Newsletter
Newsletter

Nuestra mejor versión

El editorial de mayo de la directora de OHLALÁ!, Teresa Elizalde


Créditos: Ohlalá



La costumbre en nuestra redacción es que terminamos de ajustar el material que vamos a publicar a último momento. Por más que nos organicemos, planifiquemos y pongamos fechas, siempre descubrimos algo que nos falta o no nos convence, y decidimos cambiar. Por eso, cuando alguna nota ya está lista con tiempo, el alivio es increíble. Este mes, para la edición de mayo, veníamos bien, habíamos logrado cierto orden, una de nuestras notas principales, la de calidad de vida, estaba lista con antelación y le habíamos pensado una producción fotográfica súper creativa. Todo parecía fluir. Entonces, la realidad se impuso con las terribles inundaciones de principios de abril. Fueron días de movimiento absoluto. De desastre.
Pero, al comienzo, desde lo periodístico, seguíamos el rumbo que nos habíamos marcado; sin embargo, algo nos hacía ruido: no podíamos salir con la nota que teníamos prevista, no podíamos seguir como si nada. Finalmente, ya con la adrenalina de la fecha de cierre cerca, decidimos repartir de nuevo las cartas.
La apuesta fue meternos de lleno en una realidad que nos tocaba a todos. Repensar un tema que estaba ahí, muy caliente todavía: ponderar el espíritu que se había generado en todos los argentinos, esa fuerza que de manera contagiosa impulsaba a todos a ayudar. Se podría hilar muy fino sobre ese gesto, pero desde OHLALÁ! queríamos bucear en el costado positivo. En ese impulso a dar que cada una tiene pero que a veces solo cobra propulsión cuando sucede algo tan tremendo. La pregunta que nos surgió fue: ¿cómo mantener esa fuerza?
Como siempre, pero esta vez con mayor énfasis, buscamos que esta idea no quedara en la nota. Queríamos transmitir la necesidad de continuar, que esa rueda que había empezado a girar mantuviera su movimiento.
Ya ahora, con la revista terminada, nuestro objetivo es el efecto dominó. Que con nuestro lado positivo activado, esa cadena se mantenga. Sabemos, sí, que entre todos construimos de manera sólida, robusta, y que el resultado de un gesto colectivo es monumental. Pero también aprendimos que, a nivel individual, por otra parte, muchas veces, las situaciones dolorosas nos obligan a modificar nuestra circunstancia. Que un obstáculo o una experiencia negativa pueden ser el inicio de un nuevo ciclo, pueden conectarnos con zonas desconocidas pero potentes de nosotras mismas. Aunque partamos de algo negativo que nos obligue a hacer un giro y entonces solo así se descubra nuestra mejor versión.

¡Compartilo!

En esta nota:

SEGUIR LEYENDO

La talibanización de nosotras mismas: claves para actualizar el software personal

La talibanización de nosotras mismas: claves para actualizar el software personal


por Soledad Simond

Después de la cima

Después de la cima


por Soledad Simond

Tapa de OHLALÁ! de marzo con Morena Beltran, Sofía Martinez y Pachu Zubirí

 RSS

NOSOTROS

DESCUBRÍ

Términos y Condiciones


¿Cómo anunciar?


Preguntas frecuentes

Copyright 2026 SA LA NACION


Todos los derechos reservados.

QR de AFIP