
Plasma rico en plaquetas: el tratamiento que regenera la piel y fortalece el cabello desde adentro
Qué es, cómo funciona y qué beneficios tiene, según una experta.
23 de febrero de 2026 • 12:38

Plasma rico en plaquetas: el tratamiento que regenera la piel y fortalece el cabello desde adentro - Créditos: Getty
Lejos de los retoques evidentes y los resultados artificiales, la estética actual pone el foco en estimular los procesos naturales del cuerpo. En ese camino, el plasma rico en plaquetas (PRP) se convirtió en uno de los tratamientos más elegidos tanto en estética facial como capilar, gracias a su capacidad de regenerar, revitalizar y mejorar la calidad de la piel y del cabello de forma progresiva y natural.
Para entender en profundidad de qué se trata, cómo funciona y qué resultados se pueden esperar, hablamos con Leisa Molinari (M.N° 116.628), médica dermatóloga especialista en cáncer de piel y cirugía micrográfica de Mohs, fundadora del Centro Médico de la Piel.
¿Qué es el plasma rico en plaquetas?
“El plasma rico en plaquetas (PRP) es un tratamiento biológico que se obtiene de la propia sangre del paciente. A través de una centrifugación, se separa el plasma que contiene una alta concentración de plaquetas, ricas en factores de crecimiento”, explica Molinari.
Estos factores cumplen un rol clave en los procesos de reparación y regeneración de los tejidos: “Estimulan procesos naturales de regeneración tisular: activan fibroblastos, aumentan la producción de colágeno y elastina, mejoran la microcirculación y favorecen la reparación celular”.
En el caso del rostro, el PRP actúa mejorando la calidad de la piel, mientras que en el cuero cabelludo “estimula el folículo piloso y prolonga la fase de crecimiento del cabello”.
Por qué es uno de los tratamientos más elegidos

Plasma rico en plaquetas: el tratamiento que regenera la piel y fortalece el cabello desde adentro - Créditos: Getty
En los últimos años, el PRP ganó protagonismo en los consultorios dermatológicos y estéticos. Según Molinari, su popularidad se explica por cuatro razones fundamentales:
• Es autólogo: se utiliza la propia sangre del paciente, lo que reduce prácticamente a cero el riesgo de rechazo o alergia y genera mayor confianza.
• Es mínimamente invasivo: no hay cirugía ni bisturí, la recuperación es rápida y permite retomar la rutina casi de inmediato.
• Está alineado con la tendencia actual de bioestimulación: hoy el foco está puesto en estimular la producción natural de colágeno y elastina, favoreciendo la regeneración de la piel sin recurrir al relleno.
• Los resultados empiezan a verse rápido, algo clave para quienes buscan mejoras visibles en poco tiempo.
Además, la experta destaca su enorme versatilidad: sirve tanto en prevención como en envejecimiento cutáneo, alopecias y cicatrices, siempre respetando la anatomía y la expresión.
PRP facial: qué mejora y cuándo se notan los cambios

Plasma rico en plaquetas: el tratamiento que regenera la piel y fortalece el cabello desde adentro - Créditos: Getty
A diferencia de otros procedimientos, el PRP no busca modificar los rasgos, sino potenciar la calidad de la piel. “En el rostro, el PRP no cambia la forma de la cara. Cambia la calidad de la piel. Y eso es mucho más interesante”, afirma Molinari.
Entre los beneficios más frecuentes, enumera: “Más luminosidad y aspecto descansado, mejor textura, mayor firmeza, se atenúan los poros visibles y las arrugas o líneas finas”.
En cuanto a los tiempos, muchas personas perciben cambios rápidamente: “Muchas veces el paciente nota algo bastante rápido: la piel se ve ‘más viva’ a las 72 horas. Esa mejoría temprana tiene que ver con la activación biológica y el aumento del recambio celular”.
Sin embargo, el resultado más profundo se construye con el tiempo: “El verdadero resultado —el que importa— aparece entre los 2 y 3 meses, cuando se completa el proceso de neocolagénesis. Ahí es cuando la piel gana densidad y calidad real. No es un efecto inflado. Es regeneración”.
PRP capilar: cómo actúa y en qué casos se recomienda
En el cuero cabelludo, el PRP se utiliza como una herramienta para frenar la caída y fortalecer el cabello. “Su función no es ‘crear pelo nuevo’, sino estimular los folículos que aún están vivos pero debilitados”, aclara Molinari.
Los factores de crecimiento “ayudan a reactivar folículos miniaturizados, engrosar el diámetro del cabello, disminuir la caída y prolongar la fase anágena, es decir, la etapa de crecimiento”.
Además, destaca que “mejora la vascularización del cuero cabelludo, lo que optimiza el entorno biológico del folículo”.
Está especialmente indicado en casos de alopecia androgenética incipiente o moderada, efluvio telógeno —como el asociado al estrés, enfermedades o postparto—, cabello afinado y caída estacional.

Belén Sanagua Es periodista, locutora y Licenciada en Comunicación Audiovisual. Se desempeña como subeditora de la web editando moda y beauty aunque, además, escribe para otras secciones.
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