Con la llegada de las vacaciones de invierno, muchas personas eligen destinos de montaña para desconectarse y recargar energías. Abrigo, guantes, botas térmicas... pero hay un infaltable que muchas veces queda fuera del equipaje: el protector solar. Aunque suele asociarse al verano, proteger la piel del sol también es clave en invierno, especialmente en escenarios donde la altitud y la nieve intensifican el impacto de la radiación UV.
“En invierno, la piel se enfrenta a un exposoma muy exigente: frío, sequedad ambiental y calefacción que disminuye la humedad interior”, explica la Dra. Santos Muñoz (MN 104610), médica dermatóloga para La Roche-Posay y CeraVe. “Todo esto afecta la barrera cutánea, que se vuelve más seca, sensible y propensa a patologías”.
Durante los meses fríos, la piel pierde más agua, se modifica el pH y puede volverse más gruesa y permeable. Esto no solo la hace más vulnerable al entorno, sino que puede agravar afecciones como dermatitis atópica, rosácea, psoriasis o sabañones, una inflamación dolorosa que suele aparecer en manos y pies por la exposición al frío.
¿Qué necesita la piel en invierno?

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La dermatóloga recomienda prestar atención a estos cinco puntos clave:
- Limpieza suave: evitar jabones agresivos o exfoliantes abrasivos. Lo ideal es usar limpiadores que no alteren el equilibrio natural de la piel.
- Hidratación profunda: los productos ricos en agentes humectantes y emolientes ayudan a reparar la barrera cutánea y prevenir la pérdida de agua.
- Protección solar todo el año: incluso si está nublado o hace frío. En la montaña, la radiación se intensifica por la altura y la nieve.
- Ambientes húmedos: los calefactores resecan el aire, por eso se recomienda usar humidificadores o ventilar para equilibrar la humedad del ambiente.
- Cuidado extra para labios y manos: son zonas especialmente expuestas y sensibles en esta época.
Cada rutina debe adaptarse a las necesidades de la piel y a su historial. Si aparecen enrojecimientos persistentes, descamación o picazón, lo mejor es consultar con un profesional. Pero en líneas generales, el invierno pide menos agresión y más reparación.
Y sí, el protector solar no es solo para el verano: se convirtió en un básico todo terreno.
Productos recomendados
Para quienes no presentan patologías específicas, la línea de rostro y cuerpo de CeraVe es una aliada confiable: “Está formulada con ceramidas que restauran la barrera natural de la piel”, destaca la Dra. Muñoz.
En casos particulares, sugiere productos más específicos:
- Dermatitis atópica: línea Lipikar de La Roche-Posay
- Rosácea: gama Rosaliac de La Roche-Posay
- Sequedad extrema o labios agrietados: Cicaplast, en su versión bálsamo
- Cuidado de manos: crema reparadora de CeraVe
Y como broche final, nunca está de más repetirlo: el protector solar es todo el año. Además, es importante consultar con un profesional para que te brinde un tratamiento personalizado.











