Es mamá de mellizos y creó una marca de pastelería que no para de crecer: la historia de Delfi Menéndez

Delfina Menéndez empezó horneando tortas en la cocina de su mamá y hoy está al frente de Delfinette. Cuenta cómo construyó su emprendimiento, por qué aprendió a confiar en su intuición y cómo logró combinar el crecimiento del negocio con la maternidad.

Por Candela Blanco

7 de noviembre de 2026, 10:00

delfinette
Es mamá de mellizos y creó una marca de pastelería que no para de crecer: la historia de Delfi Menéndez - Julia Gutiérrez

Antes de tener tres locales, Delfi Menéndez horneaba tortas en la cocina de su mamá. Hoy es la cara de Delfinette, la marca de pastelería casera que cuenta con locales en Palermo, San Isidro y Tigre. En esta charla, cuenta cómo nació la marca, cómo armó el equipo que le permitió crecer sin perder la mano casera de sus recetas y cómo sostiene ese ritmo siendo mamá de mellizos.

¿Cómo llegó la cocina a tu vida?

Llegó muy orgánicamente. Todas las recetas son re familiares, porque son las que se cocinaban en casa, pero nadie me enseñaba a hacerlas. Siempre me gustó y me salió natural. Terminé el colegio, estudié diseño de modas, pero no me gustaba. Desde chiquita me encantaba cocinar, pero nunca lo vi como una carrera. Recién en 2006 le pregunté a mi mamá si podía estudiar gastronomía mientras decidía qué hacer con mi vida, como un hobby, y me metí en el IAG y fue: “Sí, es por acá”.

Empezaste vendiendo tortas en la cocina de tu mamá, ¿cómo llega Delfinette?

Arranqué en 2009, los sueldos en gastronomía eran malísimos, entonces dije: ¿cuántas tortas tengo que vender para ganar lo que gano acá? Tenía muy buen boca en boca, empecé con caterings que me dejaban mucho más margen y me divertía la adrenalina que me faltaba de la cocina de los restaurantes. Pero siempre supe que quería algo que, máximo, cerrara a las ocho, y cada vez que entregaba una torta, me llegaba un mensaje de agradecimiento, tenía muy buen feedback. Una amiga me dijo: “Tenés que tener un nombre que el día de mañana puedas franquiciar o despegarte”. Ya no me llamo más Delfi, los amigos de mis hijos me dicen Delfinette.

Cocinera platos frescos
Julia Gutiérrez

¿Cómo decidiste dar el salto al primer local?

Lo principal fue darme cuenta de que realmente esto es lo que disfruto y lo que quiero hacer toda mi vida. Los siete años en la cocina de mamá fueron espectaculares, pude ahorrar para mi primer Delfinette. La gente de alrededor confiaba en mí y en mi producto, tenía una clientela sólida y alquilé el primer local en Las Lomas de San Isidro. Una amiga arquitecta hizo la obra. A los seis meses, aparece Chufi (Sofía Hiriart), mi socia, la conozco desde que tenemos 14 años, ella estudió Administración de Empresas y agarró esa pata. Todo siempre fue entre amigos y con gente de confianza, que es clave.

Y Delfinette siguió creciendo...

Hoy tengo tres locales, porque me mando sin pensar tanto. Yo vivía a dos cuadras del local de Palermo, y de golpe veo “dueño alquila”. En dos minutos armé el plan. Lo alquilamos, al mes me enteré de que estaba embarazada de mellizos, a los dos meses arrancó la pandemia y nos terminó salvando, porque la gente iba caminando y compraba su porción de torta. Todos los días nos quedábamos sin mercadería. Siempre traté de seguir mi instinto.

¿Cómo compatibilizás la maternidad, que encima es por dos, con tres locales y las redes?

El secreto hoy es mi socia. Cuando quedé embarazada, no lo tenía en mis planes, mi prioridad era Delfinette. Dije, no pasa nada, me lo cuelgo en una mochilita y sigo, y me dicen: “Son dos”. La miré a mi socia y le dije: “Perdón”. Al tercer mes, dije: “Mañana voy”. Y me dijo: “Vos quedate tranquila, el día que yo quiera ser mamá, quiero seis meses de licencia, quiero disfrutarlo, así que vos te lo vas a tomar”. Ella me enseñó a frenar y a disfrutar de las dos cosas. Y la suerte fue que cuando fui mamá, ya tenía un equipo armado y eso es por lo que realmente hoy puedo seguir siendo mamá y Delfinette.

¿Qué consejo le darías a alguien que está recién empezando en la cocina de su mamá?

Tenés que trabajar un montón, te vas a perder cumpleaños, eventos, un montón de cosas. Hacerlo con pasión es la única manera. En Argentina siempre vivimos en crisis, tenés que abstraerte y tener el norte claro, ir para adelante, pero ir con todo.

¿Dónde probar sus tortas?

Delfinette, la pastelería casera de Delfi Menéndez, funciona sólo para take away, con clásicos como el rogel, la torta de nuez y los alfajores de almendras como los pedidos de siempre, aunque las cookies también son un hit.

Dónde: Tigre: Coronel Escalada 1200. Palermo: Cabello 3174. San Isidro: O. Terrero 3067. Más info: @delfinettepasteleria.

Candela Blanco

Candela Blanco Colaboradora de lifestyle en OHLALÁ!, escribe sobre viajes, gastronomía, arte, cultura y más. Actual productora del streaming OHLALAND!, le apasiona comunicar y el mundo digital. Es periodista, community manager y creadora de contenido.