
Más allá de los derechos y obligaciones, existe una instancia que es la que más me importa en este momento: lo mejor para mis hijos.
El tema de la casa parece, en algún punto, superficial, pero para los chicos es su "zona de seguridad".
En el último año, casi todo lo que conocen, cambió. No sería bueno que más allá de que este caserón es sólo un 50% mío, quede por el momento para mí?
Habrá algunos que me tomarán por "viva", pero se equivocarán grosamente. De hecho, me encantaría poder venderla y con mi mitad, comprar un departamento bien cerca del colegio, seguro y calentito.
Saber que cuando me voy a trabajar y ellos se quedan con Mirti o mi mamá, yo cierro la puerta y todo queda como hermético. Un piso alto, de difícil acceso, lleno de redes y tapas de enchufe.
Quiero poder acudir a un encargado. Pagar una cuota mensual para que se ocupen de lo que no corresponde a mis metros cuadrados. Quiero que Mirti pueda ocuparse un poco más de los chicos cuando yo no estoy y no tanto de la casa.
Pero no es el momento. No quiero moverlos ahora. No quiero darles más noticias.
Se los iré adelantando, como para bajar un poco la ansiedad, pero no me parece primordial.
Alguien dijo de Nicolás es práctico. Y casi lo dijeron como una virtud.
Pero no, tiene 3 hijos chiquitos, y no les está importando que su practicidad vertiginosa los perjudique.
Ellos son variable de ajuste.
Horrible.
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