Entre adoquines, murales y bares con historia, San Telmo invita a caminar con ojos de infancia. En sus calles vive el Paseo de la Historieta, un recorrido único que rinde homenaje a los personajes más queridos del cómic argentino con esculturas a escala real.
Desde Mafalda y sus amigos hasta El Eternauta, Clemente, Inodoro Pereyra y Patoruzú, el paseo es una celebración de nuestra cultura gráfica, y también una excusa perfecta para redescubrir la ciudad. Además, entre escultura y escultura, hay cafés y bares históricos donde frenar, brindar o simplemente sentarse a observar.
Te contamos qué personajes podés encontrar y dónde están, para armar tu recorrido a pie o en bici por uno de los paseos más encantadores (y fotogénicos) de Buenos Aires.
Esculturas imperdibles del Paseo de la Historieta
- Mafalda, Susanita y Manolito (Defensa y Chile). Sentados en un banco, en la esquina donde vivía Quino, marcan el inicio del paseo. Perfectos para una foto y una sonrisa nostálgica.
- Isidoro Cañones (Defensa y Balcarce). El eterno galán porteño de Dante Quinterno, con su elegancia canchera intacta.

- Larguirucho y Súper Hijitus (Chile y Defensa). Dos íconos de Manuel García Ferré. Una dupla entrañable que sigue enamorando generaciones.
- Yo, Matías (Defensa 1241). Con su skate y cara reflexiva, este personaje de Sendra representa la infancia más lúcida y observadora.
- Don Fulgencio (Defensa y Carlos Calvo). Justo frente al Bar El Federal, este clásico de Lino Palacio se presenta como un jefe de oficina cascarrabias que nos hace reír con su ironía.

- Clemente (Defensa 500). El personaje más irreverente de Caloi te espera frente al Café La Poesía. Su humor sigue siendo actual.
- Las chicas Divito (Defensa 640). Símbolos de moda y sofisticación de los años 40 y 50, dibujadas por Guillermo Divito.
- Patoruzú y Patoruzito (Defensa y Balcarce / Defensa 650). El cacique noble y su versión infantil, acompañados por Isidoro y su versión mini, reflejan valores de justicia y picardía.

- La jirafa (Chile y Defensa). Una figura poética y silenciosa de Mordillo, que transmite ternura sin decir una sola palabra.
- Don Nicola (Chile 508). El tano del conventillo creado por Héctor Torino: un homenaje al espíritu comunitario de la inmigración.
- Diógenes y el Linyera (Defensa 830). Tabaré creó esta dupla para reflexionar con humor desde los márgenes de la ciudad.

- Negrazón y Chaveta (Carlos Calvo 572). Íconos del absurdo, creados por Alberto Cognigni. Una explosión de humor argentino de los años 60.
- Langostino y Corina (Defensa 680). El marinero filosófico de Eduardo Ferro y su barco, listos para navegar tu imaginación.
- Inodoro Pereyra y Mendieta (Defensa 1171). El gaucho de Fontanarrosa y su perro parlante te esperan con mate y humor criollo en mano.

- El Eternauta (Defensa 1111). Una parada obligada. Este clásico de Oesterheld y Solano López volvió al centro de la escena gracias a la serie de Netflix con Ricardo Darín. Ciencia ficción con identidad local.
- El Loco Chávez (Defensa 900). Periodista, aventurero y enamoradizo, este personaje de Trillo y Altuna resume el espíritu inquieto de la ciudad.
- Tía Vicenta (Chile 520). Creación de Landrú, su humor ácido y desfachatado sigue vigente. Una señora con opiniones... sobre todo.
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