Cada vez somos más los que buscamos cuidar nuestra piel con productos nobles, más simples, de origen natural y también menos nocivos para el medioambiente y nuestro cuerpo. Aunque parezca una tendencia actual, lo cierto es que el uso de este tipo de ingredientes para realzar la belleza de la piel se utiliza desde el Antiguo Egipto, y fue evolucionando con el paso del tiempo y los nuevos descubrimientos. Los cosméticos naturales forman parte de lo que se llama fitocosmética. La etimología de la palabra nos puede ayudar a descubrir a qué se refiere exactamente: fitos significa “planta” y kosmein significa “decorar”.
Las marcas y productos que forman parte de la fitocosmética son aquellas que usan principios activos, es decir, las cualidades curativas que son parte de la sustancia que contiene una planta, para luego aprovechar sus propiedades a nivel físico, pero también emocional.
Cuidarnos con plantas medicinales es una opción que trae aparejadas muchas ventajas. ¿Por qué? No solo es más sostenible y respetuoso con el medioambiente, sino que sus ingredientes son aptos para casi todo tipo de piel, son capaces de oxigenarla para nutrirla y que luzca más sana y luminosa, y además retrasan lo que llamamos “fotoenvejecimiento”, es decir que detienen los signos de la edad.
¿Cómo usar las plantas?
- De manera externa.
- De manera interna.

Las 5 plantas que pueden ayudarte a la salud de tu piel. - Getty
Detox de la piel
El consumo de plantas nos ayuda a desintoxicar nuestra piel. Lo fundamental es limpiar el hígado, el intestino y la sangre. ¿Cómo hacerlo?
1. Para el hígado: podemos consumir de 1 a 2 tazas de diente de león al día.
2. Para el intestino: podemos consumir de 1 a 2 tazas de llantén al día.
3. Para la sangre: podemos consumir de 1 a 2 tazas de ortiga al día.
De cada hierba podemos hacer una semana de ingesta. Este es un pequeño protocolo para aplicar si lo que querés es cuidar la piel desde adentro hacia afuera.
5 especies ideales para tu rutina de skincare
- Caléndula (Calendula officinalis)
- Té verde (Camellia sinensis)
- Jojoba (Simmondsia chinensis)
- Diente de león (Taraxacum officinale)
- Llantén (Plantago sp)
EL PODER DE LO NATURAL Por Flor Fasanella (@florecerfitomedicina). Farmacéutica experta en fitoterapia (MN17501). Muchas veces me dicen: “Qué piel divina que tenés, deben ser las plantas que tomás”, y la verdad es que no se equivocan. Hace muchos años que consumo plantas medicinales con diferentes objetivos, y la salud de mi piel se vio reflejada. La mirada integral de la salud es clave para que el tratamiento sea eficiente, por eso tuve en cuenta la depuración de mi hígado, mi intestino y mi sangre al pensar en mi piel. No solo eso, también tuve en cuenta el estrés, un factor que también afecta a la salud cutánea. Por más de un mes, consumí diente de león para el hígado, llantén para el intestino, cola de caballo para la sangre, y le sumé bardana (súper depurativa) y reishi (un hongo adaptógeno increíble para el estrés). Dato clave: ¡tomo mucha agua! Eso ayuda a potenciar la depuración. Me he vuelto fan de estos procesos y amo guiarlos en mis consultantes.













