
Créditos: Ohlalá
"¿Con o sin adrenalina?", pregunta el piloto Osvaldo Mella. Los pasajeros dudan unos segundos y en cuanto susurran un tímido "con", el helicóptero desciende varios metros a buena velocidad, aunque rápidamente se estabiliza para seguir viaje suavemente sobre los picos más australes de los Andes.
Es el único momento relativamente brusco de esta excursión aérea y apta para todo público desde el viejo aeropuerto de Ushuaia, para contemplar la ciudad y sus sorprendentes alrededores: el canal de Beagle, la isla Navarino, el histórico penal (el vuelo es ideal para observar su planta de cinco pabellones), el nuevo hotel Arakur, el Monte Olivia, el valle de Tierra Mayor, el centro de esquí (ahora sin nieve) Cerro Castor), el glaciar Ojo del Albino, el lago Fagnano y la laguna Esmeralda, entre otros lugares.
Heliushuaia ofrece estas salidas todo el año desde hace casi una década. Actualmente cuenta con tres helicópteros californianos Robinson 44. "La baja altitud de las montañas en Tierra del Fuego es perfecta para esta excursión -explica Mella, que se radicó en Ushuaia en 1981-. En cinco minutos pasamos de la ciudad a un valle y a plena Cordillera. No hay muchos lugares en el mundo que te permitan semejante panorama". Efectivamente, se sobrevuela a unos 300 metros la ciudad y los bosques fueguinos, con sus castoreras, hasta aterrizar unos instantes después en algún cerro casi inaccesible de otro modo, para darse el exótico gusto de pisar nieve en verano.
En invierno, la misma empresa propone vuelos combinados con esquí, para deslizarse sobre nieve virgen, y también con trineos, para completar la aventura con una travesía con perros. Las excursiones básicas pueden durar de siete a 30 minutos y cuestan desde 850 pesos por persona.
www.heliushuaia.com.ar
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