¿Qué onda cuando te fastasmea tu amiga, fiel confesora de absolutamente cada detalle de tus historias? Shockeante, sí, y no menos doloroso que cuando es una pareja la que desaparece. Porque cuando somos ghosteadas por esa BFF en quien depositamos toda nuestra confianza –incluso el trauma que nos generó el ghosting de la última conquista–, nuestro duelo puede ser mucho más intenso y difícil de transitar. Cuando es una amiga la que te fantasmea, duele, desconcierta, genera dudas y bronca. Y ni hablar si se conocen desde el jardín y vienen forjando un vínculo sólido y genuino como pocos, ¡son casi familia! Entonces, extrañás y recordás con nostalgia las cosas que transitaron juntas, y la incertidumbre de ni siquiera entender qué pasó te come la cabeza a un punto desesperante. Calma, te entendemos tanto... Por eso, acá analizamos cómo seguir y te ayudamos a ponerle un stop a tiempo.
¿Qué tipo de fantasma es tu amiga?
- Fantasmera #1: la novia eterna
- Fantasmera #2: la preocupada
- Fantasmera #3: la colgada

Hay que saber distinguir cuando un "me clavó el visto" es un síntoma de desgaste en el vínculo - Getty Images
La hora del perdón
Entonces, ¿hay algún tipo de ghosting entre amigas que podríamos dejar pasar o alguno que, al contrario, resulte imperdonable? Imperdonable es todo aquello que va en contra de tus valores o prioridades: la falta de fidelidad a tus principios. Si es tu amiga de verdad, te conoce, sabe qué cosas no te gustan y aun así las hizo, se rompió ese respeto y confianza que se tenían. Si hablamos de un soft ghosting –te sigue likeando los posteos e historias, pero aun así te clava el visto–, siempre es bueno considerar aclarar ese tipo de fantasmeo suave. De todos modos, la respuesta es muy personal y siempre está en vos evaluar si querés o no perdonarla.
Ahora, la pregunta real sería ¿cómo nos amigamos sin mostrar rencor en el futuro? La realidad es que, si verdaderamente perdonamos, no debe haber resentimiento. Sentir algún tipo de rencor es la clave para darte cuenta de que todavía no perdonaste, y estaría bueno trabajar en sanar eso que te quedó atragantado. Cuando decidimos disculpar a alguien, es fundamental aclarar con esa persona cómo nos sentimos, qué cosas nos gustaría que cambien a partir de ahora y comprometernos internamente a no echarlo en cara, jamás. Porque si cada vez que va a aparecer una situación la vas a utilizar para recriminar el pasado, va a ser muy desgastante para el vínculo.
¿Hasta cuándo se “debe” bancar el ghosting?
Obviamente, no hay un tiempo determinado de cuánto hay que esperar y todo es relativo. Muchísima gente se siente ghosteada porque en dos o tres días no le responden un mensaje. Y es importante destacar que el hecho de que existan las redes sociales no significa que tengamos que vivir atentas a la demanda de las otras personas ni los demás a nuestra merced. Hay que tener cuidado y NO confundir el enojo ni la falta de gestión emocional con el ghosting. Las personas no tienen la obligación de respondernos TODO el tiempo 24/7, ni siquiera “la mejor amiga del mundo mundial”. Muchas amistades se terminan por suponer que la otra persona se enojó, se hacen la película y se terminan alejando. Lo más sano siempre es hablar y contar cómo nos sentimos frente a esa situación.
Por otro lado, es importante que, si te sentís ghosteada, puedas esperar por lo menos una semana y probar hablarle de un modo casual, tipo: “Hola, ¿cómo estás? ¿En qué andás?”, porque tal vez te enroscaste mal y del otro lado te responden como si nada; ahí, te pide perdón y sigue el vínculo. En cambio, si vos le hablás y aun así pasan dos o tres semanas y no te responde, podríamos empezar a hablar del ghosting propiamente dicho. Y, una vez más, la decisión es tuya con la balanza: ¿vale la pena esta amistad como para encararla y charlar?, ¿o ya fue?











