Moscú es una ciudad maravillosa, pero si te perdés en el metro nadie va a venir a ayudarte. No sólo te perdés porque está escrito en cirílico, sino porque las estaciones del metro son una verdadera maravilla arquitectónica. Por otro lado, se restó mucha importancia a la tumba de Lenin, no por querer llevar mi turismo al costado comunista, sino que la entrada y la permanencia en ese recinto son irrepetibles. Ah..., además, el cronista no menciona la galería Tretyakov, imperdible para los amantes del arte. Tanto que la pondría en el mismo escalón que el Museo Británico. Muestra de la poca simpatía hacia los turistas en Rusia en general es que todo está escrito en cirílico, y en varios lugares ni siquiera está disponible en otros idiomas. Ojalá todos puedan visitar una cultura tan increíble.
lawyerluciana