

BRATISLAVA (The New York Times).- La mayoría de las guías de viaje que nombran la capital eslovaca dedica más espacio a alabar los encantos bucólicos de sus alrededores -las bodegas, los antiguos cotos de caza de los Habsburgo, las fábricas de cerámicas- que a la ciudad en sí. A Bratislava se la describe a grandes rasgos y se mencionan monumentos como el imponente castillo a orillas del Danubio, tratándola a menudo como la perdedora del Imperio Austro-Húngaro.
Sin embargo, los libros no evocan esa sensación de retroceder al pasado y avanzar al futuro que se tiene al recorrer su compacto centro histórico. Algunas calles principales como la Panska y la Michalska están flanqueadas por majestuosos palacios barrocos en tonos de caléndula y lavanda. Torres con cúpulas de cebolla y agujas se elevan por encima de iglesias, un gran teatro de ópera atrae a melómanos de la vecina Austria y cafés de fines de siglo se llenan por las tardes. Otras arterias menos comerciales como, por ejemplo, la Kapitulska se asemejan a pinturas del siglo XIX. No hay ni un solo cable de luz a la vista.
Entre este telón de fondo del Viejo Mundo se escucha el zumbido de una ciudad que desborda de euforia. Con su combinación de calles con adoquines bien conservadas durante el día y cócteles bien mezclados al caer la noche, Bratislava se ha convertido en un destino de fin de semana muy popular en Europa.
"Estuve en otros lugares de la región y lo que sorprende de Bratislava es la convivencia de estos edificios gloriosos y el contexto histórico con boutiques como ésta en medio de ellos y con buenos precios", comentó un visitante británico, de compras en la nueva boutique Dana Kleinert, de la calle Venturska.
En toda la ciudad, los residentes de Bratislava logran atraer a visitantes con una variedad inverosímil de emprendimientos que funcionan en estos edificios.
Desde sus patios, múltiples puertas y pasajes serpentean antiguos palacios que dan a espléndidas cervecerías, cristalerías, galerías de arte, un museo del vino o una casa de té de estilo turco que también ofrece siete variedades de mate argentino. Siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan, la acción transcurre en los pasajes y las calles.
"La ciudad cambió en poco más de una década. Antes no había vida, no había adónde ir -recuerdan los más grandes-. Ahora es imposible cruzar las calles de la ciudad antigua en el verano por la cantidad de cafés, que están repletos".
Incluso los remanentes de aquellos días oscuros se revaloran. El Novi Most, o Puente Nuevo, construido en 1972 por el gobierno comunista, es quizá la estructura más visible de Bratislava. Para muchos, el enorme puente asimétrico es una monstruosidad que destruyó la escala y la perspectiva de la ribera, y de algunos lugares importantes. Pero para cualquiera que precie la audacia de la arquitectura modernista, el puente tiene su atractivo.
A juzgar por la cantidad de marcas de calidad como D & G, MaxMara y Gucci que aparecen en las vidrieras se advierte que el comercio prospera. La mayoría de estas firmas llegó con la Unión Europea (UE).
La ciudad y el país se han ido adaptando al cambiante paisaje cultural y político durante un milenio. Bratislava, conocida como Pressburgo antes de 1919, yace en un cruce de caminos estratégico entre Viena, Praga y Budapest. Alberga varias universidades y conserva una vida intelectual y cultural muy rica.
Ahora la Bratislava postsoviética está en pleno esplendor. Las colinas de los alrededores ya no son tan atractivas como antes.
Traducción de Andrea Arko
Datos útiles
Cómo llegar
Una buna opción es hacerse una escapada desde Viena, que está a 64 km. Se puede llegar en tren, autobús, y en verano, en barco, con varias frecuencias. También hay servicios diarios desde Praga, tanto en tren como en ómnibus.
Alojamiento
Además de los hoteles tradicionales, de todas las categorías, una de las curiosidades son los botels, barcos anclados en el río que brindan alojamiento.
Museos
Todos cierran los lunes.
Galería de Arte de la Ciudad (Palacio Palffy, Banska 19; 5443-4742; www.gmb.sk ).
Galería Nacional Eslovaca (Razusovo Nabrezie 2; 5443-2081; www.sng.sk ).
Museo Nacional Eslovaco (en el castillo de Bratislava); 5441-1444: www.snm.sk ).
En internet
Andrew Ferren
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