
Créditos: Ohlalá

Si vas a presenciar una clase de acroyoga, seguramente vas a hacerte muchas preguntas. En principio, ¿por qué se lo llama yoga si es tan diferente de lo que conocemos?, ¿qué conexión hay entre las acrobacias y el estado meditativo que se produce en la práctica de ásanas ("posturas")?, ¿qué vínculo hay entre esta disciplina, en la que nada sucede en la mat ("colchoneta"), y el yoga, que propone un camino de autoconocimiento individual?... Porque lo que vas a ver es un grupo de gente que se divierte, hace amigos, se conecta, ríe, confía en el grupo y se entrega al momento en una atmósfera más parecida a una rave que a una clase de hatha yoga. A tus preguntas, Juan Pablo Restrepo, el primer argentino certificado en acroyoga, agrega otras más: "¿La espiritualidad es sinónimo de silencio y seriedad?, ¿no hay una dimensión espiritual en el amor, en el juego y en las amistades?, ¿no hay crecimiento interior en la confianza depositada en otra persona?, escuchar atentamente al otro y facilitar su experiencia de crecimiento, ¿no es altamente espiritual?". Esto que Juan Pablo define tan bien es la esencia del acroyoga: el hacer del juego y las relaciones personales un espacio de celebración y también de conocimiento interior.
El abecé del acroyoga
El acroyoga es una fusión entre yoga, masaje tailandés y acrobacia. Los responsables de esta fusión son Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein, que, allá por el año 2000, eran dos chicos que jugaban con lo que sabían ser y hacer. Jason tenía una formación acrobática y Jenny era por entonces estudiante de yoga y de circo. Vivían en San Francisco y, sin proponérselo, crearon esta disciplina que aún sigue evolucionando. El primer entrenamiento para profesores fue en 2006. ¿Qué es, en concreto, acroyoga? Es una práctica interpersonal en la que los alumnos salen de su propia mat y comparten con los demás. No se puede hacer acroyoga en soledad. Es, por excelencia, una práctica que cultiva interconexión y comunidad. En las clases, se habla de "kula", que en sánscrito significa "familia" o "grupo", y se puede traducir como "comunidad del corazón". Por eso, es posible decir que la diferencia más notoria entre acroyoga y cualquier otro estilo de yoga es que la mayor parte de la clase se trabaja con los demás participantes, en grupos de a dos, tres o más personas.
Algo que tenés que saber si a esta altura de la nota estás tentada de probar una clase: los encuentros duran 3 horas.

Cómo es la práctica
Experimentar una práctica de acroyoga es multidimensional y multisensorial. Aunque no todas las clases son iguales, usualmente mantienen esta estructura:
1. Ceremonia en círculo
Representa la aspiración humana a unirnos para cocrear armonía, alegría y comunidad. En el círculo, se aprende a establecer las bases de un contacto respetuoso y abierto. También a abrirse a los demás y a la divinidad que nos une.
Representa la aspiración humana a unirnos para cocrear armonía, alegría y comunidad. En el círculo, se aprende a establecer las bases de un contacto respetuoso y abierto. También a abrirse a los demás y a la divinidad que nos une.
2. Asanas
Practicando las asanas, el cuerpo se prepara física y energéticamente para interactuar en forma armoniosa con otros. Permiten aumentar la fuerza, la flexibilidad y la coordinación de una manera progresiva y segura. Los alumnos aprenden los nombres de las posiciones y entrenan posturas para ser spotters ("cuidadores").
Practicando las asanas, el cuerpo se prepara física y energéticamente para interactuar en forma armoniosa con otros. Permiten aumentar la fuerza, la flexibilidad y la coordinación de una manera progresiva y segura. Los alumnos aprenden los nombres de las posiciones y entrenan posturas para ser spotters ("cuidadores").
3. Partner Flow
Significa "fluir en pareja" y se trata de una secuencia creativa de estiramientos beneficiosos para ambos, que sirven de plataforma para incorporar autoaceptación y receptividad.
Significa "fluir en pareja" y se trata de una secuencia creativa de estiramientos beneficiosos para ambos, que sirven de plataforma para incorporar autoaceptación y receptividad.
4. Inversiones con cuidador
El arte de ser spotter (cuidador) significa escuchar con plenitud a fin de servir a los compañeros con todo aquello que necesiten para ser libres. Las posturas invertidas dan vuelta nuestro mundo (no sólo físico) y despiertan al niño interior que todos llevamos dentro. Los practicantes invitan a confiar en los cuidadores y construyen los pilares para abordar habilidades acrobáticas en pareja.
El arte de ser spotter (cuidador) significa escuchar con plenitud a fin de servir a los compañeros con todo aquello que necesiten para ser libres. Las posturas invertidas dan vuelta nuestro mundo (no sólo físico) y despiertan al niño interior que todos llevamos dentro. Los practicantes invitan a confiar en los cuidadores y construyen los pilares para abordar habilidades acrobáticas en pareja.
5. Acrobacia en dúo
Es la expresión más dinámica de esta disciplina y la más conocida. Con la técnica apropiada, muchas hazañas aparentemente imposibles se convierten no sólo en posibles, sino también en divertidas.
Es la expresión más dinámica de esta disciplina y la más conocida. Con la técnica apropiada, muchas hazañas aparentemente imposibles se convierten no sólo en posibles, sino también en divertidas.
6. Vuelo terapéutico
Es el néctar del acroyoga: sus creadores la llaman "terapia de estiramiento espinal antigravitacional". Utiliza la gravedad y el metta ("amabilidad amorosa") para liberar y abrir la espina dorsal del volador mientras se enraíza y energiza la base. Aquí, el volador recibe todos los beneficios de una inversión sin esfuerzo.
Es el néctar del acroyoga: sus creadores la llaman "terapia de estiramiento espinal antigravitacional". Utiliza la gravedad y el metta ("amabilidad amorosa") para liberar y abrir la espina dorsal del volador mientras se enraíza y energiza la base. Aquí, el volador recibe todos los beneficios de una inversión sin esfuerzo.
7. Masaje tailandés
Es un arte curativo que restablece el equilibrio del cuerpo. Rejuvenece tanto al que da como al que recibe, ya que se enfoca en cultivar y transmitir metta, canalizando el amor del corazón a las manos. Se utilizan estiramientos pasivos del yoga para abrir líneas de energía en el receptor. Después de una sesión de vuelo terapéutico, el volador ofrece toda su gratitud por lo que acaba de recibir de la base en forma de un masaje tailandés.
Es un arte curativo que restablece el equilibrio del cuerpo. Rejuvenece tanto al que da como al que recibe, ya que se enfoca en cultivar y transmitir metta, canalizando el amor del corazón a las manos. Se utilizan estiramientos pasivos del yoga para abrir líneas de energía en el receptor. Después de una sesión de vuelo terapéutico, el volador ofrece toda su gratitud por lo que acaba de recibir de la base en forma de un masaje tailandés.

Descubrir el potencial propio
Al igual que en otros tipos de yoga, algunas de las posturas que propone el acroyoga requieren una preparación física previa. Sin embargo, la dinámica de las clases es tan amplia que cualquiera puede acceder a ellas y hacer casi todo. Quienes practican dicen que uno de los grandes beneficios del acroyoga es la posibilidad de desafiar los límites propios y de vencer los temores. Porque practicando pueden surgir varios y de distinta índole. Algunos alumnos tienen miedo a una nueva postura; otros, a lesionarse; pero también existe el temor a la entrega, a confiar en el cuidador, a soltar, a compartir... En cualquiera de los casos, tanto los instructores como los spotters dan seguridad (física y emocional) en forma permanente. Así, los desafíos se transforman en juegos dentro de un ambiente seguro de contención y soporte mutuo. Nina Wanhainen, profesora certificada en acroyoga, aporta una mirada interesante desde su experiencia: "Es muy común que los alumnos exclamen: ‘¡No puedo!’ cuando algo no les sale en el primer intento. En acroyoga nos reeducamos para cambiar la idea del ‘¡no puedo!’ por ‘¡voy a poder!’. Las afirmaciones positivas aceleran el aprendizaje y revelan nuestro potencial verdadero, tanto en acroyoga como en la vida en general. Eso es transformador".
Compartir es la clave
"La práctica de acroyoga mezcla la sabiduría espiritual del yoga, la amabilidad amorosa del masaje tailandés y la energía dinámica de la acrobacia. Estos tres linajes ancestrales forman una práctica que cultiva confianza, conexión y juego. Nuestro objetivo más elevado es acercar a las personas a un estado de unión consigo mismas, con el otro y con lo divino. Desde un espacio de apoyo mutuo, el verdadero ser puede realizarse, celebrarse y compartirse para beneficio de todos", explican Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein, creadores del acroyoga.
Por Marcela Luza
Fotos de Magalí Polverino
Fotos de Magalí Polverino
Experto consultado: Juan Pablo Restrepo
El primer argentino certificado en acroyoga.
El primer argentino certificado en acroyoga.
Dónde practicar:
(son pocos los que están certificados)
Juan Pablo Restrepo
juanacroyoga@gmail.com
Boris & Nina
www.espiralarte.blogspot.com
(son pocos los que están certificados)
Juan Pablo Restrepo
juanacroyoga@gmail.com
Boris & Nina
www.espiralarte.blogspot.com
Más info:
www.acroyoga.org
www.acroyoga.org
¿Qué opinás acerca de esta disciplina? ¿Te animás a practicarla? Dejá tu comentario.
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