Catamarca es una provincia de mil paisajes, únicos en el planeta. Y una de las menos conocidas del Norte argentino. Sin embargo, cada vez más turistas se acercan a disfrutar de sus encantos.
Tiene volcanes, salares, termas, lagunas de altura y tesoros arqueológicos. Por esto, Revista Lugares posiciona a Catamarca como una de las provincias más prometedoras del país y nos recomienda estos 10 imperdibles:

1. Termas de Fiambalá
Si te gustan las aguas termales, este es tu lugar en el mundo. A 16 kiómetros de Fiambalá (se llega por camino asfaltado) encontrás catorce piletones de piedra diseñados al aire libre, entre los murallones de la montaña, ofrecen un paisaje espectacular. El agua de vertiente ofrece beneficios para diversas afecciones, pero sobre todo promete baños relajantes y antiestrés. Las temperaturas oscilan entre los 45 a 32 grados. Se puede ir todo el año.

2. Campo de Piedra Pómez
Se trata de una Reserva Natural Protegida, y el paisaje es similar al que se ve en Marte, como un laberinto de piedras que parecen barcos dados vuelta. Ocupa 75.000 hectáreas. Es ideal visitarlo al atardecer. Se llega en auto pero hay que hacer parte del recorrido caminando.

3. El Shincal de Quimivil
Es una ruina arqueológica como hay pocas. Está ubicad a 7 kilómetros de Londres, un pueblo catamarqueño. Antiguamente (entre los años 1430 y 1580) fue un centro ceremonial inca de gran importancia donde se realizaban rituales y fiestas masivas. Tiene un trazado típico cusqueño: aukaipata (plaza), ushnu y kallanka. Sin embargo, el tipo de construcción pertenece a una técnica local: doble muro de piedra relleno en el medio con adobe. Es térmico y antisísmico.

4. Volcán Galán
Si bien explotó por última vez hace cinco millones de años, da la sensación de que en cualquier momento podría despertar de nuevo. Tiene una caldera gigante de 42 kilómetros de diámetro, lo que lo posiciona entre los volcanes más grandes del mundo, y dentro del cráter tiene una laguna (Diamante) con aguas que parecen un caleidoscopio por que van cambiando de color según cómo les da el sol a lo largo del día. Queda a 50 km de Antofagasta de la Sierra y a 70 km de El Peñón.

5. Ruta del Adobe
Es un circuito de 50 km que avanza por la RN 60 entre las localidades de Tinogasta y Fiambalá. El recorrido cuenta con antiguas construcciones coloniales como: Casagrande y Centro Cultural Municipal (Tinogasta), Oratorio de los Orquera (El Puesto), Iglesia de Andacollo (La Falda), La sede del Mayorazgo y la capilla (Anillaco), Ruinas de Watungasta (no están puestas en valor), la Iglesia San Pedro y la Comandancia de Armas en Fiambalá.

6. Minas de Inca Huasi
Un antiguo emprendimiento minero, completamente en ruinas, está junto al Salar del Hombre Muerto. Es posible recorrerlo y descubrir túneles y construcciones de piedra a las que si bien no se puede entrar (sería peligroso que se derrumben) es muy interesante ver para reconstruir su historia.

7. Las Dunas
Son varias y ameritan un recorrido con escalas. Muy cerca del Campo de Piedra Pomez está Las Dunas Blancas, mientras que las de Randolfo se encuentra a la vera de la RP 43 que ofician de portal de entrada a la puna catamarqueña. En Belén, a 12 km de Fiambalá, encontrás la Duna Mágica, un lugar ideal para practicar sandboard. A pocos kilómetros se encuentra la duna Federico Kirbus, que mide 2.845 metros y es la más alta de todas.

8. Los Seismiles
En la zona más elevada de la Cordillera de los Andes está este un conjunto volcanes de más de 6.000 metros de altura. La ruta de los Seismiles arranca en Fiambalá.y llega hasta el Balcón del Piscis: un volcán inactivo a cuyos pies se encuentra un glaciar con vistas increíbles.

9. Salar de Antofalla
Si te imaginás el típico paisaje blanco que parece nieve, tenés que agregarle colores porque este salar está abrazado por cerros que le suman tonalidades y magia al panorama. Está ubicado en altura y recorre 150 kilómetros en los cuales podés ver el Volcán Antofalla con sus nieves eternas en la cumbre. Cuando te acercás al pueblo de Antofalla, paracen otras sopresas. Como la laguna Verde.

10. Los Castillos
Son rocas sedimentarias de origen volcánico que fueron ganando formas gracias a la erosión de siglos. Hay tótems en equilibro natural, conos como cúpulas y huecos insólitos en distintos colores. Una muy linda excursión es emprender trekking durante tres horas y terminar cuando cae el sol.

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