Newsletter
Newsletter
 • HISTORICO

Educación: te contamos en qué consiste la pedagogía Montessori




Montessori House está ubicado en la esquina de Iberá y Cabildo. Es una especie de casona, pintada de impecable blanco, muy hermosa. Desde que uno ingresa se respira tranquilidad. Todo está ordenado, los ambientes son amplios, los juguetes de madera y las salas tienen grandes ventanales, lo que permite observar sin interrumpir. Además, todo está al alcance de los chicos: los estantes son bajos, las cocinas están a la altura de ellos y hasta el baño (todo, no solo el inodoro) está a su escala.
Su dueña y directora es Adina Schonberg, que se formó como doula con Michel Odent y Barbara Harper, hizo la escuela de crianza de Laura Gutman y llegó a conocer los principios de María Montessori como mamá, buscando un colegio para sus hijos (que hoy tienen 9, 7 y 3). "Cuando los dos más grandes eran chicos los mandábamos a un colegio exigente, tradicional, con mucha carga horaria. En un momento quisimos buscar algo más relajado, con enfoque en el niño. Busqué en Pilar y me encontré con un colegio Montessori, que estaba abriendo, fuimos a una entrevista y quedamos fascinados. Como padres se aprende mucho. Uno cambia exigencias, miradas y va dejando de esperar cosas que no tienen por qué pasar". Tanto les gustó que a principio de este año inauguró con su marido –que es arquitecto– Montessori House, un colegio que sigue esta filosofía.
–¿Todos los colegios Montessori son lo mismo? ¿Son sedes?
–No, todos son individuales. Más allá del método, que es lo que todos tenemos en común, cada colegio tiene su propia mirada sobre la crianza y el desarrollo de los chicos. La palabra Montessori está liberada para el mundo porque María Montessori quería que su mirada se difundiera. Los paradigmas de la niñez en ese momento (principios del siglo XX) hablaban de un niño incompleto que tenían que adquirir un montón de información para transformarse en completo cuando fuera adulto. Ella decía que los chicos son íntegros desde que nacen, traen la información consigo mismos, solo tienen que descubrirla. Son autónomos. Ese fue un cambio importante y muy revolucionario para la época.
–¿Se habla de maestros o de guías?
–Guías que acompañan al niño a hacer su propio proceso. Siempre se pone el énfasis en el proceso y no en el resultado, porque todos vamos a llegar, lo importante es qué aprende cada uno en el camino.
–¿Cómo se trabaja en las aulas?
–El trabajo es individual y personal. El ambiente está separado en cuatro áreas: vida práctica, área sensorial, lenguaje y matemática.
–¿Qué es vida práctica?
–Es todo lo que pasa en la vida de los adultos. Los chicos suelen ser espectadores, no están incluidos. Vos haces la cena y le decís a tu hija "mira el dibujito que cuando esté la cena te aviso". María Montessori decía que como los niños si son íntegros desde que nacen, si todo está a su alcance y a su escala ellos pueden participar: cortar una banana, pelar un huevo, una mandarina, lavar platos, coser, trasvasar, peinarse. En las reuniones informativas cuando vienen los padres hacemos este ejercicio: ponemos una jarra enorme llena de agua y un vasito con una marca y le pedimos a un papá que con una mano sirva hasta el puntito rojo sin volcarse. Es imposible. Y eso le pedimos a los chicos todo el tiempo.
Este rubio hermoso que aparece en varias fotos es el hijo menor de Adina.

Este rubio hermoso que aparece en varias fotos es el hijo menor de Adina.

–¿Cómo se dividen las salas?
–Son ambientes son integrados. Ortodoxamente está "Casa de niños" que es de 0 a 3 años y "Comunidad infantil" de 3 a 6, pero acá la propuesta es de 2 a 5, porque después se pasa a la primeria.
–¿Pero cómo se trabaja matemáticas con chicos de 3 y 5 años al mismo tiempo?
–El trabajo siempre es individual. Los chicos sólo comparten el ambiente, que es una muestra chica del planeta. Toda la interacción tiene que ver con la vida cotidiana, pero no hay propuestas grupales como la ronda del saludo.
–¿Por qué no?
–Porque por ahí alguien no tiene ganas. Acá cada uno hace lo que desea dentro de los materiales que se le presentan y de reglas muy estrictas que hay en el ambiente.
–¿Qué reglas?
–No gritar, no lastimarse, no correr y guardar el material que se usa. Por eso todo se ve tan limpio. Las dos primeras semanas del año los guías estamos todo el tiempo atrás ordenando y limpiando porque entendemos que el adulto es modelo y ejemplo.
–¿Por qué no tienen primario y secundario?
–Si uno lee a María Montessori ella se especializó de 0 a 6. Ella habla que en estos seis años el niño aprende todo lo que necesita para fortalecer su seguridad y desarrollar su independencia y autonomía. Y cuando uno tiene esas herramientas no importa con qué método aprenda porque ya tiene suficiente seguridad y fortaleza para manejarse en la vida entonces puede entrar en cualquier ámbito.
–¿Por qué los juguetes son de madera y no hay nada con pilas o plástico?
–Porque los juguetes con pila trabajan a resultado: Aprieto un botón y suena. No tienen procesos: no hay que encontrar las medidas, o encastrar, o clasificar, u ordenar por color.
Juli me acompañó a conocer la propuesta

Juli me acompañó a conocer la propuesta

–¿Hay libros en las salas?
–Si, pero como hablamos siempre de lo concreto no hay libros de elefantes que hablan o caballos que cantan. Están muy bien elegidos para que representen la realidad.
–¿Entonces tampoco hay juegos de interpretación o disfraces?
–No, al menos no como propuesta de los guías. Disfraces no hay porque nosotros no hacemos que cocinamos, cocinamos.
–¿Y hay espacio para la imaginación?
–Yo no creo que un chico deje de fomentar la imaginación. Yo creo que es mucho más gratificante realizar eso que vemos a mamá hacer que imitarla. En Montessori no se "juega a" sino que se hace. Después cada colegio tiene su propia línea. Nosotros si un chico agarra una escoba y dice "voy a volar" mientras no se lastime, no lastime a otro y no dañe el material lo puede hacer. Hay otra línea que dice que con la escoba se barre y no se puede jugar a volar.
–¿Qué les aporta a los chicos este tipo de crianza a futuro?
–Son seguros de si mismos porque todo el trabajo que hacen lo hacen por ellos mismos.. En la educación tradicional solemos hacer las cosas para la seño: "mire seño que lindo", Y ella te dice "muy bien diez", y terminamos dependiendo de la mirada ajena. Acá el guía desaparece, trata de no intervenir.
–¿Hay camas dentro de las salas?
–Hay una colchoneta por si quiere dormir. Hoy un chico durmió una hora y media porque estaba cansado. ¿Qué sentido tiene obligarlo a estar despierto si tiene sueño? Es mejor que descanse y después juega.
¿Qué les pareció la propuesta pedagógica? ¿Se identifican con este tipo de educación? Lee también: Cuartos inspirados en Montessori.
Para seguir en contacto me encuentran en Facebook y en Instagram. ¡Buen fin de semana!
Debbie

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

"Ma, en el cole me dejan de lado": claves para situaciones escolares antes de que sea bullying

"Ma, en el cole me dejan de lado": claves para situaciones escolares antes de que sea bullying


por Ana Paula Queija
Consejos para habilitar espacios más autónomos en la crianza de nuestros hijos

¿Qué es la mapaternidad tóxica? Consejos para habilitar espacios más autónomos en la crianza de nuestros hijos


por Ana Paula Queija
5 juegos para pasar el verano en casa

5 juegos para pasar el verano en casa


por Deborah Maniowicz
Tapa para OHLALÁ! de junio con Stephie Demner

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2022 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.