Inteligencia emocional: ¿qué tipo de apego construís en tus relaciones?

Cada uno de nosotros tiene un estilo de apego. Si te preguntás por qué sufrís celos irracionales, saltás de una relación a otra sin escalas o si te cuesta mucho abrirte emocionalmente, te damos algunas pistas de inteligencia emocional para conocerte más.

Por Male Eirin

19 de febrero de 2023, 03:00

¿Qué tipo de apego tenés?

¿Qué tipo de apego tenés? - Getty Images

Es un hecho: los humanos vivimos impulsados por una necesidad de apego. Necesitamos personas con quienes nos sintamos seguras, en las que podamos confiar y también necesitamos que eso sea recíproco: es una condición necesaria para que podamos sobrevivir la de sentirnos unidos al menos a otra persona.

El punto es que cada uno de nosotros tiene un estilo de apego (¡o varios!). ¿Y eso qué significa? El apego es esa conexión emocional que establecemos con nuestros padres a partir de la forma en que satisfacen nuestras necesidades emocionales en nuestros primeros años de vida. De ahí es que desarrollamos un estilo de apego: un patrón específico de comportamiento en la manera en que nos relacionamos. "La manera en la que en nuestra infancia se respondió a nuestras demandas, con qué sensibilidad y grado de empatía ocurrió eso y cuan seguros nos sentimos en consecuencia, será un potente generador del tipo de recursos con que contemos para vincularnos en los años de adultez" - dice Ana Perl, nuestra psicóloga consultada.

Desde que nacemos, dependemos de nuestros “cuidadores” para nuestra salud y bienestar, y luego como adultos, anhelamos un sistema de apoyo similar al que teníamos en la infancia. "Los seres humanos nacemos indefensos, por lo que estamos programados desde el nacimiento para buscar y apegarnos a un cuidador de confianza que nos proteja. La calidad de ese primer vínculo -cariñoso y estable o inconsistente o incluso ausente- moldea el cerebro en desarrollo, influyendo a lo largo de la vida en cómo nos comportamos en las relaciones” describe Peter Lovenheim, autor de The Attachment Effect.

Freud tenía razón cuando afirmaba que la personalidad adulta está sembrada inconscientemente por nuestras experiencias infantiles, pero no por esto la idea es que le eches la culpa a tus padres por los problemas en tus relaciones, sino que puedas administrar a tu favor tu historial de comportamiento y te permitas explorar las poderosas formas en que tu relación más temprana sienta las bases de los vínculos que construirás a lo largo de tu vida y puedas mejorarlos.

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Un estilo de apego sano va a fomentar nuestra autoestima y relaciones positivas

Un estilo de apego sano va a fomentar nuestra autoestima y relaciones positivas - Getty Images

Un estilo de apego sano va a fomentar nuestra autoestima y relaciones positivas, pero uno inestable puede impedirnos establecer relaciones funcionales. Por eso, revisar y entender nuestra historia es clave para utilizar esa información en pos de crecer como pareja, familia y amiga. De eso se trata la teoría del apego, de como la forma en que nuestros padres nos cuidaron en nuestros primeros cinco años de vida impactó en nuestro desarrollo emocional.

Y nuestra psico agrega: “Es clave tener en nuestro radar que también habrá otras variables que impacten en nuestro desarrollo personal: experiencias, ambiente, diversidad de vínculos y más que nos pueden permitir desplegar estrategias reparadoras. Entonces, si bien el apego nos condiciona, no nos determina, y especialmente frente a experiencias tempranas difíciles, abrirnos a preguntas – de las cómodas ¡y de las otras también! -, explorar nuevas formas de vincularnos, observar y registrar todo aquello que nos conmueva y pedir ayuda, por supuesto, van a componer un combo irresistible.”

Cada persona tiene un estilo de apego diferente y se dividen en dos grupos: seguros e inseguros. Existen cuatro estilos de apego en los adultos, ¿con cuál te sentís identificada?

  1. Apego seguro
  2. Apego ansioso
  3. Apego evitativo
  4. Apego desorganizado

RECALIBRANDO NUESTROS COMPORTAMIENTOS

Es verdad que nuestro vínculo más temprano es el puntapié inicial que da forma a las relaciones a lo largo de toda nuestra vida, pero también es importante que tengas en cuenta que los estilos de apego que establecemos durante nuestra infancia pueden perfeccionarse hacia un apego seguro.

Estar en una relación sana durante un largo tiempo, donde aprendemos gradualmente a sentirnos seguros y que somos amados, puede superar las malas experiencias anteriores y moldear el estilo de apego hacia una forma más positiva.

“Una clave para ayudarte en la transición es salir de la afirmación para pasar al interrogante; un ejemplo podría ser pasar del “nunca me van a querer bien” o “yo soy así y punto” a “¿quién quiero ser en esta relación?” y al “¿Cómo quiero amar y ser amada?” Esto quizás parece simple escrito en dos líneas, pero claramente no lo es. Pero es posible. Y lo posible motoriza, enciende la llama, nos abre a un nuevo horizonte. Y sin dudas los autodescubrimientos que se hacen en el camino son maravillosos”, remarca Ana Perl, nuestra psicóloga consultada.

4 CLAVES PARA OPTIMIZAR TU APEGO

  • Reconocé el patrón en tus relaciones
  • Poné el foco en tu amor propio
  • Sé asertiva con lo que necesitás
  • Derribá tus muros internos

Experta Consultada: Ana Perl. Psicóloga.