Acá la IA no tuvo nada que ver… Es el mágico diseño de la naturaleza, sumado a tu mente… que tal vez no sea tan pura y casta como pensás.
Las plantas tienen una única finalidad, y es la de reproducirse para que su especie siga sobre el planeta Tierra, pero somos nosotros quienes, queriendo disfrutar más de la vida y bajando el porcentaje de natalidad, vemos órganos sexuales donde definitivamente existen. Sí, sí, no sos solo vos: todos vemos casi las mismas figuras.
Estas flores nos demuestran que el diseño no fue tan original y que lo que le resultó a la Pachamama en una especie hizo copy-paste en el resto.
Las flores pueden ser:
- Hermafroditas: masculino y femenino en la misma casa, como matrimonio arreglado.
- Masculinas: soltero buscando romance.
- Femeninas: soltera buscando romance.
- Estériles: es la flor que atrae con su estética, pero le deja el romance para sus colegas y sigue sola, sin hijos.
En el jardín tenemos constantemente escenas casi porno, que solo vemos los que dejamos de correr y observamos a los integrantes del ecosistema conectando como en una despedida de solteros.

Con la llegada de la primavera, Cupido sale a hacer su trabajo, bien, mal o regular, pero de pronto todos los espacios verdes empiezan a llenarse de flores más llamativas, que desprenden aromas y atraen a un colectivo surtido de polinizadores que, en búsqueda de insumos, ni se dan cuenta de que son utilizados como mensajeros sin goce de sueldo.
Muchas de estas flores presentan definitivamente figuras que todos conocemos a la perfección. Por propias o por compartidas en algún momento, pero de seguro a muchas las recordamos con cariño y hasta nombres propios llevan.
Volviendo al tema botánico, que de seguro es el motivo por el cual están leyendo esta nota… prosigo a contarles que el aparato reproductor femenino en la flor cuenta con una cavidad por la cual ingresan los granos de polen, como espermatozoides en busca del Santo Grial, y los mismos llegan al objetivo para fecundar el óvulo, dando comienzo a la gestación del embrión que nos comemos cada vez que acompañamos una birra con maní.
Las semillas son el fruto del óvulo fecundado en ese acto de amor que pocos suelen observar y que mágicamente integra factores bióticos y abióticos, trabajando en equilibrio con la finalidad de mantener al planeta cada vez más verde y lleno de vida.
Te cuento una curiosidad
La teoría de las signaturas (o doctrina de las signaturas) es una creencia antigua que afirma que las plantas y otros elementos de la naturaleza muestran, a través de su forma, color o textura, para qué sirven o qué enfermedades curan.
Plantas que parecen órganos masculinos

- Nepenthes holdenii y Nepenthes bocorensis: son plantas carnívoras tropicales de Camboya cuyo jarro o trampa en desarrollo tiene una forma idéntica a la de un falo. Si bien localmente se las asocia con la virilidad por su anatomía caprichosa, no poseen propiedades afrodisíacas consumibles. De hecho, están protegidas y las autoridades piden no arrancarlas.
- Ginseng (Panax ginseng): aunque el poder está en su raíz y no en su flor, es el afrodisíaco natural por excelencia con una forma específica. Su raíz suele bifurcarse, simulando la forma de un pene o las piernas de un cuerpo humano. Científicamente, es de los pocos que tienen respaldo real: mejora la irrigación sanguínea hacia la zona genital, aumenta la energía física y combate la disfunción eréctil. (No es apto para personas con presión alta).
Plantas que parecen órganos femeninos

- Clitoria ternatea (Flor de la Guacharaca o Campanita Azul): esta es la reina indiscutible de la lista. Su nombre científico lo dice todo: la estructura de sus pétalos emula perfectamente una vulva y un clítoris. En la medicina tradicional asiática (Ayurveda) se prepara como una infusión azulada rica en antioxidantes que combaten el estrés y la ansiedad, factores clave para relajar el cuerpo y mejorar el bienestar de la vida sexual femenina.
- Peonías (Paeonia): en el folclore de las "plantas del amor", se describe que, al abrirse en el bosque, sus frutos y la disposición interna de sus semillas reproducen de manera abstracta la anatomía genital femenina. Tradicionalmente, se les han atribuido propiedades ligadas a la sensualidad y la fertilidad.

Por eso te digo: no uses tus ojos para mirar a la pasada tus espacios verdes. Dedicá el tiempo a conectar y observá las figuras que te rodean. Seguro, en muchas de ellas, encontrarás más que similitudes con los genitales… Me arriesgo a decirte que podrás presenciar desde la primera fila el mejor espectáculo de tu vida… ¡la creación de la misma!
Alejandra Bielous Paisajista, jardinera y docente.


