En Moria, la serie de Netflix inspirada en la vida de Moria Casán, su icónica casa de Parque Leloir tiene un protagonismo particular: es el espacio donde transcurre buena parte de la historia y también uno de los elementos que mejor ayuda a construir el universo de la diva. Por eso, encontrar la propiedad indicada fue una de las prioridades del equipo de arte desde el comienzo.
La casa de Moria Casán en Parque Leloir
Moria Casán vive hace años en una casa ubicada en Parque Leloir, un barrio del partido de Ituzaingó, en el oeste del conurbano bonaerense. La zona, diseñada por el paisajista francés Carlos Thays, se caracteriza por sus calles sinuosas, sus terrenos amplios y la enorme cantidad de árboles que la rodean, una combinación que le valió el apodo de “el Cariló del Oeste”.
La propiedad forma parte de ese imaginario íntimo que se construyó alrededor de la figura de Moria: un universo propio, cargado de color, objetos, estampados y elementos que parecen continuar el personaje puertas adentro. Animal print, cortinas, alfombras llamativas y obras de arte conviven en un espacio que está muy lejos de cualquier idea de minimalismo.


En Moria, la serie, esa relación entre personaje y espacio se vuelve todavía más evidente. La ficción no busca contar la vida de la diva desde un lugar estrictamente realista: hay fantasía, teatralidad y una mirada deliberadamente exagerada. Y la casa participa de ese juego.
De algún modo, cuesta separar a Moria de su casa. Como si donde termina ella empezara el espacio que habita, o al revés, y todo formara parte de una misma identidad.
¿Se filmó Moria en la casa real de Parque Leloir?
No. La casa que aparece en la serie no es la propiedad de Moria Casán en Parque Leloir.
Para representarla, el equipo de arte hizo una búsqueda específica. La decisión, desde el comienzo, fue trabajar con una locación real y no construir un decorado dentro de un set.

Lola Cafardo, directora de arte de la serie, nos cuenta que la casa era una prioridad porque conocían el peso que ese espacio tenía en la vida de Moria incluso antes de leer el guion.
“Sabíamos que teníamos que darle una prioridad especial y que queríamos hacerlo en una locación real; no queríamos construir un decorado para ese espacio específico”.
Lola Cafardo, directora de arte de Moria.
La búsqueda estuvo a cargo del jefe de locaciones, Diego Igartua, junto con los diseñadores de producción Juan Cavia y Walter Cornás. Recorrieron distintas propiedades en Buenos Aires: chalets, casas tradicionales y construcciones de estilo americano. Hasta que apareció una que se alejaba de todo eso.

Era una casa de diseño racionalista, moderna, de líneas rígidas y grandes aberturas. Una propiedad que, lejos de imponer una estética cerrada, ofrecía algo que para el equipo resultaba fundamental: la posibilidad de intervenirla y convertirla en parte del universo visual de la serie.
“Nos interesaba esa casa porque es disruptiva, es moderna para los 80, tiene líneas muy simples y una arquitectura muy minimalista”, explica Cafardo.
La casa, en realidad, fue construida a principios de los 90 y es obra del arquitecto Mario Roberto Álvarez. Su arquitectura limpia, con pisos y paredes de poca información visual, terminó funcionando como una especie de lienzo en blanco para el departamento de arte.

Una casa real que se convirtió en la casa de Moria
La propiedad está en Zona Norte y fue utilizada para filmar la serie. Según relata Cafardo, incluso llegó a evaluarse la posibilidad de utilizar dos espacios diferentes. Finalmente, encontraron en esta casa una respuesta suficientemente amplia como para concentrar allí buena parte del universo de la ficción.

“Esa casa nos daba muchísimo de lo que necesitábamos a priori desde el guion”.
Lola Cafardo, directora de arte de Moria.
La elección no fue solamente arquitectónica. La casa logra acompañar las distintas etapas y versiones de Moria que aparecen en la historia.

Las tres actrices que atraviesan al personaje necesitaban convivir dentro de un mismo espacio, al igual que sus conflictos, transformaciones y diferentes momentos narrativos. Por eso, la flexibilidad de la propiedad fue clave.
“Las aberturas son amplias, los pisos y las paredes no tienen tanta información, y eso nos servía para poder recrear y desarrollar las distintas capas que queríamos reflejar de las distintas Morias”.
Lola Cafardo, directora de arte de Moria.
Así es la casa que aparece en Moria, la serie de Netflix
Hay algo particularmente atractivo en la manera en que la serie construye sus espacios, evitando todo lugar plano o estrictamente biográfico. Hay una fantasía total, una lógica teatral que parece corresponderse naturalmente con la protagonista.
Y en ese universo, la casa tiene una presencia propia y se vuelve una extensión de Moria: exagerada, teatral, reconocible y completamente dueña de sí misma.
Emanuel Juárez Periodista y productor de radio, TV y medios digitales. Emanuel aprovecha cada oportunidad para compartir información, opiniones y las últimas tendencias del mundo del espectáculo.














