Si pensamos en las voces femeninas de nuestra adolescencia, Britney Spears, Christina Aguilera y Pink son probablemente las tres artistas más importantes. Pero mientras que Britney y Christina -un poco- competían bajo el mismo estilo de looks y canciones (aunque con voces muy pero muy diferentes), Pink siempre se encargó de traer un mood muy distinto. También súper popera, el streetstyle y el mundillo del skate estaban presentes en su propuesta.
Después de casi cuatro años sin lanzar un nuevo disco y tras experimentar el peor costado de la pandemia por covid (recordemos que su hijo menor se enfermó y, de acuerdo a lo que ella misma contó, llegó a creer que no sobreviviría), hoy podemos celebrar porque tenemos nuevo álbum y canciones que la van a romper en todos los rankings mundiales.
Never gonna not dace again es el primer corte (canción producida por Max Martin y Shellback), en donde la cantante norteamericana pone su cuota personal cuando dice: "If someone told me that the world would end tonight. You could take all that I got, for once I wouldn't start a fight" (...) "But, oh, one thing I'm never gonna do. Is throw away my dancin' shoes" (...) "I got all good luck and zero fucks, don't care if I belong".
Dirigido por la propia Pink y llevándonos -al igual que Shakira- a un supermercado, el video muestra claros estereotipos del -llamado- red neck norteamericano, y vemos a la cantante en un tono muy divertido y rebelde que busca transformarse en "una oda eufórica y alegre a la música de baile en estos tiempos difíciles".
Sole Venesio Licenciada en Ciencias de la Comunicación (UBA) y periodista especialista en cultura. Escribo sobre series de televisión en OHLALÁ! desde 2010 y fui jefa de redacción en la revista, liderando y acompañando el lanzamiento del nuevo sitio. En 2024 emprendí mi propia aventura: me mudé a Canadá y desde ese momento trabajo como Social Media Strategist. Fan absoluta del mundo de las ficciones, los fandoms y las convenciones. ARMY.












