Maternidad analógica: la tendencia que invita a criar con menos pantallas y más presencia

Frente a la sobreinformación y el agotamiento digital, cada vez más mamás eligen una crianza con menos pantallas, más presencia y experiencias compartidas.

Por Nathalie Jarast

23 de julio de 2026, 11:17

Maternidad analógica

Maternidad analógica: la tendencia que invita a criar con menos pantallas y más presencia - Prensa

Hay algo que está pasando con la maternidad. Estamos más hiperconectadas que nunca y sentimos que siempre estamos atrasadas. Grupos de WhatsApp que no paran, aplicaciones que miden el sueño del bebé al minuto, reels de mamás perfectas y tutoriales de estimulación temprana que aparecen a las tres de la madrugada mientras intentás que tu bebé se duerma. La maternidad del siglo XXI está atravesada por pantallas, algoritmos y consejos infinitos.

La periodista estadounidense Sophie Brickman advertía en Baby, Unplugged que nunca antes las familias tuvieron tantas herramientas para criar y, al mismo tiempo, tantas dudas sobre cómo hacerlo. La sobreinformación puede convertirse en fuente de ansiedad, comparación y sensación de insuficiencia. Y la maternidad, que ya de por sí es un territorio de luces y sombras, no necesita más presión.

Por eso, muchas mujeres empezaron a responder a esa paradoja: volviendo al cuerpo, al encuentro y a la experiencia directa. Como una corriente suave pero persistente, crece una búsqueda de experiencias más lentas, más tangibles, más presentes. Encuentros de madres en espacios reales, rituales que no se pueden capturar del todo en una historia de Instagram porque su valor está, justamente, en habitarlos. La maternidad analógica no es nostalgia ni rechazo tecnológico. Es una respuesta cultural a una saturación real. Un gesto pequeño y poderoso: el de recuperar presencia.

madre con hijos jugando al aire libre

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El agotamiento digital de la maternidad

Criar siempre fue colectivo. Pero la maternidad contemporánea sucede, paradójicamente, en un contexto de enorme aislamiento. Como explica Natalia Liguori, psicóloga perinatal, lo que antes se distribuía entre varias personas, hoy suele recaer sobre una o dos, generando altos niveles de sobrecarga. “Frente a ese aislamiento, Internet suele convertirse en una fuente de información, validación, compañía y búsqueda de respuestas. La paradoja es que nunca hubo tanta información disponible y, al mismo tiempo, tantas madres sintiéndose desorientadas y solas”, señala nuestra experta consultada.

La diferencia entre informarse y saturarse es sutil pero decisiva. Informarse implica acceder a fuentes confiables, contextualizar los datos y usarlos para tomar decisiones acordes a la propia realidad. Saturarse, en cambio, es consumir de manera compulsiva, saltar de una recomendación a otra, comprar recetas prefabricadas y alejarse de la propia intuición. Así, muchas mujeres terminan sintiendo que siempre están haciendo algo mal o que existe una forma correcta de criar que todavía no lograron descubrir.

Las redes sociales amplifican también la comparación. Cuando una madre atraviesa noches sin dormir y consume imágenes de hogares impecables y bebés sonrientes, puede sentir que existe una distancia enorme entre su realidad y la de las demás. “La maternidad sigue siendo uno de los ámbitos donde operan con más fuerza las expectativas sociales sobre lo que una mujer debería ser”, señala la especialista.

Maternidad analógica

Actividades analógicas para conectar con la maternidad. - Prensa

Volver al cuerpo y al vínculo

El embarazo y el puerperio son, antes que nada, experiencias profundamente físicas. El cuerpo que se transforma, el bebé que se mueve, el pecho que produce leche, el sueño que cambia de textura. Recuperar lo sensorial, lo manual y lo presencial puede favorecer la conexión con esos ritmos reales. Liguori explica que en una cotidianeidad hiperacelerada que nos lleva a desconectarnos del registro de cómo estamos, estas prácticas son momentos de pausa y de presencia.

El impacto en el vínculo también es concreto. Los bebés se desarrollan a través de las interacciones cotidianas con sus cuidadores: miradas, expresiones faciales, contacto físico, respuestas sensibles. Cuando el uso de pantallas interfiere frecuentemente con esos intercambios, pueden perderse oportunidades de conexión. “La evidencia muestra que los bebés son muy sensibles a las interrupciones en la interacción. Por eso resulta valioso que existan momentos cotidianos libres de distracciones digitales”, señala la psicóloga.

Una maternidad más presente, aclara, no significa una madre disponible las veinticuatro horas. “Podemos pensarla como la capacidad de estar emocionalmente accesible en determinados momentos, de registrar las necesidades del bebé así como las propias. Nadie puede sostener una presencia de calidad cuando está exhausta y completamente sola”.

El regreso de lo artesanal

Diversas investigaciones muestran que las actividades creativas pueden contribuir a reducir el estrés, favorecer la regulación emocional y promover experiencias de disfrute y atención. Pero hay algo más que la neurociencia: estas prácticas funcionan como espacios de expresión subjetiva en etapas en las que muchas mujeres sienten que su identidad queda temporalmente tomada por las demandas del cuidado, como lo son los inicios de la maternidad.

“Lo importante no es la actividad específica, sino que exista un espacio donde la persona pueda conectarse con aspectos propios más allá del rol materno, desarrollar recursos personales y experimentar placer soltando las exigencias de rendimiento”, explica Liguori. Bordar, escribir, imprimir fotos, armar un álbum: gestos que no buscan producir contenido sino crear presencia y memoria.

4 ACTIVIDADES ANALÓGICAS PARA MAMÁS

Experiencias, talleres y rituales para habitar la maternidad de otra manera.

LULLABY

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En una época en la que acumulamos miles de fotos y videos de nuestros hijos en el celular, Rocío propone una opción tangible y narrativa para no perder ningún recuerdo. El Baby Book es un álbum de recuerdos que registra desde el embarazo hasta el primer año de vida. Incluye espacios para pegar fotografías y escribir pequeñas anécdotas, hitos y recuerdos, a través de prompts o preguntas disparadoras para facilitar el storytelling de esta maravillosa etapa, para que todo lo más importante quede registrado en un solo libro. Es un legado para dejar y compartir con nuestros hijos y, sobre todo, un ritual hermoso para ir volcando los recuerdos y en el futuro, cada vez que queramos volver a revivirlo, poder conectarnos con esas emociones y vivencias familiares. 

Más info: @lullaby.helo.

UN HILO A LA VEZ

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Transforman los baby showers en experiencias creativas y significativas, donde amigas y familia se reúnen a bordar la ropita del bebé en camino mientras comparten tiempo juntas, con hilo y aguja en mano. Durante el encuentro, Pali les enseña a bordar desde cero para que cada invitada pueda intervenir un body, babita o mantita con diseños simples, nombres o iniciales. Después, esas pequeñas creaciones acompañarán al bebé durante sus primeros meses de vida. Más que una actividad, buscan crear un momento de pausa y conexión dentro de una etapa tan movilizante como el embarazo. Un espacio para bajar el ritmo, salir un rato de las pantallas y compartir desde un lugar más presente y amoroso.

Más info: @unhiloalavez.

LA MATERNIDAD COMO PORTAL

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A partir de lecturas inspiradoras y consignas guiadas, Sol Titiunik y Dannae Saranich proponen explorar juntas el territorio inmenso que es la maternidad y ponerle palabras a esa experiencia. Crean un círculo de confianza para abrir una ventana a tu mundo interior y escuchar, dar voz a lo que está latiendo dentro, sin juicios, y transmutar la experiencia en palabras, invocando la fuerza creativa de la maternidad.

Más info: dannaesaranich@gmail.com.

LA MATERNIDAD ES EL MOVIMIENTO

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Un espacio artístico y político anual para madres que quieran reflexionar sobre la maternidad y las tareas de cuidado. A través de la fotografía y la escritura, se deja registro del presente. El taller recupera a mujeres que escribieron sobre el acto de maternar y las convierte en punto de partida para la propia expresión. Más info: @lulabauer.

Para hacer en casa, por Bren Zlotolow, especialista en creatividad. @esmuybren

1. Vision board

Cuando fui mamá en febrero, decidí hacer un vision board mucho menos pretencioso, más amable y paciente conmigo y mi nuevo rol. Te invito a hacer este ejercicio: no te pongas grandes objetivos o proyectos, andá hacia algo más profundo, a buscar de qué manera querés sentirte este año, pensar qué espacios te interesa cuidar y qué tipo de mamá querés ser. Fijate si sentís que lo que hiciste no te representa, no te ayuda en el camino de seguir conectada con quien sos como mamá y más allá de ese rol también o te suma presiones. Siempre podés modificarlo.

2. 10 puntos

Durante mi embarazo, me propuse no sobrepensar demasiado en el futuro e ir un día a la vez de la mano de ese bebé que iba a empezar a conocer. Sentate con un cuaderno y preguntate: ¿qué necesito para estar bien o para estar mejor? Bajá la respuesta en 10 puntos para implementar de a poco. Te sugiero que compartas el resultado de este ejercicio con quien te acompañe en este nuevo rol para también poder vos recibir el cuidado que merecés y necesitás.

3. Álbum de fotos

Como fanática del registro analógico, vengo documentando en cuadernos desde el embarazo hasta cada cosa que va sucediendo desde que nació Felipe. Te propongo que inaugures un cuaderno donde ir recolectando fotos: fotos de primeras veces, fotos graciosas, fotos que destaquen en el carrete. En esta era en la que a través del celular pasa absolutamente todo, caemos en carretes de imágenes inmensos donde no hay curaduría o a donde no volvemos con regularidad. Por eso, la propuesta de volver a imprimir fotos, como cuando éramos más chicas y en nuestras casas abundaban los álbumes, a las que sí volver cuando nos pongamos nostálgicas, cuando no podamos creer lo rápido que se pasan las etapas y cuando queramos salir un ratito de las pantallas y sentarnos a hacer algo creativo para nosotras y como regalo a futuro para nuestros hijos.

Experta consultada: Natalia Liguori. Psicóloga perinatal. @psinliguori.

Nathalie Jarast

Nathalie Jarast Es periodista, licenciada en Letras y magíster en Gestión de Contenidos. Desde hace más de diez años escribe en diversos medios como La Nación, Brando, Maleva. Actualmente, es editora en Revista Ohlalá y asesora en comunicación de sellos literarios.