Del Teatro Broadway al velódromo, la edición 26° de DesignersBA convirtió distintos espacios de la ciudad en pasarela donde se presentaron las colecciones Otoño-Invierno de Esquina, NCNL, Raimondi, Kostüme y Ramírez con propuestas performáticas, colaborativas y desfiles de alto impacto.
En una semana a pura moda, te mostramos los looks que se destacaron en Designers.
KOSTÜME: geometría viva y cuerpos en movimiento
En el circuito ciclístico ex KDT, Kostüme -en alianza con Adidas Origilnals- tomó impulso con una colección donde la sastrería se vuelve mutante: pantalones que son faldas, chaquetas desmontables, prendas que acompañan cuerpos en transformación.
Camila Milessi y Emiliano Blanco jugaron con lo estructural y lo ancestral, lo deportivo y lo artesanal.

En paralelo, adidas Originals presentó Adizero Aruku, una cápsula inspirada en la era Y2K, con siluetas futuristas y tecnología SWIRFOAM. Ambas marcas compartieron el mismo pulso: diseño, cuerpo y movimiento fusionados en una experiencia sensorial y expandida.


ESQUINA: vedettes del futuro y plumas con memoria

Desde el mítico Teatro Broadway, Esquina abrió la semana con un show que fue puro exceso teatral y crítica filosa. Inspirada en el teatro de revista de los 80 y 90, la colección Otoño-Invierno 2025 reconfigura la figura de la vedette desde una perspectiva contemporánea y queer.

Hubo denim con strass, plumas, pelos y sastrería oversize con aires de cabaret distópico. El desfile se dividió en cuadros performáticos donde brillaron figuras como La Faraonika, Adriana Aguirre y La Cuerpo.
Las herraduras—símbolo de la marca—volvieron a decir presente, esta vez estampadas en camisas y remeras.
RAIMONDI: caos, belleza y el pulso de Buenos Aires

El tercer día fue de Raimondi, y la pasarela se volvió espejo de una ciudad en ebullición. Su colección interpretó la tensión porteña entre perfección y caos, entre pasado y deseo de futuro.

Prendas que dialogan con la sastrería desde un enfoque emocional, urbano y rebelde.
El estilismo capilar, que corrió por cuenta de Hairssime recreó looks inspirados en oficinistas de los 70s a los 2000s que reforzaron la narrativa con texturas, brillos y accesorios cargados de nostalgia y personalidad.
"Bienvenidos a Raimondi. Donde la belleza desafía al caos", fue el manifiesto final.
NCNL: ritual urbano y moda como manifiesto
La marca NCNL debutó en DesignersBA con La Piedad, una propuesta que mezcló desfile, performance y rave en el Complejo Art Media. La pasarela fue un altar: una escultura inflable de ocho metros inspirada en la Piedad renacentista y un auto intervenido como altar sonoro.

La colección se construyó desde la calle, con capas, textiles utilitarios, siluetas oversize y gestos urbanos que huelen a sudor, fiesta y resistencia. El estilismo capilar acompañó con texturas oleosas que evocaban pieles transpiradas y noches largas. Detrás de la marca están Paul Nicolino y Xul Jan, dos creativos que cruzan arte, política y estética con una mirada profundamente identitaria. La Piedad fue mucho más que una colección: fue un acto de pertenencia.
RAMÍREZ: un cuarto de siglo de elegancia en negro

Como broche de oro, la semana de diseño de autor cerró con Pablo Ramírez quien presentó una colección que es puro homenaje a su trayectoria. En su 25° aniversario, Ramírez reeditó piezas emblemáticas como el jumper escolar de 1994 y apostó al denim, el crepe y el satén en siluetas esenciales, profundamente personales.

Negro absoluto, líneas limpias, guiños al cine de entreguerras y la búsqueda incansable de la belleza como norte. Más de 50 colecciones después, Ramírez demuestra que no sigue tendencias: es un estilo en sí mismo.

Su desfile, acompañado de diseño sonoro, maquillaje y estilismo quirúrgicamente ejecutados, fue un manifiesto de síntesis, sensibilidad y vigencia.


