
Créditos: Ohlalá
El año último, por placer, negocios u otros motivos, 1,6 mil millones de pasajeros tomaron un avión en alguna ciudad del mundo. Y las proyecciones indican que dentro de cinco años la cifra aumentará a 2,3 mil millones de viajeros.
Según datos de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés), cada 24 horas la compañías aéreas que operan en Europa facturan 700 millones de euros. Por cada millón de pasajeros que acarrea sus valijas por los aeropuertos del Viejo Mundo, 4000 personas tienen asegurado su trabajo. En todo el mundo, la industria aeronáutica emplea a 28 millones de personas y se apuesta a que esa cifra ascenderá a 31 millones en 2010.
Por otra parte, el 40% de los productos que se comercializan internacionalmente es transportado por vía aérea.
¿Se puede hablar entonces de peligro de hacinamiento aéreo? Sí, justamente por eso IATA dedicó uno de sus últimos informes a este tema haciendo hincapié en que la industria aeronáutica ha debido mejorar cada año la tecnología para adaptarse a los tiempos, pero a la vez procura reducir el impacto ambiental.
Según el organismo internacional, los aviones de hoy son 75% más silenciosos (menos de 20 decibeles) que los que se utilizaban en 1960, y en 2010 el servicio aéreo espera reducir ese índice a 14, para llegar en 2020 a tan sólo 4 decibeles.
Según estudios recientes, el área de disturbio que produce un jet al despegar o aterrizar es inferior a la zona afectada por el paso de un tren, que produce ruido constante en todo su recorrido. En cuanto al espacio de tierra utilizado, por lo menos en la Unión Europea, lo mejor es volar: ocupa menos del 1% del suelo empleado por toda la red de transportes.
El combustible
Las estadísticas que maneja IATA reflejan que los aviones modernos consumen 3,5 litros de combustible para transportar 100 pasajeros por kilómetro (en los años 60, esa ecuación de consumo era 70 veces superior). La mayor ambición de los diseñadores es obtener, dentro de tres años, un modelo que disminuya la emisión de gases de la combustión: 20% menos de dióxido de carbono (CO2) y 60% menos de óxido de nitrógeno (NOx).
Con seguridad
Como el peor fantasma para un pasajero es la hipótesis de un accidente aéreo, la IATA dio a conocer un mensaje tranquilizador: "El avión es el medio de transporte más seguro. En las últimas dos décadas se redujo un 50% la cantidad de accidentes: sólo hay un caso fatal por cada millón de vuelos".
Viaje simplificado
Las aerolíneas saben que precisan renovarse. Con el fin de ahorrar tiempo, costos y mejorar el servicio, varias organizaciones mundiales vinculadas con el negocio lanzaron el programa Viaje Simplificado de Pasajeros (SPT, por sus siglas en inglés) para hacer más fáciles los trámites de un viaje, agilizar la circulación y los controles en los aeropuertos, elaborar un archivo de pasajeros conocidos y concentrar todos los recaudos en los desconocidos.
Para eso, compañías aéreas, aeropuertos, autoridades de control, proveedores de tecnología y hasta los mismos viajeros deberán ponerse de acuerdo en una serie de procedimientos y crear un banco mundial de datos de cada pasajero. Integrada por la Organización Mundial de Turismo, la Organización Internacional de Aviación Civil, la Organización Mundial de Aduanas, la Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas y otros nueve miembros de alto vuelo, esta Junta se reúne tres veces al año para pensar propuestas concretas.
Ya se realizaron experiencias piloto en Gran Bretaña, Canadá y los Estados Unidos, pero todavía no lograron globalizar su implementación permanente.
Dicen, entre otras cosas, que si los pasajes pudieran venderse prescindiendo completamente del uso del papel, se ahorrarían tres mil millones de dólares por año en todo el mundo: un boleto impreso cuesta 9 dólares más que uno electrónico. Por eso, su mayor anhelo es implementar el e-ticketing (venta electrónica de pasajes) en 2007.
Registro biométrico
Carreteando en la pista moderna de la identificación biométrica (la tecnología que permite reconocer a una persona a través de los rasgos únicos de iris, mano, cara, voz y conducta), quieren lograr:
Embarque inteligente: al cruzar una puerta de embarque, un dispositivo reconocerá los rasgos faciales de cada pasajero. En Australia ya se está aplicando entre la tripulación de Qantas.
E-Aeropuerto: todo el check in será electrónico y podrá realizarlo el mismo pasajero en determinados puntos del aeropuerto. Entre enero y marzo de 2003, se realizó en Japón una prueba de tres meses.
Privium: así llaman al sistema que permite reconocer un pasajero a través de la lectura del iris ocular. Está en práctica en Holanda desde 2001 y los ciudadanos de la Unión Europea pueden acceder a este servicio pagando una cuota anual.
Mónica Martin
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