No podemos negar que todos le decimos margaritas a esas flores que nos hacen recordar el “Me quiere, no me quiere, mucho, poquito y nada”. Y no es casualidad: ellas se lucen justo cuando los calores nos obligan a enamorarnos de nuestros espacios verdes.
Con la primavera aumentamos el positivismo y comenzamos a buscar opciones llenas de color, aromas, texturas y, sobre todo, que, en lo posible, se banquen solitas. Y es por eso que vamos a contarte sobre una planta que te va a resolver más de lo esperado sin pedirte mucho a cambio. ¡Casi la relación perfecta!
En el barrio se la llama margarita, pero tiene un nombre un poco más complejo y te aseguro que vas a ganar en el ahorcado siempre que lo recuerdes: Dimorphotheca. Así la llamaron los botánicos y pertenece a la familia de las asteráceas, en la que también encontramos a la caléndula y al girasol, entre otras especies.

Esta planta es ideal para lugares con pleno sol, esos espacios donde pocas plantas te aguantan porque durante varias horas reciben los rayos directos y hasta las macetas son capaces de levantar temperatura.
Podés utilizarla en canteros sobre suelo directo, jardines verticales, techos verdes, macetas o cualquier elemento reciclado que utilices como maceta de autor. En el mundo del paisajismo se las conoce como “plantas de rocalla” y esto se debe a que toleran incluso suelos erosionados y con poca disponibilidad de agua.
¡Igual dejemos algo en claro! Todos nos adaptamos, pero no por hacerlo dejamos de preferir ciertas condiciones. Y claramente estas margaritas de colores llamativos se sienten merecedoras de recibir una mejor calidad de vida. A continuación, te cuento qué van a esperar de vos y te aseguro que, a cambio, serás la envidia del barrio durante su floración, en primavera y verano.
Hablemos de cuidados
- Exposición solar: pleno sol o, al menos, 4 horas por día de sol directo.
- Suelo o sustrato: es importante que no se encharque. Podés sumar un poco de arena de río para favorecer el drenaje. También podés incorporar materia orgánica: esas hojas secas que le criticaste al árbol por tirar durante el otoño (las más finas, no las del gomero) y que todavía siguen semiocultas entre las macetas o los canteros pueden servir.
- Riego: toleran la sequía, pero regalas abundantemente una vez por semana y aumentá la frecuencia según las temperaturas.
- Fertilización: todas las plantas necesitan nutrientes para florecer y, con el tiempo, la fertilidad del suelo se agota. Durante las épocas cálidas, fertilizá mensualmente con algún granulado, como Triple 15, u otro fertilizante líquido que tengas a mano.
Dos curiosidades sobre las margaritas
Te cuento dos curiosidades: le gusta tanto el sol que sus flores se abren por completo durante las horas de radiación directa y, por la noche o en períodos nublados, se cierran. Una vez más, la mejor ecuación parece ser “dar y recibir”.
Además, posee un aroma particular que puede ayudar a ahuyentar algunas plagas. Por eso, puede ser una buena opción colocarla en la huerta o cerca de otros sectores con plantas para favorecer un control fitosanitario natural.
¡Espero que te sirva toda la info y recordá que un espacio equilibrado es un jardín que se disfruta!
Alejandra Bielous Paisajista, jardinera y docente.

