Bill Gates, una de las figuras más influyentes de la historia de la industria tecnológica. Como defensor de la inteligencia artificial (IA), se expuso a una entrevista a través de esta tecnología.
El portal 10 Downing Street aprovechó las virtudes de ChatGPT y la predisposición de Gates para entrevistarlo, junto a Rishi Sunat (actual Primer Ministro de Reino Unido). Ambos respondieron varias preguntas hechas por una IA. Ambos hablaron de tecnología y de sus trabajos.
En relación a sus comienzos laborales, Gates dejó varias enseñanzas. Reconoció que cuando empezó era un trabajador “demasiado intenso” incapaz de desconectar o tomarse un descanso. No conocía vacaciones, ni fines de semana, ¡ni siestas! Relajarse o distraerse no era opción para él.
Bill Gates: sin vacaciones ni fines de semana
La IA les consultó a ambos qué harían distinto si pudieran volver el tiempo atrás. ¿Qué cambiarían ahora que saben cómo resultó el recorrido? ¿Qué les dirían a su yo más joven?
Entonces, el padre de Windows se dio un consejo sobre su metodología de trabajo. “Yo era demasiado intenso: no creía en los fines de semana ni en las vacaciones. Esto significaba que había un montón de gente que, probablemente, podría haberme ayudado y que simplemente no encajaban porque tenía esta visión tan estrecha del estilo de trabajo y del estilo de hablar”, contó.
Y siguió con una autocrítica: “Para el pequeño grupo de Microsoft estaba bien, pero a medida que crecíamos tuve que darme cuenta”. Se refirió a que sus empleados tenían familias y miradas diferentes del trabajo. “Fui un poco intenso conmigo y traté de aplicar eso a otras personas”.
Como relata Gates, durante sus comienzos en Microsoft intentó imponer su filosofía de trabajo a sus empleados. Esto, tal y como él mismo señala, se tradujo en olvidarse de vacaciones y fines de semana. Luego, intentó que esa intensidad personal no se tradujera en aplicar las mismas formas a sus empleados.
De todos modos, en una entrevista anterior había señalado su adicción al trabajo y lo injusto que fue con quienes no funcionaban como él, a su ritmo: “No creía en los fines de semana, ni en las vacaciones. No era un buen sitio para trabajar. Éramos frenéticos y muy exigentes”. Confió que Microsoft permitía a los trabajadores decidir cuántas horas pasar en la oficina, él lo controlaba todo. “Me sabía todas las matrículas de mis empleados, así que podía saber quién estaba trabajando y quién no”.
Hoy Gates tiene 67 años y está retirado de la vida laboral. Es conocido por su filantropía a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, que dona millones de dólares a causas benéficas en todo el mundo, incluyendo la lucha contra la pobreza, la atención médica y la educación.











