla: si una parte del outfit es más ajustada, otra aparece más suelta para equilibrar las proporciones.
El oversize, entonces, ya no funciona como una tendencia pasajera. Se convirtió en una manera de vestir que sigue presente en el street style y que, por lo que muestran las calles de Londres, Copenhague y Nueva York, todavía tiene mucho recorrido.
Estampas print



El animal print tampoco se despide. Después de varias temporadas apareciendo en prendas, zapatos y accesorios, continúa formando parte de los looks de street style.
Cebra, animal print y estampas inspiradas en diferentes animales aparecen tanto en prendas protagonistas como en pequeños detalles. La fórmula que más se repite es combinar estos prints con piezas más clásicas para que la estampa tenga su momento sin necesariamente dominar todo el look.
Una cartera, un par de zapatos o una prenda estampada pueden ser suficientes para llevar la tendencia. Y justamente ahí está una de las claves del street style actual: no hace falta transformar todo el guardarropa para incorporar lo nuevo.
La próxima temporada parece pedir algo bastante concreto: menos miedo a llamar la atención y más ganas de jugar con la ropa.
Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.


