Zuzu Coudeu revela cómo construyó su carrera: “No quería ser la hija de nadie, quería ser Zuzu”

Zuzu Coudeu revoluciona las redes sociales con su lookazos de moda y sus contenidos frescos y espontáneos. Charlamos con ella sobre sus inicios, su mirada sobre las redes y las presiones estéticas.

Por Euge Castagnino

15 de agosto de 2026, 14:33

Zuzu Coudeu
Zuzu Coudeu y cómo construyó su carrera en las redes sociales: "Nunca tuve una estrategia". - Inés Auquer

Zuzu Coudeu empezó a subir videos a YouTube cuando tenía apenas 14 años, mucho antes de imaginar que las redes sociales podían convertirse en un trabajo. Lo hizo casi sin estrategia y, sobre todo, con ganas de jugar y probar: “En su momento fue solo hacer cosas”, cuenta. Con el tiempo, aquello que empezó como una diversión se transformó en una carrera como creadora de contenido y en una voz propia dentro del universo de la moda y el lifestyle.

Hoy, a los 22 años, Zuzu reivindica esa misma autenticidad: no se obsesiona con las tendencias, prioriza la comodidad y entiende la moda como una forma de mostrar quién es. También habla de lo que significó construir una identidad lejos de la etiqueta de “la hija de” Sol Acuña, de su reciente decisión de mudarse sola y de los aprendizajes que encontró en ese proceso. Y, lejos de quedarse en la superficie, reflexiona sobre la cultura de las dietas, los filtros, la presión estética y la responsabilidad de quienes crean contenido para generaciones cada vez más jóvenes.

Nuestra entrevista completa con Zuzu Coudeu

Al principio de tu camino, vos te cuidabas mucho de que no se supiera que eras la hija de Sol Acuña. ¿Por qué no querías ser “la hija de”?

Yo cuando arranqué dije: “No quiero ser la hija de..., yo quiero ser Zuzu”. Quería construir sola. Siempre fui de “no quiero ayuda de nadie”..., ya lo estoy trabajando en terapia. Entonces, ni Rapsodia ni mamá, no aparecía nada. Hasta que, una vuelta, mi mamá se fue al Sur, estaba en el baño de un restaurante y unas chicas fueron y le dijeron: “¿Vos sos la mamá de Zuzu?”. Ahí dije: “Listo, lo logré”.

¿Y cómo se construye un camino de autenticidad propia en las redes?

A mí me pasó que cuando arranqué redes, YouTube y eso, no había mucho. Y menos de mi edad. Entonces, lo que me pasó fue todo sin querer. Yo subía cosas y de repente a la gente le empezó a gustar, y dije: “Mirá qué loco”. Siempre me preguntan: “¿Cuál es tu estrategia?”, y en ese momento no la tenía. Hoy sí, bueno, soy constante, subo videos, todo, pero en su momento fue solo hacer cosas.

Siempre se te ve como muy relajada pero muy bien lookeada. ¿Cuáles son las claves del estilo de Zuzu?

Primero, tengo que estar cómoda; yo, si no estoy cómoda, no funciono. Estoy todo el fin de semana con calzas, pantuflas y tipo mamarracho, ¿entendés? Es como que voy mutando y no me molesta nada salir mamarracho a la calle. No todos los días tenemos que estar lookeadas impecables.

¿Cómo hacés para no volverte loca con seguir el algoritmo?

De repente me pasa que veo videos a los que les va mejor o que hay cosas que funcionan más..., hoy sale mucho el prender la cámara, hablar y listo. De repente una vuelta lo probé y le fue bárbaro, ahí digo “ok”, pero también tengo mi contenido de siempre y mi público que quiere ver eso. Entonces, tampoco me voy a lanzar a lo que quiere el algoritmo y dejar de lado las cosas por las que la gente me sigue.

¿Qué identificás que quiere tu comunidad de vos?

Por ejemplo, cuando hablo y lo muestro a mi hermano. Son esos momentos en los que digo “capaz tengo que hacerlo más”. Porque no hablo tanto a la cámara en Instagram, pienso que quizá tendría que explorar más por ahí.

Me gusta el vínculo que tenés con tu hermano, Lucio. Entiendo que fue un niño que llegó después de un embarazo muy difícil de tu mamá. ¿Qué significó su llegada para vos?

Yo lo único que pedía cuando iba y volvía al colegio era: “Papá, quiero un hermanito, quiero una hermanita”, y mi papá pensando “¿cómo le explico a esta chica que no se puede tal hermanito?”. Porque a mi mamá le habían dicho que no iba a poder quedar embarazada. Después tuvo HPV, fueron secuencias horribles..., y bueno, de repente se quedó embarazada de Lucio. Me acuerdo de cuando nació, ese llanto de liberación. Lo amo a Lucio y está de luto porque me fui de casa.

6X8A6594.jpg
Zuzu Coudeu, protagonista de nuestra editorial de moda del mes. - Inés Auquer

Contame eso, acabás de mudarte sola. ¿Cómo fue ese proceso?

Me pasaba que ya arrancaba con las diferencias con mamá, con papá, la discusión permanente. Dije: “Ay, qué fiaca esto”. Como vivíamos en Pilar, me la pasaba arriba del auto y cuando llegaba a casa me encerraba en el cuarto y no quería hablar con nadie, saturada del auto, del tráfico. “Siempre estás de mal humor cuando llegás a casa”, me decían, y era como que ahí explotaba todo. Ahí fue que me di cuenta de que la mejor decisión, la más sana, era que me mudara a un lugar cerca y no estar de mal humor por el tráfico todo el día, y así nos vamos a llevar todos mucho mejor.

¿Cuál es el balance de estos primeros meses de vivir sola?

Y, al principio me costaba... porque no tenía ni un almohadón, ni un sillón, ni un florero, todo pelado. Ahora estoy terminando de armarlo, pero bueno, llego y ya lo reconozco como hogar. Tengo mi cama, tengo mi sillón... Me cocino, voy al supermercado, limpio yo... Como es chico, lo hago una vez a la semana, cada cinco días, retocás y se mantiene. Me encanta, así que ahí voy, llevándola. Me encanta vivir sola.

¿Qué descubriste que te dio el vivir sola?

A mí me gusta mucho estar sola, que nadie me hable, tener ese momento de llegar a casa sola, levantarme sola. El silencio es espectacular.

Vivir sola en Buenos Aires, con 22 años, es perfecto...

Estoy feliz. Tengo amigas cerca que se mudaron y hago planes, un martes a la noche: “Che, vamos a un bar”. Yo como no tengo agenda, no tengo rutina, de repente digo: “Bueno, mañana en la mañana me puedo levantar un poquito más tarde”... Es como que voy haciendo tetris con programas y cosas.

Me fascina esto de que no tengas rutinas. ¿Por qué? ¿Sentís que te encorseta?

Yo siento como que tengo mi rutina dentro de la no rutina. Yo en la no rutina sé que en algún momento hago gimnasia, me organizo con las comidas, siempre tengo un huequito para ver a alguna amiga, y así me organizo.

¿Cuáles son los temas que les preocupan hoy a las chicas de tu generación?

Yo no puedo creer hoy en día cómo se habla de la comida. Soy parte también, pero de repente digo: ¿pueden parar de hablar de este tema? Me agota mentalmente. O siempre hay alguna a dieta. “Hoy no voy a comer esto; lo como, pero…”, es como todo un tema... Hoy creo que estamos en un momento gravísimo. De flacura extrema, de dietas, de no comer... Me preocupa un poco.

¿Y con la belleza qué te pasa? ¿No ves algo como de chicas muy jóvenes ya tocándose la cara?

Lo veo mucho en redes, porque, por ejemplo, entre mis amigas nadie tiene nada hecho. Pero entrás a Instagram o TikTok y es muy loco… La escuchaba a La Reini, que decía: “Tenemos todas la misma cara”. Y es muy loco como este modelo de belleza se replica.

Claro, y eso también está bueno no fomentarlo desde las redes. ¿Vos cómo sos con el tema filtros, por ejemplo?

Yo filtros no uso, porque siento que no soy yo, que me estoy poniendo otra cara. Me pasa también cuando me maquillo mucho, digo: “Ay, me puse un filtro”. Por eso también me maquillo muy natural, porque cuando me maquillo demasiado digo: “Uy, esta no soy yo”. Me pasa también que veo a las nenas de 12, 13, 14, que parecen de 20. ¡Yo a los 12 años jugaba con las Barbies! Las veo cómo se maquillan, cómo se visten. Por un lado, digo qué triste esto de saltear etapas por lo que una consume, ¿no?

¿Sentís que los creadores de contenido también tienen cierta responsabilidad en los mensajes que dan?

Sí, yo con eso estoy muy atenta, me cuido mucho. Me pasa incluso que hago un video y meto un chiste, y digo: “Capaz que este chiste alguien lo toma de otra manera”, y lo borro y corto esa parte. Me pasa mucho de ver varias veces el video que voy a subir, para que no tenga ningún conflicto.

¿Cómo sos vos consumiendo redes? ¿Sos muy celuadicta?

No, TikTok durante el día no lo toco, capaz lo veo un poco a la noche. Pero me pasa que estoy en TikTok y digo: “¿Por qué estoy viendo y no estoy haciendo?”. Como que me genera ese rush medio de ansiedad, de “ponete a hacer”. Ahora empecé a leer a la noche. En vez de estar con TikTok, leo. Era demasiada pantalla.

¿Y qué otras cosas, además de leer, te desconectan, te bajan?

Entrenar, me encanta. Estoy sin el teléfono, estoy pensando en absolutamente otra cosa. Jugar al tenis... Estar con amigas, ahí el teléfono chau.

¿Qué es la moda hoy para vos?

Es como una forma de mostrar un poco lo que sos. Es también jugar, probar.

Euge Castagnino

Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Creadora de contenido, fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.