En general son de color madera. A veces, también blancas. Los colores clásicos de las puertas de las casas no solían tener grandes variaciones. ¡Hasta ahora! La posibilidad de darle una nueva personalidad al frente de una casa con un gesto tan simple como pintar la puerta de un color está de moda y las versiones son ilimitadas.
La tendencia se usa también en las puertas interiores de un departamento e, incluso, para jugar con el frente de un placard.
¿Te tienta la idea de pintar la puerta de un color?
Consultamos con LIVING para conocer ejemplos reales y seleccionamos seis casos para inspirarte. La paleta es amplia: ¡veo, veo!
1. AZUL

En la casa de la artista visual Victoria Llorens, la fachada combina listones blancos y postigos negros, con una puerta azul que destaca. Este toque de color no se repite en ninguna pared interior, aunque sí en varios sillones y en sus propias obras.
El tono del azul que elijas es clave.
2. VERDE

Para la diseñadora gráfica, artista, escenógrafa y curadora Marcella Rela el verde es uno de sus colores preferidos porque remite a lo natural y a la vida; tiene carácter y brillo propio. Al pertenecer al mundo del teatro, tiende a inclinarse por paletas que generen estímulos. Así lo aplicó en la reforma de su PH.
3. CELESTE

Los socios del estudio argentino Pondal-Malenchini comentaron que, si hubiera vecinos cerca, para los postigos de las ventanas y puertas tendrían que haberse ajustado a los colores permitidos: marrón, gris, bordó o negro. Eligieron este celeste porque aporta frescura y es una de las pocas formas de indicar que se realizó una restauración en San Polo in Chianti, en la Toscana italiana.
4. ROJO

La gran puerta pivotante de esta casa en San Fernando cobra personalidad en su colorado brillante. Sin dudas, impacta. Rompe con el estilo fabril y completa el efecto cuando se abre y sorprende aún más una escalera que recuerda a una pirámide maya.
5. NEGRO

Era una cocina casi nueva, pero desangelada. Como no tenía sentido renovarla, le dieron identidad a la caja blanca con la decoración: un perchero, el tapizado de las banquetas, la lámpara con interior cobrizo. Y, por supuesto, las famosas puertas negras.
6. MULTICOLOR

El artista plástico Lucas Risé, formado como diseñador gráfico, lleva 30 años pintando con un estilo perfeccionista del que se enorgullece, aunque poco a poco va soltando. En su casa familiar en Villa Gesell, que sus padres le permitieron intervenir con mucho gusto, terminó creando el centro cultural “El Ojo y el Diamante”, un espacio/hogar de puertas abiertas que les cambió la vida y del que todos participan. ¡Y qué puertas!













