A veces cuesta soltar los muebles que llevan una carga afectiva: una cómoda que fue de la abuela, un espejo con historia o esa mesa maciza que acompañó infinidad de almuerzos familiares. El desafío es incorporarlos sin que el ambiente se sienta “de otra época”. Para hacerlo sin correr riesgos, le pedimos consejos -y ejemplos- a LIVING.

Sofía Díaz de Vivar se atrevió a hacer lavar las sillas heredadas antes de color caoba y retapizadas con lino mélange antimanchas (Belgika). La mesa de pino Oregón de demolición fue lustrada en el mismo tono para una perfecta sintonía. - Gentileza Living/ Javier Picerno
El foco está en el equilibrio: una o dos piezas con presencia alcanzan para aportar carácter, siempre que convivan con texturas claras, luz natural y detalles contemporáneos.
Además, muchos de estos muebles están hechos de maderas nobles, con herrajes firmes y cajones que corren a la perfección.
Restaurarlos, pintarlos o laquearlos puede ser una inversión más rentable —y con más alma— que comprar algo nuevo.

Sillas Wishbone, mesa con tapa en pergamino, vajillero vintage (Mercado libre) y tríptico oriental. Lámparas 'Supernova' de 12 luces y 'Paloma', en papel y yeso (ambas de Estudio Molé). - Gentileza LIVING/ Maia Croizet
4 claves para matchear lo viejo con lo nuevo
1. Apostá por fondos neutros. Los muebles con historia lucen mejor en espacios luminosos, con paredes en tonos off-white o neutros. Esto les permite destacar sin saturar. 2. Buscá un hilo conductor. Reducir el “ruido visual” de los revestimientos o de los textiles cercanos ayuda a que las piezas antiguas respiren dentro del ambiente. 3. Sumá capas modernas. Una lámpara de diseño, una alfombra contemporánea o una obra de arte actual pueden aportar el contraste justo para actualizar el conjunto. 4. Elegí sobriedad para los muebles grandes. Si tienen mucho volumen o presencia, mantené el resto del espacio simple y despejado.

Arte, textura y color, grandes aliados para "levantar" muebles de época. - Gentileza LIVING/ Daniel Karp
Más sustentable, imposible
El arquitecto estadounidense Carl Elefante lo resumió con una frase brillante: “El edificio más verde es el que ya existe”. Lo mismo vale para los muebles. Reutilizar, reparar o resignificar lo que ya tenemos es, sin dudas, la opción más sustentable: no requiere nuevos recursos ni procesos industriales, y además conserva la memoria material de nuestras casas.
Acá van ejemplos inspiradores que vale copiar.
5 EJEMPLOS REALES PARA SACAR IDEAS
1. Un baño con historia
En su casa de Dique Luján, la artista Eugenia Mendoza restauró dos cómodas familiares y les dio nueva función. Una de ellas, que perteneció a su bisabuela, se transformó en un vanitory con tapa de mármol de Carrara y pátina gris. “Quise conservarlo porque guarda recuerdos, y así logré un toque único y personal”, cuenta.

“Pensamos el cuarto como un espacio súper simple. Somos austeros con la ropa; no hay vestidor. Los protagonistas son los muebles reciclados y las vistas al verde” - Archivo LIVING

Eugenia acompañó el mueble reciclado con una bacha ‘Bol’ (Roca) y grifería 'Alerce' (FV) y un espejo circular (Mercado Libre). - Gentileza LIVING/ Daniel Karp
2. Verde que te quiero verde
En su casa y showroom de Vicente López, Nicolás Goldman y Manuel Mazzaro, creadores de Antera, integraron un mueble oriental y un gran ropero vintage en el comedor.
Las plantas y la paleta clara del ambiente hacen que lo antiguo se sienta fresco y natural.

Comprado en un remate en Campana, y acompañado por un óleo actual sin bastidor, el mueble dialoga con una puesta botánica exuberante y contemporánea. - Gentileza LIVING/ Denise Giovanelli
3. Tesoro de remate
El diseñador Sebastián Cuadrado Andreau, de Sixta, armó su casa con hallazgos de ferias, mercados y remates. “Me gusta reunir distintas épocas, colores y estilos en un mismo espacio”, explica.
El resultado es un mix ecléctico pero armónico, lleno de personalidad.

Mesa (Mercado de San Telmo). Sillas (Mercado Libre). Lámpara de pie y composición de láminas de enciclopedias del siglo XVIII y XIX (Sixta). - Gentileza LIVING/ Daniel Karp
4. Toilette con carácter
Los muebles antiguos también pueden ser protagonistas en espacios pequeños. En baños o toilettes, donde solemos animarnos a empapelados o colores más audaces, una pieza vintage aporta encanto y elegancia, sobre todo si el entorno es claro y luminoso.

Mueble (Antigüedades Cascini) con bacha calada acompañada por una muy actual grifería negra (Ferrum). Canasto (Biensur). Calcáreos (Mosaicos Obregón). - Gentileza Living/ Javier Picerno
5. Fusión creativa
La directora de arte Mariana Sourrouille construyó su hogar a partir de muebles heredados, objetos de filmaciones y piezas de segunda mano. Su consejo: “Buscá cosas puntuales y hacé el ejercicio de imaginarlas en contexto”. Así, cada elemento encuentra su lugar perfecto.

Lámpara de pie (Ejército de Salvación). Cubreedredón (Luna Oks) y almohadones (De Levie). - Gentileza LIVING/ Daniel Karp
Entonces, lejos de ser un obstáculo, los muebles antiguos pueden ser aliados poderosos para crear espacios únicos. Con un poco de imaginación —y sin miedo a mezclar estilos—, cada pieza puede encontrar su segunda vida y sumar una dosis de autenticidad imposible de imitar.













