Camino a los hielos del Sur

Glaciar: tanto en el invierno como durante toda la primavera llegarse hasta el Perito Moreno es una aventura excitante que derrite a más de uno.

Por Redacción OHLALÁ!

17 de octubre de 1997, 03:00

Camino a los hielos del Sur

EL CALAFATE, Santa Cruz.- Excepto por parte de europeos y americanos que no temen a los rigores climáticos con tal de conocer alguna maravilla del planeta, en general los turistas argentinos todavía no consideran la visita al glaciar Perito Moreno como algo factible en determinada época del año.

Existe la creencia de que la zona, ubicada al sudoeste de Santa Cruz, es inaccesible cuando todavía hay bajas temperaturas. "El frío intenso, los caminos cubiertos bajo varios metros de hielo y el viento blanco son mitos que hay que dejar de lado -comenta Mariano Besio, director de Gestión y Promoción Turística de la Subsecretaría de Turismo de Santa Cruz. No es así, la zona no es mucho más fría que en el verano, y como no hay viento, la sensación térmica casi es similar a la temperatura real, que se mantiene a un promedio de cero grado."

En las cinco horas que dura el viaje, el turista se encuentra en plena meseta con el horizonte totalmente blanco. Suele hacer frío en la denominada pampa alta a unos 900 metros de altura, cerca del cordón de los Escarchados. Aquí, la temperatura puede descender a -10º C.

Pero estos valores no se registran en El Calafate que está emplazada a 200 metros sobre el nivel del mar; las estadísticas dan un promedio de 0º C, con máximas medias de 4º C y mínimas medias de -3º C. La atmósfera se mantiene estable y casi sin viento.

Si bien se reducen los servicios, hay prestaciones suficientes para atender al turista.

Esta menor actividad hace que el viajero se sienta a solas, como si El Calafate fuera suyo. Por la calle se ve poca gente, pero los habitantes del pueblo están mucho más abiertos al turista que en el verano.

Frente a frente

Lo que más impacta es encontrarse a solas frente al glaciar Perito Moreno. A lo sumo, en el día no lo visitan más de cuarenta personas que se pierden en las extensas pasarelas.

Hace frío -en el glaciar siempre hace frío-, pero la falta de viento no disminuye la sensación térmica; un grado bajo cero suele ser un grado bajo cero.

Al glaciar se llega en excursión terrestre con partida a las 9 y regreso a las 16.30; ida y vuelta el costo es de 30 pesos. También existe la posibilidad de acceder navegando por el canal de los Témpanos, servicio que se presta los días pares, con partida a las 10 y regreso 16.45 a Punta Bandera; el costo es de 23 pesos.

Los días impares se realiza la navegación por el brazo norte del lago Argentino hasta el glaciar Upsala, si no hay gran acumulación de témpanos, a un costo de 69 pesos.

En invierno, las montañas que bordean el lago Argentino están totalmente blancas y el espejo de agua aparece cubierto de témpanos y desprendimientos de hielo. Hay escaso oleaje debido a que sopla poco viento.

Por cuestiones de maniobrabilidad estas excursiones se hacen con lanchas chicas.

El efecto de la nieve se siente además en la vida recreativa de El Calafate. A un kilómetro de la planta urbana se encuentra la laguna Nimes, cuyo espejo de agua se congela y se transforma en una pista helada. Allí se junta la gente del pueblo a patinar o a correr con los autos contra reloj; el alquiler de patines sale 2 pesos la hora.

También se realizan paseos a caballo, ya que la capa de nieve es poco profunda, hacia bahía Redonda y a las Cuevas de Gualicho, a un costo de 25 pesos. En cuatriciclos se bordea el lago Argentino y los alrededores; el alquiler sale 15 pesos la media hora; 21, los 45 minutos, y 34 pesos una hora y media.

Las Cuevas de Gualicho a 8 kilómetros de El Calafate están abiertas al público en esta época. Funciona un centro de interpretación donde se reproducen los motivos de las pinturas rupestres de la cueva, y una confitería donde se pasan videos explicativos de la arqueología zonal; la excursión cuesta 9 pesos.

El Chaltén

No existen inconvenientes ambientales para llegar a El Chaltén, y de hecho hay varios montañistas que arriban en esta época para hacer ascensos y travesías.

El viaje en combi está condicionado a un número mínimo de seis pasajeros, que abonan cada uno 50 pesos ida y vuelta; un remise para cuatro personas vale 200 pesos.

En El Chaltén funcionan una hostería y un albergue. Se pueden hacer algunas caminatas con raquetas o botas especiales hacia las lagunas de Capri, que es la más accesible de los tres, y Torre.

Para anotar

En esta época los precios son más bajos que en el verano, tanto en alojamiento como en comidas. Un almuerzo o cena cuesta entre 10 y 20 pesos. Funcionan un hotel cuatro estrellas, la doble 123 pesos; dos hoteles dos estrellas, doble 36-42 pesos; un hotel una estrella, doble 30 pesos¸una hostería una estrella, doble 55 pesos; cabañas a un valor de 40 pesos; apart hotel para 4 personas, 110 pesos.

Transporte aéreo Río Gallegos-Buenos Aires 217 pesos y banda negativa 144 pesos; ómnibus de Río Gallegos a El Calafate, por 20-25 pesos. Informes, Casa de Santa Cruz, 343-8478 y 334-3692.

Alicia Terradas