WASHINGTON (El Mercurio, de Santiago).- Ni tan chica ni tan grande, esta ciudad concentra cientos de monumentos e imponentes edificios que se destacan por su elaborado diseño. Ellos albergan al corazón político de Estados Unidos. Y aunque a primera vista pueda parecer una ciudad algo formal, Washington tiene tantos parques, museos, teatros, restaurantes y barrios peculiares que no queda tiempo para aburrirse.
Esta llena de detalles, como avenidas de 50 metros de ancho, edificios a escala humana, instituciones gubernamentales albergadas en templos grecorromanos con columnas dóricas y un promedio de 80 metros cuadrados de espacio verde por habitante.
Washington es como un enorme tablero de ajedrez, con calles perpendiculares y paralelas. Su disposición es práctica: las vías que corren de Norte a Sur están numeradas, mientras que las calles que van de Oeste a Este tienen letras. Las avenidas llevan los nombres de los primeros Estados.
En el centro de este diseño está The Mall, una versión local del Central Park de Manhattan. Es una extensión de prados de 3600 metros de largo y 300 de ancho, bordeada por los principales monumentos culturales e instituciones gubernamentales del país. Además, es el paraíso de trotadores, ciclistas y ardillas.
Para evitar la tristeza
Dentro de los edificios que se desprenden de este enorme parque está la Casa Blanca. Diseñada y construida a fines del siglo XVIII por el arquitecto James Hoban, tiene 130 habitaciones y fue pintada de ese color, dicen, para esconder la tristeza de los tonos grises de su construcción. Hoban también supervisó la edificación del Capitolio, en el este del enorme parque; es la sede del Parlamento Federal.
Justo en el lado opuesto a The Mall hay un solemne templo griego en mármol blanco. Es el Lincoln Memorial, con una sola, enorme y abierta habitación, más 36 columnas dispuestas entre las paredes laterales y una gran estatua de Abraham Lincoln.
Más hacia el centro está el Monumento a Washington, un obelisco hueco de mármol blanco y 169 metros de alto.
A pesar de la gran cantidad de monumentos, Washington no está congelado en el recuerdo de su pasado. En los últimos años se convirtió en el equivalente del Silicon Valley en cuanto a empresas de Internet. El área concentra más de 2300 compañías de ciencia y tecnología, entre ellas, las sedes de la Internet Society y de America Online.
Con sus más de cinco millones de habitantes, es una ciudad sólo superada por Nueva York en cantidad de teatros. Y tiene atractivos barrios con personalidades claramente definidas.
El bullicioso Adams-Morgan concentra numerosos restaurantes y bares en la intersección de la avenida Columbia con la calle 18. Cerca está el llamado U Street Corridor, que en los últimos años se ha poblado de cafés alternativos y restaurantes que ofrecen desde comida asiática hasta menús marroquíes. Aquí aún quedan algunos rastros del Washington de los años 20, ése segregado racialmente, cuando en los bares del lugar se presentaban Nat King Cole y Redd Fox, entre otros.
El sector más conocido es Georgetown. Aún quedan grandes casas como muestra de su próspero pasado cuando era puerto tabacalero. Hoy por el lugar se despliegan boutiques de avanzada, librerías, bares y restaurantes bastante refinados.
Diez opciones gratuitas para cuidar el bolsillo
- Organizar un picnic en The Mall.
- Apreciar los 45,5 quilates del diamante azul Hope en el Museo Nacional de Historia Natural.
- Visitar el Museo de Arte Corcoran los lunes y los jueves, después de las 17, para disfrutar de sus 14 mil piezas de arte.
- Conocer la Casa de los Representantes y el Senado.
- Quedar impactado por el Hall del Recuerdo en el Museo del Holocausto.
- Ver cómo se fabrican los codiciados dólares en la Agencia Gubernamental de Grabado e Impresión.
- Contemplar la Declaración de Independencia original en la Administración Nacional de Archivos y Registros.
- Presenciar partidos de ajedrez en Dupont Circle.
- Observar a la Corte Suprema en acción.
- Ver los zapatitos rojos de Dorothy, la protagonista de El mago de Oz , en el Museo Nacional de Historia Americana.
Datos útiles
Cómo llegar: el pasaje, de ida y vuelta, cuesta 1035 dólares, con tasas e impuestos.
Alojamiento: la habitación doble en un hotel tres estrellas cuesta entre 70 y 90 dólares.
Traslados: alquilar un auto por día cuesta cerca de 30 dólares. El servicio de transporte público (metro, ómnibus y tren) es conveniente. La tarifa básica es de 1,10 dólar.
Gastronomía: en la ciudad se puede comer por 15 dólares.
En Internet:









